Sólo para empezar: ni se llamaban Melchor, Gaspar y Baltasar; ni eran tres; ni eran reyes. La única referencia a los Reyes Magos aparece en el Evangelio de San Mateo, donde se nombra a unos magos que siguieron una estrella que les llevó hasta el niño Jesús. Estos magos le trajeron oro, incienso y mirra. Al traer tres regalos se supuso que debían ser tres las personas que los traían. Ciertas tradiciones antiguas, pero que no aparecen en la Biblia, les pusieron los nombres que hoy todos conocemos y su origen también se ha deducido de diversas interpretaciones, que les supone de África, Europa y Asia. En otras interpretaciones dicen que eran en realidad 4 magos (a falta de Artabán) e incluso hasta 12 según los armenios. Al llamarles San Mateo ‘Magos’, se supone que eran sacerdotes zoroastristas provenientes de Persia, ya que el título de mago (nada que ver con el significado que le damos hoy en día a esta palabra) se les daba a las castas sacerdotales de esta religión. Esta teoría también se apoya en que estos sacerdotes destacaron por sus conocimientos de astrología y su seguimiento de las estrellas. Los presentes que le trajeron también tenían su interpretación: el oro representa la naturaleza real de Jesús; el incienso representa la naturaleza divina y la mirra, que es un compuesto embalsamador para los muertos, representa el sufrimiento y futura muerte de Jesús. Con los años, al traer los Reyes Magos regalos al recién nacido, se ha adquirido la celebración de esta fecha con la entrega de regalos a los más pequeños (y por extensión, a los mayores). Se celebra así en España, Alemania y algunos países de Latinoamérica. Post elaborado por Alberto Ruibe.
Tag(s) : Baltazar, Gaspar, magos, Melchor, Preguntas y respuestas, regalos, religión, reyes, Tradición, tres, Usos y costumbres
Compartir este blog Facebook Twitter Google+ Pinterest
Seguir este blog