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Seguramente suene a dejá vù, pero nunca me cansaré de repetirlo. Para conseguir que nuestro nombre suene en todos los procesos de selección que verdaderamente nos interesen, el mejor método es practicar el networking online y offline. Saber qué tipo de presencia y reputación temenos en Internet, qué se dice y decimos de nosotros y cómo estamos posicionados en nuestro sector profesional nos ayudará a encarar las decisiones con mayor posibilidad de triunfo. Ahora todo se resume a varios conceptos: nuestro nombre y apellidos, las redes sociales profesionales, los sitios de trabajo y lo que decimos en Internet.

Pongamos un ejemplo. Participamos en un proceso de selección de personal. Realizamos la suscripción por un portal como Infojobs, multitudinario hoy día por el elevado paro en España. Para un solo puesto se presentan 300 personas (por decir un número). De estas 300, digamos que solo 50 serán de interés potencial para la empresa. ¿Por qué? A bien seguro que un tercio de las solicitudes cumple con los requisitos establecidos pero no los ha sabido plasmar correctamente en su curriculum virtual. Primer paso: que nuestro currículum académico cuente con todos y cada uno de los datos necesarios.

Las webs de empleo permiten desde hace algunos años almacenar diferentes curriculum. ¿Para qué? Por todos es sabido que nuestra experiencia académica puede "alterarse" en función del puesto al que aspiramos. Por ejemplo, si no tenemos empleo y buscamos trabajo en diferentes sectores empresariales (uno general y otro específico) podríamos presentar dos currículos con el fin de adaptar cada uno a las exigencias de la oferta. No estoy hablando de mentir, sino de ajustar nuestra experiencia académica a lo que se pide. Por desgracia, la situación actual hace que sea necesario afinar nuestro fondo profesional a cada paso que damos...

Hecho esto nos encontramos en esos 50 profesionales que han pasado la primera criba. Todavía quedan más. Turno para la experiencia profesional. Es vital que ésta esté actualizada al máximo con todos los trabajos que hayamos desempeñado durante nuestra trayectoria. ¿Qué se debe indicar? Básico: nombre del puesto, empresa y persona de contacto para referencias, personal a cargo (si procede) y descripción. ¿Por qué? El tiempo de las entrevistas en sus primeras fases es limitado, por lo que cuantos más datos ofrezcamos a la empresa que nos va a contratar desde esta fase, mucho mejor.

Pasada esta segunda criba, pongamos que el número de pre-seleccionados es de 25. Ahora entrarán en juego factores determinantes que atañen a nuestra presencia en la red. Puede ser más o menos lícito o ético, sí, pero buscar en Internet el nombre de los futuros empleados se está convirtiendo en una costumbre. Quede clara una cosa: las sorpresas se pueden evitar, pues nosotros controlamos qué decimos en Internet. He hablado en múltiples ocasiones sobre el uso de Linkedin y los consejos que se deben aplicar para mejorar nuestro posicionamiento (completar currículo, perfil con URL nominal, recomendaciones, participar en grupos profesionales, etc.)

Si contamos con perfiles en otras redes sociales (nunca me cansaré de decirlo), ajusta la privacidad de modo que solo tus amigos puedan ver tus contenidos. También en Twitter. Si crees que tus perfiles sociales son un lícito palacete donde bromear con amigos y mostrar tu cara más social, la privacidad te evitará muchas sorpresas. Recuerda que aunque tu nombre sea "poco común", una búsqueda afilada por palabras claves exactas (nombre + correo + sector profesional; datos del currículo) puede dar resultados sorprendentes. Siendo optimistas, y conociendo el estado y el uso mayoritario de las redes sociales, de esta criba se quedarían dos decenas.

Efectivamente, el proceso de selección se tornará ahora al networking offline en una entrevista "en directo". Puede que todos los anteriores pasos los hayas cumplido de forma pulcra y que ahora tus escasas habilidades para el networking offline te acaban pasando factura. ¿Recomendaciones? Sé siempre franco y procura que tus comentarios dejen claro lo que se ha visto en Internet de ti. Si te consideras un experto en el sector profesional, hazlo saber con elegancia al entrevistador; no es de recibo parecer pedante por mucho que sepas. La humildad es una cualidad que nunca se debe perder en la vida, mucho menos durante una entrevista de trabajo.

Espero que esta batería de consejos sirvan a todos los que, por desgracia, buscan trabajo en estos tiempos actuales. La red ha aportado numerosas ventajas a la hora de encontrar empleo, pero también ha "masificado" los procesos de selección, por lo que conviene que nuestra identidad digital esté lo más pulida posible. Que no te engañen: tú eres en gran parte responsable de lo que se encuentra sobre ti en la red.

Tag(s) : cv, curriculum, vitae, buscar, trabajo, empleo, redes sociales, linkedin, laboral, rrhh