Las redes sociales son herramientas muy útiles en el marco social actual. La transformación 2.0 arrancó años atrás con el lanzamiento de plataformas como Facebook o Youtube, que ahora cumple su primera media década y lo celebra por todo lo alto rememorando sus mejores vídeos. Quién nos diría hace un par de décadas que la evolución tecnológica nos permitiría ser protagonistas del mundo audiovisual con tanta facilidad.

Las ventajas de estas plataformas 2.0 son múltiples. Podemos contactar con amigos y conocidos de manera rápida, económica y directa, acceder a información derivada de la opinión de consumidores como nosotros y visionar vídeos en calidad notable y hasta Alta Definición, con un ordenador y conexión a Internet. Son ventajas que, en muchos casos, superan a los inconvenientes, aunque no podemos olvidarnos de estos.

Las redes sociales, por mucho que intentemos negarlo, también pueden tener sus inconvenientes. El primero que se me viene a la cabeza es la pérdida de la privacidad, ese concepto que se creó cuando el humano se fue del campo a las ciudades donde el grupo de gente que te podía conocer era mucho más limitado. Hablar por Facebook o Tuenti con amigos nos vuelve a las raices de las comunidades donde todo el grupo sabía lo que le ocurría a todos sus miembros en cualquier momento. De hecho el humano ha vivido la mayor parte de su historia en comunidades donde la privacidad de facto, no existía.

Otro detalle es que hay que tener muy presente lo importante de mantener las relaciones en el mundo offline, verse las caras con los amigos. Pienso que deberíamos hacer cierto examen de conciencia y contabilizar el número de horas que dedicamos a hablar con una persona próxima por Internet. Hecho esto, contabiliza las horas semanales que has pasado con ella en el plano real durante esa misma semana. ¿Cuál es el resultado? Seguro que si eres un internauta activo, de esos que sobrepasan las cuatro horas al mes en redes sociales, te sorprende el resultado.

Ya sé que este comentario puede sonar algo catastrofista, pero no pretendo serlo. Simplemente quiero que nos miremos al ombligo y que reconozcamos que en ocasiones las redes sociales o los programas de mensajería instantánea no son el mejor camino para conversar, sino un complemento, un apoyo basado en la tecnología para que las relaciones personales formadas en el mundo físico continuen ininterrumpidas en el mundo online. No hay nada como el contacto directo, la cercanía con el prójimo, para recordar el mundo donde nos encontramos.

Y creo que sentar esta idea en el aprendizaje de los nativos digitales es clave para que en las próximas décadas no perdamos ciertas cosas interesantes de nuestra sociedad. Promover el consumo responsable de las redes sociales, dar a conocer sus ventajas e inconvenientes, acudir a colegios con argumentos para convencer a los pequeños, etc. son pasos claves en este terreno. Lo repito mucho en mi ámbito cercano, lo importante es la Educación a todos los niveles de la sociedad.

Soy de los que piensa que el networking es una herramienta clave para las relaciones profesionales y personales, pero también de los que considera que para practicar buen networking son tan necesarias las relaciones humanas cara a cara como las relaciones digitales a través de Internet. Que un buen café nunca quede empañado por la versatilidad de Facebook...

Tag(s) : Actualidad y medios, facebook, mensajeria, Redes sociales, relaciones personales, Usos y costumbres
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