Del 11 de junio 2010 al 11 de julio 2010 se celebrará el Mundial de fútbol de Sudáfrica, el acontecimiento del año en territorio deportivo, en especial para los forofos del fútbol, que en España no son precisamente pocos, las casas de apuestas se están frotando las manos sólo de pensar en el negocio que tienen a la vuelta de la esquina. Las grandes estrellas del “deporte rey” pasarán por el continente africano buscando alcanzar la preciada copa internacional para lucirla en sus países.
La ineludible cita, que congrega no solo a millones de fans en todo el mundo, sino a la élite del fútbol internacional, atrae también la atención de cientos de empresas que ven en este acontecimiento una oportunidad única para promocionar sus productos. Estamos ante el viejo concepto de “subirse al carro”, pero con autorización previa pago.
Internet jugará un papel relevante durante la celebración del Mundial, pues nos encontramos ante la primera competición deportiva internacional que podrá crecer en un entorno Web 2.0 en auge, creciente y capaz de sorprendernos con cada nuevo paso. Los más de 400 millones de usuarios de Facebook se van a tragar el Mundial sí o sí, ya no digamos los de Twitter, etc, etc.
Te guste o no el fútbol, leerás mensajes en muros de amigos, accederás a enlaces con contenidos del Mundial desde las últimas actualizaciones de tu perfil y te enterarás de los resultados casi sin quererlo. Cuando un medio de comunicación comienza a saturar con una temática, solemos desconectar del televisor, ¿haremos lo mismo con las redes sociales cuando el Mundial sea la temática del mes?
Un caso que me ha llegado es el de la campaña promocional de Nike para el Mundial, un vídeo de más de dos minutos que congrega a estrellas de primer nivel que “escriben el futuro”. Además del elenco de profesionales del deporte, el vídeo tiene un acabado técnico excepcional, por lo que rápidamente ha logrado colarse en las redes sociales con facilidad. Nike ya ha conseguido ser rentable con el mundial y ni siquiera ha echado a rodar el balón.
Me ha llamado también la atención la red social que se ha formado en torno a la página oficial del Mundial en el dominio de la Fifa, que incluye identificación de usuarios y hasta un juego web desarrollado en colaboración de McDonalds donde se pueden dirigir selecciones virtuales en una competición con premios reales.
Lo que no leeremos serán actualizaciones de los propios jugadores de la Selección Española, que por prohibición del seleccionador Vicente del Bosque y de la Federación Española, no podrán conectar a las redes sociales durante sus concentraciones. Ni actualizaciones de estado, ni fotografías colgadas, ni micromensajes en Twitter; todo sea porque el combinado esté concentrado al máximo.
La inercia social hace que incluso aquellos que no son aficionados al fútbol, terminen viendo partidos cuando se producen competiciones de este calibre. Como digo, abstenerse de las emisiones de televisión es tan fácil como apagar el televisor, pero en Internet creo que lo vamos a tener más complicado: A escapar del Mundial en la Web 2.0…
Hoy cambio un poco el tercio de mis temáticas habituales para tratar un tema que me viene preocupando desde hace algún tiempo como buen amante de las mejores películas. Ir al cine es un hobby precioso y cada vez más caro porque muchas películas no merecen la pena ir a verlas por su poca originalidad dentro de una creciente deriva de creatividad en Hollywood. La piratería a través de los screeners está agotando una industria cultural falta de ideas que siempre ha estado ahí para divertirnos y concedernos espectáculo pero que está siendo desbordada por sus propios errores y por el imparable avance de un mundo que la sobrepasa.
El mensaje de advertencia realizado por el comité de expertos de Estados Unidos (ejerciendo una especie de gendarmería mundial a favor de los derechos de autor) ante los fuertes datos de piratería que se producen en España parece no ser suficiente para conseguir medidas efectivas que mermen el impacto de las descargas ilegales sobre las industrias culturales y Ley de economía sostenible lejos de solventar el problema está provocando una batalla entre webmasters con sus legiones de usuarios encantados de sus servicios y la administración pública.
Somos unos piratas de mucho cuidado, los ciudadanos digitales están muy contentos de serlo, según EE UU, y las cifras más recientes sobre el estado de las salas de cine españolas también lo demuestran. El cine tradicional está cayendo en España poco a poco y dejando de ser una forma de ocio consumida con tanta frecuencia como antaño. El último Censo de Salas de Cine de AIMC determina que existen 747 establecimientos de cine en España, 18 menos que el año pasado. Y si desaparecen los cines, debe incentivar a la industria a tomar más en serio la distribución online controlada de sus contenidos, al mismo tiempo que se estrena en las calles se debe estrenar las películas en Internet. Las necesidades del usuario digital debe ser muy tenidas en cuenta.
También cae el número de salas de cine, que se sitúa en 3.907, 123 menos que durante el ciclo pasado. Como es natural, la cifra que congrega todas las butacas españolas de cine también cae sustancialmente en más de 11.000 asientos menos de un total anual de 898.434 en toda España. Pero la piratería no es la única responsable de este descenso: la recesión económica también ha afectado al consumo del cine, sobre todo si tenemos en cuenta el crecimiento en el precio de las entradas durante estos últimos años. La cuenta que los ciudadanos se hacen es, pago el dinero del ADSL y no voy al cine en x ocasiones al mes, saliendo muy rentable para el consumidor.
Para mejorar esta situación está claro que la industria cinematográfica debe buscar formas para potenciar la asistencia a las salas de cine, y una de estas vías son las películas en 3D (que hasta ahora han ganado en curiosidad para los usuarios pero un aburrimiento por el bajo nivel de los guiones de las primeras películas). Quien desee disfrutar de una película de estreno en tres dimensiones está obligado a pasar por una sala de cine. Aquí no valen las descargas. Aunque el audiovisual tridimensional se está convirtiendo poco a poco en una cuestión hogareña, sobre todo con la venta de televisores ante el mundial, todavía es negocio de las salas. Posiblemente el 3D llegue masivamente a los hogares el 2011 si la crisis lo permite.
Y es que las cifras de salas de cine compatibles con 3D es el único dato que ha crecido, situándose en el 7,6 por ciento de todas las pantallas españolas (286 son compatibles con 3D), demostrando que el espectáculo tridimensional es una excusa para convocar a los espectadores y superar los baches actuales derivados de la piratería y de la crisis económica. Puede que el 3D frene la situación poco alentadora, ¿pero por cuanto tiempo?
Las redes sociales son herramientas muy útiles en el marco social actual. La transformación 2.0 arrancó años atrás con el lanzamiento de plataformas como Facebook o Youtube, que ahora cumple su primera media década y lo celebra por todo lo alto rememorando sus mejores vídeos. Quién nos diría hace un par de décadas que la evolución tecnológica nos permitiría ser protagonistas del mundo audiovisual con tanta facilidad.
Las ventajas de estas plataformas 2.0 son múltiples. Podemos contactar con amigos y conocidos de manera rápida, económica y directa, acceder a información derivada de la opinión de consumidores como nosotros y visionar vídeos en calidad notable y hasta Alta Definición, con un ordenador y conexión a Internet. Son ventajas que, en muchos casos, superan a los inconvenientes, aunque no podemos olvidarnos de estos.
Las redes sociales, por mucho que intentemos negarlo, también pueden tener sus inconvenientes. El primero que se me viene a la cabeza es la pérdida de la privacidad, ese concepto que se creó cuando el humano se fue del campo a las ciudades donde el grupo de gente que te podía conocer era mucho más limitado. Hablar por Facebook o Tuenti con amigos nos vuelve a las raices de las comunidades donde todo el grupo sabía lo que le ocurría a todos sus miembros en cualquier momento. De hecho el humano ha vivido la mayor parte de su historia en comunidades donde la privacidad de facto, no existía.
Otro detalle es que hay que tener muy presente lo importante de mantener las relaciones en el mundo offline, verse las caras con los amigos. Pienso que deberíamos hacer cierto examen de conciencia y contabilizar el número de horas que dedicamos a hablar con una persona próxima por Internet. Hecho esto, contabiliza las horas semanales que has pasado con ella en el plano real durante esa misma semana. ¿Cuál es el resultado? Seguro que si eres un internauta activo, de esos que sobrepasan las cuatro horas al mes en redes sociales, te sorprende el resultado.
Ya sé que este comentario puede sonar algo catastrofista, pero no pretendo serlo. Simplemente quiero que nos miremos al ombligo y que reconozcamos que en ocasiones las redes sociales o los programas de mensajería instantánea no son el mejor camino para conversar, sino un complemento, un apoyo basado en la tecnología para que las relaciones personales formadas en el mundo físico continuen ininterrumpidas en el mundo online. No hay nada como el contacto directo, la cercanía con el prójimo, para recordar el mundo donde nos encontramos.
Y creo que sentar esta idea en el aprendizaje de los nativos digitales es clave para que en las próximas décadas no perdamos ciertas cosas interesantes de nuestra sociedad. Promover el consumo responsable de las redes sociales, dar a conocer sus ventajas e inconvenientes, acudir a colegios con argumentos para convencer a los pequeños, etc. son pasos claves en este terreno. Lo repito mucho en mi ámbito cercano, lo importante es la Educación a todos los niveles de la sociedad.
Soy de los que piensa que el networking es una herramienta clave para las relaciones profesionales y personales, pero también de los que considera que para practicar buen networking son tan necesarias las relaciones humanas cara a cara como las relaciones digitales a través de Internet. Que un buen café nunca quede empañado por la versatilidad de Facebook…
Día a día se acerca la Navidad y a todos nos afectan estas fechas de una forma u otra. Esta situación trae consigo también un profundo efecto en nuestras carteras, pues estamos predispuestos a consumir más de la cuenta (en épocas de crisis cómo la actual lo recomendable es que todos nos apretemos el cinturón) y se tiende a invertir fondos en el prójimo. Los regalos son el producto estrella de esta época del año y los expertos en marketing lo saben demasiado bien.
Prueba de ello son los productos inverosímiles que se lanzan a la venta durante esta época del año y que guardan relación con marcas que, a priori, no tendrían nada que ver con el producto original. Y no hablo de los clásicos patrocinios pactados, sino de acuerdos mucho más complejos.
Por ejemplo, ¿Quién compraría un coche basado en la película Luna Nueva? Se ve que más de una persona estaría dispuesta a hacerlo durante esta época del año, y por esta razón el equipo de Kia ha parido el modelo de coche “Soul“, que con tonalidades oscuras, motor diésel y logotipo de la película, entre otras cosas, sale a la venta por 20.000 euros.
Pero el clímax comercial lo encontramos cuando asociamos algo que está de moda con otra moda, como sucede con los netbooks del Fútbol Club Barcelona o Real Madrid. Cierto es que los ultraportátiles están en auge como regalo de Navidad y que ambos clubes de fútbol son potentes marcas comerciales, ¿pero son necesarias estas creaciones?
El ciclo de este marketing tecnológico asociado también llega a los videojuegos. Sony lanza al mercado junto a Disney una versión de PSP diseñada a imagen y semejanza de los valores que promueve la heroína infantil Hannah Montana. Diseño de la consola en color lila y juegos de baile para las pequeñas de la casa.
La moda basada en la moda también encuentra un referente creativo en El Armario de la Moda, portal que vende a través de Internet ropas vestidas por presentadores de televisión (La Sexta, Antena 3 y Cuatro). Seguro que seguidores de programas y series de éxito en la parrilla televisiva son capaces de invertir euros para vestir las mismas prendas que sus presentadores preferidos.
En fin; así es la moda y así es el marketing. Solo un consejo: cuidado con las compras excesivas en Navidad. A mi personalmente me gusta no dejarme llevar por estas fechas y tener la tendencia a realizar un regalo a lo largo del año cuando surge la ocasión.
La tecnología ha propiciado el nacimiento de nuevos tipos de comunicación. Estos nuevos canales de relación personal resultaron tan revolucionarios al principio que algun@s no los veían con buenos ojos. El exceso uso de las herramientas de la información y la comunicación han creado cierta alarma de la que todavía queda eco, sin embargo parece que el mayor conocimiento de las mismas está poniendo las cosas en su sitio.
Si hace tres años se publicaba un estudio donde sociólogos estadounidenses alertaban de un aislamiento social provocado por el uso de las tecnologías, el reciente estudio “Aislamiento social y nueva tecnología” de Pew Internet and American Life Project determina todo lo contrario. De los datos se desprende que aquellos que utilizan por regla general tanto el móvil como el resto de herramientas 2.0, tales como las redes sociales, se muestran más proclives a pertenecer a asociaciones juveniles, de voluntariado o benéficas. Los ciudadanos tienen a su mano más herramientas de interelación cómo nunca antes, ahora es más fácil estar en contacto en tiempo real y en todo momento con toda una red de contactos, amigos, familiares y conocidos.
Podrá ser que personas con este activo perfil social encuentran además más atractivo el intercambio de información utilizando las nuevas tecnologías. A fin de cuenta se trata de compartir información y participar, dos actitudes básicas para alcanzar la implicación social. Después de asistir a eventos como el EBE, o las citas que se organizan en torno a Twitter, por citar algún ejemplo debo confesar que estas herramientas lejos de aislar, crean nuevos lazos personales facilitando el encontrar a personas con los mismos intereses, con lo bonito que es compartir la pasión por lo que se hace.
Más en la red.
Viajar es uno de los placeres que más satisfacción puede provocar en el ser humano, placer que practico desde juventud cuando me hacía todos los años (en autobus, cuando no había ni dinero para otro medio de transporte ni AVE) mi viaje en noviembre desde Sevilla al SIMO en Madrid o cuando me surgía una “party” de informáticos “locos”
Con cariño recuerdo mi primer viaje en avión, concretamente un vuelo nacional en la aerolínea Iberia o el día que estrené en su vuelo inaugural la aerolínea Vueling o las ya centenares de veces que he ido en AVE.
Por supuesto existen muchas formas de viajar y no todas resultan igual de gratificantes. Viajar por obligación en muchas ocasiones se transforma en una experiencia agotadora y melancólica que lejos de provocarte satisfacción termina por crearte ansiedad. Esta es la sensación que much@s experimentan al verse obligados a separarse de su lugar de residencia por motivos profesionales, yo ya llevo más viviendo en Madrid que en Sevilla desde hace año y medio (desde verano del 2008).
En la mayoría de los casos el dilema llega cuando por trabajo se ven obligados a pasar noches lejos de su familia, a mi lo que más me causaba problemas era que con tanto viaje no sólo saber en qué hotel me encontraba en la confusión del despertar en una habitación que resulta ajena. De entre los que viajan por trabajo un 34% echa de menos a su familia en estas circunstancias. Para el 65% de los españoles lo más gratificante y valioso es poder pasar el tiempo libre en compañía de su familia.
Lograr conciliar la vida profesional con la personal es el gran reto de muchos hogares. Si a las jornadas en ocasiones demasiado largas se une la necesidad de viajar, el tiempo libre en familia se ve mermado considerablemente. Sin embargo en el caso de España parece que para un 65% el nivel de conciliación es muy bueno, siendo Madrid la región donde se observan peores resultados con un 59% (viviendo en Madrid se entiende el por qué, distancias muy largas, grandes atascos, siempre retrasos con el horario de las reuniones, etc).
No sólo el tiempo libre es un reclamo entre la población activa, también el dinero es un factor con el que algunos no acaba de sentirse satisfecho. Este es el caso de las regiones de la cornisa Cantábrica que demandan mayores ingresos mientras los madrileños reclaman disponer de más tiempo libre. Y es que en la actualidad el tiempo se ha transformado en un bien de incalculable valor, que si encima es el dedicado a tu familia acaba por no tener precio.
Y todavía en Alemania y Suiza parecen estar peor, con jornadas de trabajo que superan las ocho horas. En muchas ocasiones mejorar las condiciones de tu tiempo laboral pasaría por no tener que perder horas en el trayecto, como ocurre en muchas grandes ciudades. En cualquier caso es necesario alcanzar una óptima conciliación para lograr satisfacer nuestras aspiraciones.
Fuente consultada. www.cincodias.com
Más en al red.
El español es una de las lenguas más habladas en el mundo, ocupando el segundo puesto mundial como lengua materna y tercera por su uso en Internet. Su uso y estudio se ha extendido y en ello están jugando un papel protagonista los institutos de idiomas repartidos por el mundo. Uno de los veteranos y mejor valorados es el Instituto Cervantes. Esta entidad con años de experiencia en la docencia del castellano ha publicado junto con la editorial Santillana el libro “El español: lengua para la ciencia y la tecnología“.
A través de esta publicación se ha puesto en evidencia que es necesario impulsar el español en el panorama científico-técnico. Esta obra de 136 páginas trata de abordar la situación de las publicaciones y el panorama del español como lengua vinculada a la sociedad de la información con el fin de proponer distintas vías de actuación para fomentar y difundir el español científico-técnico.
El grupo de filólogos, científicos y filósofos que ha intervenido en el libro reclama la necesidad de colocar el español científico y técnico al nivel en que se encuentra el español genérico, literario y de negocios, que goza de un lugar destacado. Los primeros a intervenir en esta difusión serían los mismos científicos españoles que reconocen encontrarse más cómodos hablando en inglés entre ellos.
Un paso tan necesario como que la ciencia española también sepa hablar en inglés.
Más en la red.
Los consumidores han accedido sin cortarse un pelo y de forma radical a contener el volumen de sus gastos, el consumo se desploma y el fantasma de la deflación nos sobrevuela, al igual que antes había una psicosis por comprar y gastar ahora se produce el efecto inverso por ahorrar.
Cuando las vacas flacas llegan no cuesta tanto apretarse el cinturón y contribuir a asegurarse unos ahorritos por lo que pueda pasar aunque para un 80% de la población la renta no ha cambiado (pensionistas, funcionarios, empleados fijos) o incluso la renta disponible les ha aumentado al bajar el coste de las hipotecas, pero lo que ahora toca es ahorrar como sea. En un reciente estudio realizado por eBay para estudiar los nuevos hábitos de consumo que han surgido a consecuencia de la crisis económica, se desprende que un 47% de los consumidores prefiere realizar sus compras en los “outlet”. Muchos emprendedores online esperan que las compras por internet suban vertiginosamente en los próximos tiempos.
Estos negocios, outlet, donde es posible encontrar el género a menor precio están notando el incremento de los beneficios, y lejos de verse perjudicados por la crisis se están beneficiando. El que antes prefería comprar en las primeras marcas, ahora ha cambiado de idea y el precio se ha transformado en algo fundamental. También el comercio electrónico ha sufrido un incremento del 13%. La búsqueda de los mejores precios y las ofertas ventajosas lleva a los consumidores a rastrear todos los canales.
Un 57% de los compradores por Internet reconocen encontrar mejores precios desde la red, razón que les lleva a llevar sus adquisiciones desde este canal. También la comodidad de poder hacer los pedidos desde casa con el consiguiente ahorro de tiempo es otro de los aspectos valorados.
Del mismo estudio realizado a 9.000 consumidores de Bélgica, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia, Austria, Irlanda y España se observa que los que más compras realizan por Internet son las personas que se encuentran entre los 35 y 44 años. Opciones que ayudan a contener el volumen de los gastos a los que nadie en estos momentos esta dispuesto a renunciar.
Más en la red.
Con el nombre “Ciencia de las Redes” se presenta una nueva disciplina académica que se plantean muy seriamente introducir en los planes de estudio de algunas universidades. Por el momento parece ser la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid la primera en introducirla en sus planes de estudio como materia reglada. En este proyecto también interviene Orange España a través de una Cátedra que busca la aplicación en I+D+i.
La asignatura se llevará a cabo durante el mes de noviembre 2009 y contará con la dirección de los mejores expertos del mundo en el sector de la Internet presente y futura. El curso estará organizado en lecciones magistrales, utilización de recursos multimediales e interacción entre distintas sedes. Se intentará fomentar la colaboración entre instituciones con el fin de intercambiar las últimas novedades y las distintas líneas de investigación de cada centro.
Uno de los profesores que estará involucrado será Albert-László Barabási de la Northeastern University de Boston. Este experto en la Red ha participado en proyectos donde se ha abordado el estudio de los comportamientos de los usuarios. Afrontar el estudio de la Red desde una perspectiva social y humana es la clave del desarrollo de las nuevas tecnologías. Es este el nacimiento de una nueva asignatura que tiene mucho que enseñar.
Más en la red.
Madrid y Barcelona vuelven a ocupar un excelente puesto en el ranking de mejores ciudades para establecer negocios según los ejecutivos europeos. Este ranking ha sido realizado por la consultora Cushman & Wakefield, y una vez más las ciudades que encabezan la lista son Londres (donde alguna vez he manifestado de forma pública que me encantaría establecerme profesionalmente en unos años), París y Francfort. Barcelona se sitúa en una muy digna cuarta posición del ranking y Madrid en sexto lugar, que no está nada mal teniendo en cuenta la de ciudades con interés empresarial y económico que hay en Europa.
Esta lista la han realizado teniendo en cuenta la opinión de 500 ejecutivos de grandes empresas que se han ofrecido a hacer estas encuestas (¿cuantos de estos ejecutivos habrán idealizado a nuestras grandes ciudades movidos principalmente por los parabienes del clima español?). Para las personas que han participado, Barcelona es una ciudad que permite una gran calidad de vida (su situación privilegiada al lado del mar Mediterraneo y su arquitectura de Gaudí la hacen una metrópoli excepcional a mis propios ojos). Aunque no es este el único aspecto que destacan cómo positivo de la ciudad condal, los transportes, la calidad de los inmuebles para establecer las oficinas, el descenso en el precio de los alquileres (cosas de la crisis)… son otros de los parámetros que los hombres de negocio valoran.
Los puntos débiles que les hacen descender son las telecomunicaciones, el nivel de idiomas de sus ciudadanos y el grado de contaminación de sus calles. La política municipal también es un asunto que los ejecutivos valoran, al fin y al cabo la política es la que rige nuestra vida en sociedad y en el mundo de los negocios está pinta bastante. Los que conocemos y trabajamos en estas dos ciudades podemos admitir que es un gustazo hacer negocios en ellas (yo mismo soy un empresario que resido habitualmente en Madrid y Barcelona, pues ser empresario de provincias, en mi caso Sevilla, es muy duro y para hacer negocios mejor irse a las dos capitales). Cierto que hay cosas mejorables, como en todos lados, pero en conjunto se entiende que ocupen estas buenas posiciones en el ranking de mejores ciudades para establecer negocios según los ejecutivos europeos.
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