Hora punta: Dice la wikipedia que con el término Hora Punta nos referimos a las distintas horas en las que regularmente se producen congestiones. Aunque generalmente se refieren a congestiones en la vía pública, y la principal razón por la que se producen estas congestiones es que, en las grandes ciudades, la mayor parte de la masa laboral se retira de sus puestos de trabajo a una misma hora.
Por extensión todo espacio que congregue a personas cuenta con su hora punta. Y eso incluye a las redes sociales en particular e Internet en general.
Uno de los principales objetivos de todo community manager es que sus comunicaciones suenen con fuerza en la comunidad, que despierten la atención de los usuarios. Se busca la máxima repercusión.
Personalmente siempre tengo más respuestas a mis acciones por la mañana temprano o a media tarde un poco antes del final de la jornada laboral.
Los analistas de Vitrue han realizado un estudio y determina esas horas punta (y valles) de la red social de Zuckerberg, aunque solo en USA: las tres de la tarde de los miércoles. Al parecer, en este preciso instante, en pleno ecuador de la semana, se produce el mayor grado de actividad en la red social.
Sin embargo, que el momento punta del día a nivel global sea a una determinada hora, no quiere decir que a esta hora concreta sea recomendable publicar nuestras acciones en las redes sociales.
¿Cual es el momento punta en Facebook España? ¿Creéis que también será el miércoles? Según mi percepción personal, situaría el momento álgido el miércoles por la tarde, con picos importantes el jueves; la proximidad del fin de semana nos hace un poco más “parlanchines“.
El estudio asegura que la mayor efectividad a la hora de emitir mensajes en las redes sociales se encuentra en la franja de la mañana, cuando los mensajes permanecen durante más tiempo en el muro compartido de los usuarios y tienen, por tanto, mayor oportunidad de ser vistos y leídos. Así, los contenidos que se cuelgan por la mañana son los que más comentarios generan.
Ni que decir tiene (no es necesario un estudio para afirmarlo) que durante los fines de semana el impacto de las comunicaciones comerciales en las redes sociales decae notablemente. De hecho, me atrevería a decir que no se debe esperar al sábado para comenzar a detectar esta falta de éxito: basta con comprobar que el mismo viernes por la mañana la gente ya tiene puesta la cabeza en otros asuntos y atiende bastante menos a nuestros mensajes comerciales. De hecho por experiencia, para obtener resultados óptimos en comunicaciones con los usuarios lo suyo es interactuar entre martes y jueves a mediodía.
Conclusión: para tener éxito en las redes sociales conviene tener en cuenta el “factor de la hora punta” que determina el estudio, pero también aprovechar otros momentos del día para comunicar con éxito.
¿Cómo estamos evolucionando profesionalmente ante las redes sociales? Existen muchas reacciones pero pocas son tan contrapuestas cómo las que se están produciendo entre las comunidades de directivos de las empresas. Los CEO’s atienden a las redes sociales de dos formas diferentes: o son unos expertos en el uso del social media (CEO 2.0) o desconfían sistemáticamente de Internet (CEO a secas).
Entiendo que, como sucede en otros terrenos como la publicidad, los profesionales tengan sus reservas en cuanto a la aplicación de las redes sociales y sus efectos sobre las audiencias, sobre todo teniendo en cuenta la falta de herramientas de medición consensuadas entre los profesionales que se dedican a esto. Pero creo que ya va siendo hora de alterar esa mentalidad tan 1.0.
Nuestra misión consiste en convencer a esos CEO’s 1.0, algo que se puede conseguir hasta en seis pasos según el estudio Socialising Your CEO: From (Un)Social to Social, que ha tenido en cuenta la opinión de directivos de alto nivel de empresas internacionales. El dato más significativo es que el 64 por ciento de los altos mandos encuestados no tiene presencia en las redes sociales.
¿Cómo se contrarresta esta cuestión? Con otra estadística también de este estudio: los CEO’s más destacados en el plano internacional son aquellos que destinan recursos a desarrollar su presencia en Internet (redes sociales horizontales y verticales, blog personal o profesional, etc.). La verdad es que no deja de ser significativo y sirve como argumento para “reconvertir”.
¿Qué aportan las redes sociales a un CEO? En primer lugar, visibilidad digital (siempre y cuando el perfil profesional esté actualizado e interactúe con la comunidad. De nada vale estar en LinkedIn o Xing y no contestar a los mensajes de otros usuarios profesionales. Otro punto a favor es la amplia posibilidad de conseguir contactos en sectores diversos aplicando un buen networking online.
El desarrollo 2.0 de una empresa depende en buena parte de la mente de sus trabajadores, pero también en mayor medida de las decisiones de los directivos. Vivimos en un momento de expansión del social media, pero todavía tenemos que convencer. Y los CEO’s son, a fin de cuentas, quienes toman las decisiones de base en las empresas. Conviene transformarlos.
Hace algunos días hablaba sobre las ventajas de contar con un blog corporativo a la hora de evolucionar como empresa en Internet. Hoy por sugerencia de un lector quiero cambiar de tercio para atender otras cuestiones que surjen cuando planteamos el desarrollo de nuestra identidad digital: ¿qué utilidad tiene un blog personal? Es obvio que mi respuesta a esta pregunta irá dirigida hacia lo positivo de tener un blog.
Dentro de todo lo relativo a nuestra identidad digital, en Twitter comunicamos, en Facebook conversamos, en LinkedIn y Xing nos relacionamos profesionalmente y en un blog demostramos conocimientos manifestando nuestra propia opinión.
Me gustaría destacar, no obstante, cuáles son, desde mi punto de vista, las claves para que un blog personal tenga cierto sentido en el ámbito profesional, aunque en efecto no deje de ser nuestro espacio individual en Internet. Porque aunque no lo parezca, un blog personal puede ayudarnos a desarrollarnos profesionalmente y, sobre todo, a acceder a posibles puestos de trabajo.
Recuerda que un blog personal no es más que tu ventana pública en Internet, un contenido elaborado directamente por ti, que te define ante los demás, y con cuya lectura (o visionado si es un portfolio, claro está) otros obtendrán una visión de tu perspectiva personal y labor profesional. Y es que puedo definir fácilmente un blog personal como un escaparate al mundo.
Tú eliges si ese escaparate es meramente personal y para amigos o extremadamente profesional, pero recuerda: cuida lo que publicas en el blog porque tanto un lado como otro (amigos o jefes) podrán acceder a él. Si no quieres que algo se vea (fotografía, comentario, etc.) simplemente no lo publiques. En mi caso, mi blog es más profesional que personal (los temas de ocio los dejo para mi perfil privado en Facebook), aunque siempre suelo dar un toque personal a mis entradas.
Si te dedicas a un sector empresarial concreto, lo razonable es utilizar tu bitácora para hablar sobre el mismo. Con esto conseguirás que tu nombre se posicione dentro de tu nicho laboral en Internet y que si tus textos merecen la pena, terminen sonando entre los profesionales. Aquí entra en juego el networking en su estado puro, es decir, participar en otros blogs (comentarios, artículos de invitado, etc.) para darnos a conocer.
Otro aspecto es conectar el blog directamente con las redes sociales. No digo ya que se utilice Facebook Connect para que los comentarios se integren con la red social, pero sí que existan enlaces que apunten directamente a nuestros perfiles en estas plataformas de la Web 2.0. Por ejemplo, si nuestro blog es profesional, la mejor opción es remitir a nuestros perfiles en Linkedin o Xing.
¿Dónde alojar el blog? Pues es una cuestión también importante. Blogger o WordPress ofrecen servicios de calidad, pero si deseas un blog profesional, la mejor opción es contar con tu propio dominio y con hosting propio. No sale muy caro: por apenas dos o tres euros al mes puedes tener un hosting y un dominio para causar el mejor impacto sobre los visitantes. Y ni hablo ya sobre la cantidad de themes gratuitos de calidad que existen en WordPress.
Sé que se pueden comentar muchos aspectos más sobre los blogs personales, pero para ser una primera aproximación creo que he tratado cuestiones relevantes. ¿Qué opináis sobre los blogs personales?
Muchos amigos y amigas me preguntan sobre la utilidad que tiene lanzar un blog corporativo para su empresa. Suelo contestarles que es un paso más dentro de la estrategia de construcción de la identidad de una marca, un paso dentro de un camino que es mucho más amplio que simplemente tomar la decisión de abrir o no un blog. Un blog corporativo no es más que un escaparate abierto a la conversación con usuarios y consumidores de Internet donde queda reflejada toda la ideología de la empresa y donde podemos dialogar de tu a tu con nuestros clientes y proveedores.
Para crear y posteriormente mantener un blog corporativo lo primero que se necesita es una razón. Una razón y un plan de “ataque”. Como en otras ocasiones he dicho, en el terreno de las redes sociales, siempre debemos cuestionarnos los porqués y los como de las cosas. Si deseas que tu empresa tenga un blog corporativo debes tener claro que con él llegarán una serie de obligaciones y un catálogo de objetivos. Aparte, hay que tener muy claro que hay que destinarle recursos en el tiempo, lo que se empieza no se debe acabar de mala manera, sino que hay que contar con personal motivado que mantenga dicho blog corporativo, ya sea un community manager o personal directivo o de comunicación de la empresa.
Para hacerlo bien se deben invertir ciertos recursos, que generalmente se traducen en tiempo, pues la fuerza de trabajo ya existe en la empresa.
En primer lugar, el blog deberá permanecer actualizado periódicamente, esto es, al menos una o dos veces por semana, de lunes a viernes, siempre en horario laboral (incluso evitando si es posible los viernes y lunes por la mañana). De nada valdrá que tu empresa tenga un blog corporativo cuya última actualización data de hace seis meses. Se trata de un punto informativo más para tus clientes y las sensaciones que transmita configurarán la opinión de estos sobre la empresa.
En segundo lugar, un blog corporativo no es únicamente una extensión de la página web oficial. No repitas contenidos en el blog que ya estén presentes en el portal corporativo. Procura ofrecer artículos inéditos, relacionados con la temática de tu sector empresarial. Comenta noticias del sector, da a conocer tus noticias internas, presenta informes, análisis sobre la evolución de tu marco de operaciones, etc.
Recuerda siempre que estás en un blog y actúa como tal. Puede que en tu página corporativa los comentarios de los usuarios siempre lleguen por correo electrónico, pero en el blog las opiniones deben fluir de manera libre. No recurras nunca a la censura para deshacerte de las opiniones más incendiarias y trata siempre con respeto al consumidor, que no es ni mucho menos tonto.
También es importante que mantengas conectado el blog a las redes sociales. Paginas y Grupos en Facebook y/o perfil en Twitter te ayudarán a conseguir seguidores y a interactuar con mayor agilidad. Recuerda que en FB se prima la comunidad, y Twitter se prima la comunicación. Promocionar tus post en las diferentes redes sociales también te ayudará a ganar usuarios. Pero ten en cuenta el principal peligro de estas redes sociales: el ruido. Trabajar con una estrategia establecida de antemano te dará los mejores resultados.
Un blog oficial te ayudará a mejorar el posicionamiento de tu web, pues las actualizaciones acabarán con el carácter estático clásico de las webs corporativas.
En definitiva, disfrutar de un blog corporativo en una empresa es una buena forma ofrecer información actualizada y dinámica a través de tu dominio oficial, pero también requiere de ciertas responsabilidades y de una mínima planificación para que funcione. ¿Cómo gestionáis los blogs corporativos de vuestras empresas?
La polémica está servida. Desde hace algún tiempo vengo escuchando un debate común que versa sobre la utilización de las redes sociales para encontrar empleados. Se ha llegado a polemizar esta acción en medios de comunicación generalistas, sobre todo en televisión, y se han establecido las bases de acertadas normativas para evitar que los empresarios sean más cotillas de la cuenta.
Considero que no hay que investigar a una persona para comprobar su modo de actuar según su perfil de Facebook o Tuenti, porque a fin de cuentas se trata de su vida privada. Si se emplea la información pública en Internet de un candidato para contratarlo, que sea sólo por los datos que brinda en su perfil en redes sociales profesionales (LinkedIn, Xing, Twitter), que obviamente están para cumplir esa función de facilitar la mejora laboral de los profesionales.
Se ha generalizado bastante sobre las redes sociales y las contrataciones, dejando al margen las plataformas profesionales que precisamente están para eso. Y ahora parece que existe cierto “miedo” entre los empleados por el qué dirán en las redes sociales. Pues creo que tiene una solución bien sencilla: el control absoluto de nuestra privacidad.
Un reciente estudio de Unique estima que más del cuarenta por ciento de los encuestados utiliza las redes sociales para el reclutamiento. ¿Cómo evitar que tu jefe o tu futuro jefe navegue libremente por tu perfil social digital? Algunos consejos:
Actualización Junio 2011: Estos consejos están basados en mi propia experiencia contando con más de 10.000 followers en mi perfil en Twitter, os comparto algunas recomendaciones de uso según mi opinión personal.
Espero os sean de utilidad estos 12 consejos
Me llama la atención la polémica que se está levantando en torno a la utilización de las redes sociales en el trabajo. Entiendo que aquellos empleos sobretodo de índole “offline 100%” que nada tengan que ver con el marketing, ventas, recursos humanos, la comunicación, las comunidades digitales, etc. se muestren en cierto modo recelosos con la utilización de las redes sociales en el horario del trabajo.
Incluso he llegado a oír casos en los que informático de la empresa mediante, se ha vetado el acceso a portales como Facebook o Tuenti directamente desde el router corporativo para evitar que los empleados “pierdan el tiempo” conectándose a la Web 2.0. o con un método peligroso cómo tener navegadores web muy desfasados (Explorer 6 no accede a redes sociales pero supone un riesgo de seguridad muy importante). Sé de algunos que pasarían gustosos horas y horas delante de la pantalla del ordenador con el único propósito de conectarse al muro de sus redes sociales pero el tiempo se ha perdido toda la vida desde que existe el buscaminas, el solitario o el charlar mucho rato en la máquina del café, un trabajador desmotivado se inventará rápido la forma de perder el tiempo y la culpa no la tienen las redes sociales en si, el trabajador debe estar motivado si o si.
De hecho en los tiempos de descanso el trabajador tiene derecho a conectarse a las redes sociales que crea conveniente utilizando su tiempo libre cómo crea oportuno.
Quizás vetar el acceso de manera absoluta me parezca algo radical y contraproducente porque considero que el buen hacer siempre debe radicar en la voluntad del trabajador y su motivación laboral por parte de la empresa. Que pierda un par de minutos consultando su perfil en Facebook no mermará la productividad de aquella persona que cumpla sus objetivos con la periodicidad establecida: es más, despejará su mente un par de minutos para seguir trabajando.
Ahora, de ahí al polo completamente opuesto -el de pasar horas muertas en Facebook y no currar- existe un inmenso trecho. A sabiendas de la existencia de este segundo grupo, creo que las redes sociales e Internet pueden seguir aportando más ventajas que inconvenientes a nuestra jornada laboral. Y no debemos estrujarnos mucho la cabeza para encontrar algunas ventajas…
Estar en redes sociales si, eso si, con las ideas claras, sabiendo qué se puede hacer y con una estrategia es siempre lo mejor. Y ante todo teniendo claro que debemos suponer que el trabajador va a hacer un uso responsable de su tiempo, al cual siempre se le puede formar en el uso de las mismas para sacarle el máximo provecho.
Dejaré para otro momento las ventajas que puede aportar tener una página corporativa o profesional en Facebook, lo sencillo que es conseguirla y gestionarla, y otras cuestiones que por razones obvias, no entran dentro de la temática de este artículo. Así que lo digo de nuevo: redes sociales en el trabajo por supuesto, pues siempre con un uso justificado pueden aportar grandes beneficios.
En los tiempos actuales en los que a tantos afecta la crisis económica y el desempleo. Los millones de parados se lanzan de manera sistemática a la caza del empleo en Internet, por lo que creo que para conseguir el objetivo de conseguir empleo utilizando la red se deben plantear algunas estrategias.
¿Cuáles son los pasos para buscar empleo? Acudir a páginas especializadas en búsqueda de empleo dirán algunos, establecer contactos profesionales con el networking preferirán otros. Lo cierto es que para encontrar un puesto de trabajo lo mejor es definir una estrategia clara y ponernos manos a la obra. No podemos quedarnos a verlas venir con solo apuntarnos a ofertas en Infojobs. Hay que ser proactivos y desde luego lo primero, obviamente, es tener un curriculum actualizado, elaborado y cuidado.
Ser originales con nuestro CV no es algo que todos puedan conseguir, pero ya hay quienes han apuntado buenas maneras y han encontrado empleo de forma original, siempre nos podemos inspirar para ser también llamativos ante quienes nos vayan a contratar.
Hecho esto, recomiendo que anotes qué sector o sectores profesionales puedes abarcar con tu experiencia académica o profesional. Una buena forma para definir nuestro radio de acción es generar un directorio propio de empresas de nuestro sector en las que podríamos trabajar, incorporando un teléfono de contacto, un correo electrónico y si es posible, el nombre de alguna persona de contacto (RRHH a poder ser, que muy habitualmente están disponibles a un sólo click en redes sociales profesionales cómo LinkedIn, Xing o Viadeo).
Con este directorio nos encontraremos ante una guía de empresas de interés y tendremos siempre a mano la persona a la que acudir. Acabada esta guía de contactos, procedemos a entregar curriculum allá donde vayamos. Quizás un par de mañanas de paseo recorriendo estas empresas y entregando curriculum en mano será de ayuda para todos. Incluso cuando no existen ofertas vigentes viene bien esta estrategia.
Si lo que quieres es cambiar completamente de marco profesional, ten en cuenta que hay muchos empleos nacidos al albor de la sociedad de la información cómo el puesto de Community Manager (que puede ser una opción para graduados en periodismo o profesionales con experiencia en marketing y comunicación corporativa).
Si acabas de salir de la universidad o estás cursando los últimos años de tu formación, no está de más que te dejes caer por la sección de prácticas en empresa de tu centro de estudios. Puede parecer un mito, pero en ocasiones algunas empresas mantienen alumnos de prácticas en plantillas. Si no, siempre puedes ganar una experiencia importantísima en tus próximos procesos de selección. En cualquier caso, harás contactos y formarás parte de los candidatos a posibles puestos en esa empresa, puntos que sumar a tu propia identidad digital profesional que debes ir formando desde ya, sin olvidarte de conseguir recomendaciones de tus compañeros de trabajo.
Y remarco la utilidad de las redes sociales profesionales cómo herramienta para encontrar trabajo en Internet. Las secciones de empleo de Linkedin y Xing son efectivas para buscar vacantes relacionadas con nuestro sector profesional. Pero lo interesante de estas plataformas 2.0 está en seguir la línea de contactos para ampliar nuestro catálogo personal y acceder a puestos relacionados. Twitter también es un canal donde encontrar perfiles de calidad y muy segmentados a una empresa o temática específica.
Como siempre, en esto de la búsqueda de empleo, se gana mucho si se consiguen las relaciones profesionales apropiadas. Las redes sociales nos ayudan a cultivar estas relaciones profesionales, pero el plano físico nos debe guiar también en el proceso de encontrar trabajo. No dudes en acercarte directamente por Twitter, LinkedIn, Xing o en eventos de networking a los profesionales que te puedan aportar algo.
Cómo consejo de un lector, “hay que tener capacidad de asumir la frustración y el desánimo. No es fácil encontrar trabajo a la primera en los tiempos que corren“. Por lo que si vemos que nuestra táctica para encontrar empleo no funciona siempre podemos informarnos en Internet para prepararnos mejor, ya sea con consejos sobre cómo afrontar la entrevista con más éxito, buscar nichos donde haya más ampleo, etc. Debemos analizar y establecer una estrategia que podamos mejorar hasta conseguir nuestro objetivo, conseguir un buen empleo.
Las PYMES son buena parte del motor económico de cualquier país, de hecho es la mayor parte del tejido industrial. De su facturación dependen numerosos puestos de trabajo y sueldos. Son más que pequeñas empresas de barrio, que se sitúan a diario en nuestro quehacer para ofrecernos productos cotidianos y no tan cotidianos. La gran pregunta es: ¿necesita una PYME dedicada a su público cotidiano digitalizarse para crecer?
Hablamos, no obstante, no de una digitalización extrema, sino de una digitalización acorde a los objetivos que debe acometer una empresa de este calibre. Sin embargo, que una empresa sea pequeña o tenga un radio de acción reducido no quiere decir que se deba prescindir de los ordenadores y de la tecnología. A continuación ofreceré algunos consejos para PYMES que quieran empezar desde cero su digitalización:
Como veis, son sencillos pasos que nos ayudan a convertirnos en empresas eficientes en el terreno de las nuevas tecnologías. Obviamente, cada cual tiene sus objetivos y necesidades, pero considero que estos consejos son lo mínimo que se debería despachar en digitalización para PYMES.