Overblog
Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

A veces la tecnología sirve para profundizar en facetas de la vida y del día a día que quedan, a priori, lejos de los engranajes de los chips. Poco a poco vamos viendo cómo desarrollamos una proximidad al mundo tecnológico y lo integramos en el camino que seguimos desde que los levantamos hasta que nos acostamos en nuestra vida cotidiana.

Es lo que sucede cuando la tecnología entra en campos como el de la salud, el bienestar, el desarrollo sostenible y, por supuesto, la innovación. Todo va de la mano y compone un entramado de aparatos, aplicaciones, servicios online y otras formas tecnológicas que se insertan en nuestro día a día de forma casi espontánea.

Un buen ejemplo de ello es el concepto de “Smart City, que traslada la aplicación de la tecnología a la resolución de problemas cotidianos del ser humano en la ciudad. Se detectan problemas, se buscan soluciones y se resuelven aplicando la tecnología. Es un valor añadido para las ciudades de las próximas décadas.

Pero para que todos estos elementos fluyan y se desarrollen al ritmo que es debido, es necesario que todos los miembros que participan en el proceso “creativo” apuesten claramente por la innovación. Sin ella, y sin asumir los riesgos que lleva asociados, no es posible adentrarse con la tecnología en la vida diaria facilitando lo que hacemos.

Esta pasada semana acudí al Encuentro con la Innovación (#comparteinnovación) organizado por Philips España y Materia, donde se trató en profundidad precisamente esta cuestión y se llegó a la conclusión clara de que es necesario que la España actual tienda más hacia la innovación en numerosos frentes para crecer y poder competir en el panorama internacional.

¿Por qué no se produce innovación? La respuesta no es simple. Me quedo especialmente con la aportación de Julio Mayol, director de Innovación del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, quien recordó que para innovar no solo hay que asumir riesgos, sino saber aprender de los mismos. Y en su caso, el de cirujano, los errores nunca son fáciles.

Aprender del fracaso es una necesidad básica de todo emprendedor, y en España parece que el fracaso se estigmatiza por encima de todo lo demás. La experiencia personal me dice que los éxitos rara vez llegan a la primera, por lo que son necesarios varios golpes para dar con la tecla óptima que se debe pulsar. Fracasar no es gratis, pero sí necesario.

Pero para fracasar es necesario contar ya no solo con los pertinentes apoyos (gubernamentales, por ejemplo, que escasean en España y lastran la innovación), sino también con una sociedad que no condene los tropiezos como la actual. Como es lógico, también es necesario un Estado que brinde apoyos a aquellos emprendedores que arriesgan con buenas ideas.

Desde Comparte Innovación se busca acercar a los emprendedores a profesionales que son capaces de entender su sector empresarial con un punto de vista diferente. El nuevo prisma del emprendimiento tiene en cuenta fracasos, éxitos, oportunidades creadas de la nada, tendencias, conceptos nuevos, etc. y queda representado en este portal.

De igual forma, se trata de un proyecto colaborativo y multidireccional. Los profesionales que están iniciando su andadura como emprendedores también pueden aportar mucho a su sector. De hecho, con ellos es con quien más se puede aprender en lo que respecta a los primeros pasos de una empresa.

La idea no es solo mostrar proyectos consolidados, sino hacer que sea el propio usuario (en ocasiones emprendedor) quien ponga sobre la mesa ideas que están en marcha y resulten atractivas. Para ello, hasta se cuenta con un mapa de España donde van quedando reflejadas las aportaciones a modo de iniciativas añadidas por el colectivo.

Citas como Comparte Innovación sirven para generar una visión panorámica del sector de la innovación, pero a la vez también para apuntar de manera afilada contra aquellos frentes en los que existe margen de mejora. En esta cita, enfocada a saber cuáles son los puntos que debe tener un proyecto de innovación para triunfar, se expusieron varias de esas claves.

Se necesita valentía, una sociedad que no acribille los fracasos, un entorno económico-administrativo que proponga facilidades para los emprendedores y, sobre todo, un entorno donde la innovación no se tome como locura. Comparte Innovación es un espacio a tener en cuenta por todos los que para muchos tenemos algo de locos.

Emprender e innovar, dos pasos obligatorios para tener éxito
Tag(s) : emprender, innovar, desarrollo sostenible, bienestar, smart city, esalud