Siempre me ha atraído el mundo de los refranes, las citas y los proverbios. Estas pequeñas frases transmiten una sabiduría descomunal en forma de consejos que en momentos de nuestra vida pueden llegar a ser extremadamente útiles. Con los nuevos hábitos de consumo y la celeridad del mundo digital, parece que las nuevas generación han olvidado aquellos consejos de la abuela que se repetían generación tras generación, donde parece muchas veces que todo está ya dicho.
Tengo la sana costumbre de emitir refranes y frases célebres en mi perfil en las redes sociales en las que participo activamente y lo cierto es que el grado de retroalimentación y conversación que recibo de mis conocidos es bastante alto. Estas frases llaman la atención, y mucho, por lo que se convierten en debates con especial sabor sobre su contenido y la veracidad de los consejos que ofrecen, algo que se comprueba con el paso de los años de cada uno.
Hace algunas semanas recibí un feedback que me llamó bastante la atención tras la publicación de una de estas frases. No te fijes tanto en los demás, fíjate más en ti mismo y en qué puedes hacer para ser mejor, decía en mi página de Facebook, tras lo que se iniciaba un pequeño debate sobre el contenido de esta sencilla frase.
Llegábamos a la conclusión de que necesitamos fijarnos en nosotros más que en los demás, con el objetivo de conocer nuestras posibilidades, saber hasta dónde podemos llegar y descubrir cómo mejorar. Pero también comentábamos a partir de Estuardo Wyss que en ocasiones somos más partidarios de ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el ojo propio.
De igual forma, Pedro Márquez interpretaba la frase anotando que a veces es recomendable asomarse a la ventana para ver qué están haciendo nuestros vecinos y comprender, en caso de error, qué no debemos hacer nosotros en el futuro. Se puede aprender de los demás, sí, pero también “desaprender”, así que considero que una vez sabemos hasta donde podemos llegar, debemos mirar al prójimo.
Otra aportación interesante es que debemos evitar caer en el complejo de Zaratrusta, es decir, en mirarnos tanto al ombligo que no veamos más allá y terminemos creyéndonos nuestras propias “verdades”. Conviene conocerse a uno mismo, pero tenerse en la estima justa y necesaria para avanzar y crecer con humildad. Parece mentira que una frase tan simple haya dado como resultado conclusiones tan dispares.
Acabo de superar la cifra de +5.000 followers en mi perfil en Twitter y aprovechando el hito voy a compartir algunas recomendaciones de uso según mi experiencia personal.
Espero os sean de utilidad estos 12 consejos
El mundo del cine se está sirviendo de Internet en tanto a que actúa como herramienta de promoción masiva, todo sea por evitar la crisis que rodea al mundo del cine desde hace tiempo. Obviamente, lo importante de verdad es que el contenido sea bueno de verdad, por encima de cualquier campaña de marketing, el usuario que recomienda a sus contactos cercanos de confianza no se dejará influenciar por el marketing y expondrá su opinión sincera, que será positiva o negativa exclusivamente según la calidad del contenido.
Quizás el primer efecto que una campaña fuerte de marketing tenga consiga atraer a espectadores al cine, pero la mediocridad de una película común puede acabar denotando la inversión gracias al mismo marketing viral elaborado por los propios usuarios. Veamos algunos ejemplos de casos que se han llenado salas de cine gracias a Internet o que se han quedado cortas por el efecto de la red.
Ejemplos.
Me llama la atención la polémica que se está levantando en torno a la utilización de las redes sociales en el trabajo. Entiendo que aquellos empleos sobretodo de índole “offline 100%” que nada tengan que ver con el marketing, ventas, recursos humanos, la comunicación, las comunidades digitales, etc. se muestren en cierto modo recelosos con la utilización de las redes sociales en el horario del trabajo.
Incluso he llegado a oír casos en los que informático de la empresa mediante, se ha vetado el acceso a portales como Facebook o Tuenti directamente desde el router corporativo para evitar que los empleados “pierdan el tiempo” conectándose a la Web 2.0. o con un método peligroso cómo tener navegadores web muy desfasados (Explorer 6 no accede a redes sociales pero supone un riesgo de seguridad muy importante). Sé de algunos que pasarían gustosos horas y horas delante de la pantalla del ordenador con el único propósito de conectarse al muro de sus redes sociales pero el tiempo se ha perdido toda la vida desde que existe el buscaminas, el solitario o el charlar mucho rato en la máquina del café, un trabajador desmotivado se inventará rápido la forma de perder el tiempo y la culpa no la tienen las redes sociales en si, el trabajador debe estar motivado si o si.
De hecho en los tiempos de descanso el trabajador tiene derecho a conectarse a las redes sociales que crea conveniente utilizando su tiempo libre cómo crea oportuno.
Quizás vetar el acceso de manera absoluta me parezca algo radical y contraproducente porque considero que el buen hacer siempre debe radicar en la voluntad del trabajador y su motivación laboral por parte de la empresa. Que pierda un par de minutos consultando su perfil en Facebook no mermará la productividad de aquella persona que cumpla sus objetivos con la periodicidad establecida: es más, despejará su mente un par de minutos para seguir trabajando.
Ahora, de ahí al polo completamente opuesto -el de pasar horas muertas en Facebook y no currar- existe un inmenso trecho. A sabiendas de la existencia de este segundo grupo, creo que las redes sociales e Internet pueden seguir aportando más ventajas que inconvenientes a nuestra jornada laboral. Y no debemos estrujarnos mucho la cabeza para encontrar algunas ventajas…
Estar en redes sociales si, eso si, con las ideas claras, sabiendo qué se puede hacer y con una estrategia es siempre lo mejor. Y ante todo teniendo claro que debemos suponer que el trabajador va a hacer un uso responsable de su tiempo, al cual siempre se le puede formar en el uso de las mismas para sacarle el máximo provecho.
Dejaré para otro momento las ventajas que puede aportar tener una página corporativa o profesional en Facebook, lo sencillo que es conseguirla y gestionarla, y otras cuestiones que por razones obvias, no entran dentro de la temática de este artículo. Así que lo digo de nuevo: redes sociales en el trabajo por supuesto, pues siempre con un uso justificado pueden aportar grandes beneficios.
Existen numerosas cualidades que deben desplegarse en las redes sociales, pero considero que existe una en concreto que bien nos puede servir como nexo común entre todas: diálogo.
Utilizamos la palabra diálogo como algo plural, abierto y en donde siempre intervienen varias partes, una idea de calado que a buen seguro comprendemos en los usos personales que a diario damos a las redes sociales cuando hablamos con nuestros amigos, pero lejana cuando realizamos tareas de social media destinadas al marketing de las empresas. Y considero que esto es un problema.
¿En qué se debe diferenciar una página de una empresa de un perfil personal? Pues aparte de los aspectos estéticos claves y los cambios en el lenguaje, en nada en cuanto a interactividad. Un estudio elaborado por 360i en Twitter asegura que las empresas informan por las redes sociales, pero no interactúan con los consumidores, ni responden a sus cuestiones.
En datos concretos, solo el 10 por ciento de los mensajes publicados en Twitter provienen directamente de empresas, siendo el 90 por ciento restante son valoraciones y comentarios de consumidores. Un dato de lo más revelador que sirve para hacernos una idea sobre quién lleva la voz en las redes sociales (los usuarios).
Las redes sociales son diálogo, pero parece que no todo el mundo es capaz de asimilar esta idea. Seamos empresa o particular, en nuestras acciones en las redes sociales nos vemos en la obligación de darnos cuenta de que no estamos solos, de que otros pueden ver lo que hacemos a diario, lo que comentamos y lo que subimos, y que pueden reaccionar siempre ante nuestras acciones digitales.
Dicho de otro modo: cuando estamos en las redes sociales estamos socializando por la vía digital, acercándonos a similares como nosotros con opinión capaces de entender nuestras acciones y de criticarlas. Así funciona esto de la Web 2.0, aunque cueste entenderlo a aquellas personas del mundo de la empresa que residen anclados aún en las teóricas unidireccionales.
En los tiempos actuales en los que a tantos afecta la crisis económica y el desempleo. Los millones de parados se lanzan de manera sistemática a la caza del empleo en Internet, por lo que creo que para conseguir el objetivo de conseguir empleo utilizando la red se deben plantear algunas estrategias.
¿Cuáles son los pasos para buscar empleo? Acudir a páginas especializadas en búsqueda de empleo dirán algunos, establecer contactos profesionales con el networking preferirán otros. Lo cierto es que para encontrar un puesto de trabajo lo mejor es definir una estrategia clara y ponernos manos a la obra. No podemos quedarnos a verlas venir con solo apuntarnos a ofertas en Infojobs. Hay que ser proactivos y desde luego lo primero, obviamente, es tener un curriculum actualizado, elaborado y cuidado.
Ser originales con nuestro CV no es algo que todos puedan conseguir, pero ya hay quienes han apuntado buenas maneras y han encontrado empleo de forma original, siempre nos podemos inspirar para ser también llamativos ante quienes nos vayan a contratar.
Hecho esto, recomiendo que anotes qué sector o sectores profesionales puedes abarcar con tu experiencia académica o profesional. Una buena forma para definir nuestro radio de acción es generar un directorio propio de empresas de nuestro sector en las que podríamos trabajar, incorporando un teléfono de contacto, un correo electrónico y si es posible, el nombre de alguna persona de contacto (RRHH a poder ser, que muy habitualmente están disponibles a un sólo click en redes sociales profesionales cómo LinkedIn, Xing o Viadeo).
Con este directorio nos encontraremos ante una guía de empresas de interés y tendremos siempre a mano la persona a la que acudir. Acabada esta guía de contactos, procedemos a entregar curriculum allá donde vayamos. Quizás un par de mañanas de paseo recorriendo estas empresas y entregando curriculum en mano será de ayuda para todos. Incluso cuando no existen ofertas vigentes viene bien esta estrategia.
Si lo que quieres es cambiar completamente de marco profesional, ten en cuenta que hay muchos empleos nacidos al albor de la sociedad de la información cómo el puesto de Community Manager (que puede ser una opción para graduados en periodismo o profesionales con experiencia en marketing y comunicación corporativa).
Si acabas de salir de la universidad o estás cursando los últimos años de tu formación, no está de más que te dejes caer por la sección de prácticas en empresa de tu centro de estudios. Puede parecer un mito, pero en ocasiones algunas empresas mantienen alumnos de prácticas en plantillas. Si no, siempre puedes ganar una experiencia importantísima en tus próximos procesos de selección. En cualquier caso, harás contactos y formarás parte de los candidatos a posibles puestos en esa empresa, puntos que sumar a tu propia identidad digital profesional que debes ir formando desde ya, sin olvidarte de conseguir recomendaciones de tus compañeros de trabajo.
Y remarco la utilidad de las redes sociales profesionales cómo herramienta para encontrar trabajo en Internet. Las secciones de empleo de Linkedin y Xing son efectivas para buscar vacantes relacionadas con nuestro sector profesional. Pero lo interesante de estas plataformas 2.0 está en seguir la línea de contactos para ampliar nuestro catálogo personal y acceder a puestos relacionados. Twitter también es un canal donde encontrar perfiles de calidad y muy segmentados a una empresa o temática específica.
Como siempre, en esto de la búsqueda de empleo, se gana mucho si se consiguen las relaciones profesionales apropiadas. Las redes sociales nos ayudan a cultivar estas relaciones profesionales, pero el plano físico nos debe guiar también en el proceso de encontrar trabajo. No dudes en acercarte directamente por Twitter, LinkedIn, Xing o en eventos de networking a los profesionales que te puedan aportar algo.
Cómo consejo de un lector, “hay que tener capacidad de asumir la frustración y el desánimo. No es fácil encontrar trabajo a la primera en los tiempos que corren“. Por lo que si vemos que nuestra táctica para encontrar empleo no funciona siempre podemos informarnos en Internet para prepararnos mejor, ya sea con consejos sobre cómo afrontar la entrevista con más éxito, buscar nichos donde haya más ampleo, etc. Debemos analizar y establecer una estrategia que podamos mejorar hasta conseguir nuestro objetivo, conseguir un buen empleo.
Las PYMES son buena parte del motor económico de cualquier país, de hecho es la mayor parte del tejido industrial. De su facturación dependen numerosos puestos de trabajo y sueldos. Son más que pequeñas empresas de barrio, que se sitúan a diario en nuestro quehacer para ofrecernos productos cotidianos y no tan cotidianos. La gran pregunta es: ¿necesita una PYME dedicada a su público cotidiano digitalizarse para crecer?
Hablamos, no obstante, no de una digitalización extrema, sino de una digitalización acorde a los objetivos que debe acometer una empresa de este calibre. Sin embargo, que una empresa sea pequeña o tenga un radio de acción reducido no quiere decir que se deba prescindir de los ordenadores y de la tecnología. A continuación ofreceré algunos consejos para PYMES que quieran empezar desde cero su digitalización:
Como veis, son sencillos pasos que nos ayudan a convertirnos en empresas eficientes en el terreno de las nuevas tecnologías. Obviamente, cada cual tiene sus objetivos y necesidades, pero considero que estos consejos son lo mínimo que se debería despachar en digitalización para PYMES.
Apple sabe hacer magia, un marketing genial y crear tendencias. Y por lo general los hechizos le salen bastante bien a la empresa de Steve Jobs. La trayectoria de la empresa ha demostrado la solidez de sus productos, que cuentan con legiones de seguidores incondicionales por todo el mundo que caen rendidos ante cada nuevo invento. ¿Qué sucede cuando cupertino agita su varita y golpea, con o sin intención, a otro inmerso en el mercado que la tecnología? Pues podemos encontrar dos casos:
Puede parecer una cuestión que no guarda relación alguna, pero los últimos datos de la empresa de comida Just Eat desvelan que no es así. Según la firma, que ha estudiado los sistemas que los usuarios utilizan para navegar por el portal, el 0,5 por ciento de los accesos se realizan desde el iPad. Pocos, pero significativos porque el 34 por ciento de los visitantes desde el tablet de Apple realizan pedidos, siendo este un dato extraordinario a destacar.
Otros aparatos de Apple también captan la atención de los clientes asiduos a esta cadena de comida a domicilio pedida desde Internet: el 7 por ciento de los navegantes desde iPhone y el 10 por ciendo desde iPod Touch hacen pedidos. Las visitas diarias desde el iPhone no son para menos: más de 40.000. Dicho esto, no es de extrañar que las cifras del iPad crezcan a medida que se expanda el gadget.
Si esto sucede en un negocio de venta de comida a domicilio, que aparentemente no guarda relación directa con el marco tecnológico del tablet de Apple, no puedo dejar de pensar en las extensas consecuencias que su lanzamiento tendrá sobre estos mercados más ligados a la tecnología. La venta de libros electrónicos puede ser buena muestra de ello, ya que Amazon con su Kindle ha conseguido vender más ebooks que ediciones en papel.
La sociedad evoluciona muy estrechamente de la mano de la tecnología. Aunque algunos consideran que el hombre es quien da los saltos y que la tecnología no es más que un mecanismo o un instrumento que se amolda a nuestros deseos e inventiva, lo cierto es que crecemos en el tiempo y en el espacio modificando nuestras conductas cuando interactuamos con los avances tecnológicos. Las redes sociales son un ejemplo de cómo los nativos digitales y los cercanos a estas generaciones están adquiriendo hábitos muy diferentes al de sus progenitores.
Esto me lleva a pensar en el perfil del nuevo consumidor, el que navega a diario por Internet para consultar noticias, leer blogs, adentrarse en foros y comentar las actualizaciones de estado de sus conocidos en las redes sociales. Kantar Worldpanel ha presentado un estudio titulado “Una oferta diferente para el consumidor de hoy” en el que define las principales características del consumidor del siglo XXI.
Somos inquietos, expertos, únicos y tecnológicos, según el informe, que reconoce el potencial de Internet como canal de comunicación óptimo para conseguir los productos que deseamos. Y no solo como soporte para obtener información directamente de páginas web de críticas de productos o de comentarios en foros, sino también para comprar: el 14 por ciento de los hogares encuestados admite haber comprado productos de “gran consumo” desde la red.
Así, a los perfiles tradicionales de consumidores Kantar Worldpanel añade ahora los e-consumers o consumidores electrónicos, que acostumbran a conectarse a Internet tanto desde casa como en el trabajo y que acceden a información sobre productos a través de portales web. Son los consumidores que forman parte del presente y que el marketing debe comenzar a tener en cuenta si desea evolucionar.
Las redes sociales juegan un papel definitorio en este sentido, ya que aquí es donde las recomendaciones adquieren especial valor. Lo que antes los foros promovían con usuarios aparentemente anónimos y separados a miles de kilómetros, las redes sociales lo acercan a nuestro quehacer diario con nuestros amigos más inmediatos comentando nuestras acciones.
Pregunta: ¿Os habéis decantando alguna vez por un producto o servicio (ordenador, restaurante, viajes, lugares de marcha, etc.) al leer el comentario de algún agregado de vuestras redes sociales? Seguro que os sorprenderéis al analizar vuestras respuestas.
Más en la red.
Tras un invierno/primavera en terapia, vi la luz: iba a hacer que mi vida mejorase, y para eso, tenía que hacer algunos cambios. Dejar de lado algunos pecados, reconocer errores y evitarlos, en definitiva, cambiar de hábitos y hacerlos más equilibrados.
Preferentemente para toda la vida.
Primero, dieta hasta alcanzar un peso adecuado: además de hacer ejercicio, y así llevar una vida un poco más activa y más sana.
El objetivo es mantener en el tiempo un estilo de vida mejor para nosotros, nuestro cuerpo y nuestra salud.
Tampoco es cuestión de dietas aceleradas, de las de pierda 20 kilos en un mes: para mi, lo importante es que una dieta sea algo temporal que te enseñe a tener una relación natural con la comida, que te ayude a mirarla como lo que es, combustible para mantenernos vivos y que plante pilares que me ayuden cuando termine con ella y vuelva a comer “normal”. Mantenimiento que se llama.
Antes de ponerse con la dieta, hay que informarse y mucho, de diversas fuentes cómo foros especializados, documentales, etc.
De documentales aprendí que:
De los foros me enteré que:
En la práctica mi dieta se plantea:
Bonus track de vida saludable: