La publicidad convencional pierde fuelle, aunque se mantiene como la prioritaria para los anunciantes. La caída en las ventas de publicidad durante la crisis y el repunte de la inversión publicitaria en Internet simbolizan un claro crecimiento de la red como plataforma de promoción. ¿Confiamos en Internet y en las redes sociales para dar a conocer nuestros productos y servicios de manera eficaz? Las empresas nativas digitales desde luego que si.
Un estudio realizado por la agencia de publicidad NCA y el IE Business School asegura que la mitad de las empresas afincadas en España no saca partido de las redes sociales. De este dato extraigo dos conclusiones. La primera, que son muchas las empresas que no conocen el inmenso potencial del social media; la segunda, que el porcentaje de empresas que están en redes sociales es más elevado del que podíamos pensar.
Dos valoraciones contradictorias, sí, pero es lo que significa tener sobre la mesa un análisis cuya estadística deja tanto margen a la interpretación y sobre todo apunta maneras de cara al futuro porque aunque parezca un dato con cierto deje negativo, que la mitad de las empresas utilizadas para realizar el estudio utilicen canales de social media para comunicarse con sus clientes no deja de ser un comentario positivo.
Un centenar de marcas españolas de quince sectores económicos diversos como la banca, las telecomunicaciones, los seguros, la alimentación y la distribución forman parte del estudio que se ha servido de una herramienta de análisis de contenidos en la Web 2.0 llamada SoMeS (Social Media Search). La herramienta investiga la presencia de las marcas en redes sociales, plataformas audiovisuales, blogs, etc., en definitiva, la reputación online de la marca. ¿Donde habrán dejado a las pymes que resultan ser el 90% del tejido productivo?
Y es precisamente esta reputación online la que delimita la barrera entre el éxito o el fracaso de un producto concreto, ya que según remarca el estudio, un 70 por ciento de las ventas de productos se producen a partir de recomendaciones, no derivadas de la presencia de anuncios tradicionales en medios. Como anota Carlos Saldaña del IE, no deja de ser “un poco triste” que todavía no se haga uso masivo de las redes sociales en el mundo empresarial. Mucho ha avanzado la sociedad de la información pero parece que todavía no lo suficiente.
Me ha parecido interesante mencionar este estudio que brinda optimismo y pesimismo por partida doble. Creo que debemos seguir trabajando duro en el terreno de las redes sociales para que el mundo de la empresa termine aceptando su potencial como canal de promoción y de comunicación.
Sabemos que las redes sociales son un invento reciente, de la última década, que está revolucionando la forma de navegar por Internet y cambiando nuestros hábitos de forma palpable. Nuestra página de cabecera han dejado de ser el foro de turno para cambiarse por Facebook o Tuenti, nuestros contactos profesionales ya no pasan por portales de empleo, sino por redes sociales profesionales cómo LinkedIn, Xing o Viadeo.
Dos cambios aparentemente claros, pero que han requerido de una evolución lógica no solo del consumidor, sino de los modelos de negocio de Internet. Cuando se lanzó Facebook, su modelo de negocio no estaba del todo claro. El rápido crecimiento de la red social nacida, en origen, para universitarios de EE UU, derivó en la necesidad de establecer sistemas para rentabilizar el proyecto.
Los costes de mantenimiento y personal de una red social crecen exponencialmente a medida que incrementa el número de usuarios. Esto hace que los responsables de la plataforma 2.0 tengan que reformular el modelo tradicional de negocio por Internet, muy ligado a la publicidad y a los sistemas de afiliados, para obtener beneficios que sustente el proyecto.
En 2010 podemos definir diversos modelos de negocio para las redes sociales en función de las acciones de prueba y error que han realizado las principales plataformas sociales de la actualidad. La segmentación de clientes que permiten estas plataformas 2.0 es una gran ventaja como soporte. Las enumeraré a continuación. Espero que sirvan a modo de repaso:
Desde el 1 de enero del 2010, RTVE no incluye publicidad entre sus espacios televisivos. La noticia, aparte de sembrar cierta polémica entre diferentes colectivos del mundo audiovisual, ha sentado muy bien a los televidentes, que desde primeros de año disfrutan de una programación sin molestos cortes para dar cabida a mensajes comerciales, por lo que las cifras de audiencia de la televisión pública se han visto favorecidas.
La inversión en publicidad de la pública en cifras exactas se situó en 496 millones de euros durante el pasado año 2009. Así, esta ingente cantidad monetaria por ingresos publicitarios pasará este 2010 a no engrosar las arcas de RTVE, que se financiará mediante impuestos a cadenas privadas de televisión y a empresas de telefonía. Solo 114 millones sí llegarán a la entidad pública derivados de patrocinios y otros acuerdos.
La gran pregunta es: ¿Qué sucederá con todos esos millones de euros de inversión publicitaria que siguiendo el curso tradicional de las cosas debían llegar a RTVE esta temporada? Muchos creen que los datos de audiencia repartirán esta tarta publicitaria entre el resto de cadenas privadas de la parrilla televisiva nacional. Sin embargo, las previsiones sitúan también a Internet como beneficiaria de este exceso de presupuesto.
Un estudio elaborado por el Grupo Havas bajo encargo de Microsoft Advertising (sello publicitario de la tecnológica) estima que Internet podría obtener hasta un 8% de la publicidad sobrante, lo que en cifras monetarias se traduce en 31 millones de euros. El resto se repartirá mayoritariamente entre las televisiones privadas y autonómicas, seguidas de las radios y los medios impresos. Los resultados los veremos a lo largo del año 2010.
El mero hecho de contar con una previsión así nos ayuda a mantener la esperanza después de la significativa caída que ha vivido el valor de la publicidad en Internet durante estos últimos años. Que 8 de cada 10 usuarios de Internet sean capaces de recordar al menos una campaña vista en las últimas 24 horas es un dato muy a nuestro favor. Y con si la tarta publicitaria es mayor, a buen seguro que sobre nosotros recae un buen pellizco.
Sin embargo, parece que las cadenas de televisión privadas son las principales beneficiarias del bloque publicitario de la estatal. Durante el primer cuarto del 2010, los datos de ingresos por publicidad en estas cadenas han crecido de forma sorprendente, contra pronóstico, luchando con la crisis y casi sin avisar. Prácticamente todas las cadenas han logrado superar los registros del 2009 y acumulado la suma de 200 millones de euros en ingresos.
Telecinco, Antena 3 y La Sexta son las tres principales beneficiarias de este auge publicitario televisivo. En estos tres casos, los ingresos por publicidad de este 2010 han superado en más del 30 por ciento a los registros económicos alcanzados durante el pasado año entre enero y abril. Cuatro y la FORTA también se han beneficiado de la crecida, aunque un poco menos.
¿Migración de anunciantes de la pública a las privadas? ¿Introducción de nuevos anunciantes gracias a los más competitivos precios publicitarios que ha generado esta situación de expansión? La respuesta correcta la sabremos en cuestión de meses. Solo pido que estas cifras se mantengan o al menos no desciendan bruscamente porque un hecho así podría provocar un fuerte varapalo en el panorama audiovisual español.
Más en la red.
El fenómeno Twitter sigue creciendo poco a poco (yo cada vez estoy más convencido de sus ventajas). Sin lugar a dudas, se trata de una de las pocas webs sociales que ha conseguido despuntar durante estos últimos años dentro de la tendencia de las redes sociales. Con portales de mayor complejidad como Facebook, Tuenti, MySpace o Hi5 evolucionando poco a poco, el crecimiento de la plataforma de micromensajes es todo un logro, forjado por una comunidad muy activa.
Twitter nació en 2006 de la mano Jack Dorsey y su equipo como una idea innovadora y sencilla, que ni por asomo esperaba cautivar a millones de personas en todo el mundo. Con pocas pretensiones y bajo el sello de “experimento tecnológico”, la empresa Obvious LLC apostó por un sistema de mensajería pública que poco a poco ha evolucionado.
Ya somos (@EmilioMarquez) más de 100 millones de usuarios en todo el mundo que utilizamos Twitter. Lo cierto es que la sencillez del sistema gustó, y aunque no todo el mundo se engancha, Twitter ha captado la atención de muchísimos usuarios que lo utilizamos a diario para informar a nuestros amigos o simplemente destacar aquello que nos parece relevante. En USA la tendencia favoreció a Twitter cuando los famosos se dieron cuenta de la utilidad de poder hablar de tu a tu a su propia comunidad de fans y seguidores, sin intermediarios.
Escribir en 140 caracteres puede dar para mucho aunque a priori parezca poco espacio. Y mucho más si tenemos en cuenta que se han desarrollado aplicaciones y sites para colgar imágenes en Twitter, enlaces acortados, etc. Además, tampoco podemos olvidar el juego que ha dado el carácter social del portal, capaz de generar acciones voluntarias de opinión en torno a un tema concreto.
Lo cierto es que tras conseguir estos logros, ahora es tiempo para estudiar cómo se le puede extraer rentabilidad económica al invento, puesto que por muy fantástico que sea en el terreno social, los objetivos empresariales siempre deben primar. Así que desde Twitter anunciaron que introducirán publicidad en sus propias búsquedas al estilo del sistema implementado por Google años atrás.
La pregunta es: ¿Funcionará este modelo de negocio planteado para Twitter? ¿Cómo reaccionarán los usuarios ante la mercantilización del sistema? En mi opinión, creo que la plataforma seguirá creciendo notablemente y se convertirá en un punto de interés tanto para internautas como para anunciantes. La respuesta real solo la conoceremos dentro de unos meses.
Más en la red
En esto del social media, cuando tienes que convencer a un cliente de su presencia en las redes sociales, siempre surge un concepto inmediato: el Retorno de Inversión (ROI). Entiendo que es necesario establecer un sistema de control para conocer si nuestra inversión en redes sociales es efectiva y comprobar que, en efecto, no estamos tirando el dinero. Sin embargo, existe un problema con la falta de consenso sobre sistemas de métrica, considero que la forma más acertada de no fallar en redes sociales es teniendo muy claro previamente qué son.
Más que contar con un ROI mensurable y ofrecer a los clientes sistemas de métrica por usuarios, fans, actualizaciones, etc. yo apostaría por preguntar para qué quieres estar en redes sociales. ¿Tienen una finalidad tus acciones de social media? ¿Está tu público objetivo en Facebook? Dos preguntas que de obtener respuesta, abrirían un camino claro a seguir. De lo contrario -si no sabes por qué quieres estar en redes sociales-, ¿para qué seguir?
Según el último estudio de Datran Media, un 60 por ciento de los encuestados destaca que es necesario entender con mayor profundidad cómo funcionan las redes sociales y, sobre todo, conocer a sus audiencias. El 87 por ciento cree, además, que las métricas son necesarias para llevar a cabo campañas efectivas en estos entornos Web 2.0. ¿Cómo medimos entonces? ¿Impresiones, clicks, fans registrados?
Al margen de esta preocupación actual, yo apostaría por las siguientes recomendaciones para invertir en redes sociales:
Os invito a que deis vuestras recomendaciones en los comentarios. ¿Qué pensáis?
Todos sabemos que Internet es una gran casa de locos en muchos sentidos donde todo está por hacer, especialmente en el terreno de la publicidad, donde tarifas y precios son perfectamente variables en función tanto del tráfico de un sitio o de su prestigio como de la pericia del webmaster a la hora de vender espacios. Aunque existe consenso de formatos publicitarios y el sentido común prevalece en los grandes medios, la falta de una regulación publicitaria en un canal en crecimiento cómo es Internet se deja notar con frecuencia. Organismos cómo el IAB intentan poner orden en este terreno.
En Reino Unido están dispuestos a acabar con los abusos que cometen algunos en las redes sociales absortos por la publicidad mediante una normativa legal controlada por la Advertising Standard Authority, organismo encargado de regular el mercado publicitario. En España, un equivalente legal próximo sería la Ley General de Publicidad de 1988 que rige el mercado publicitario tradicional (TV, Radio y Prensa) y que debería actualizarse con los nuevos tiempos, todo sea dicho. La propia Facebook se toma muy en serio poner orden, tanto que está liquidando aplicaciones agresivas que se inmiscuyen muy directamente en la privacidad de los usuarios.
El objetivo de esta propuesta de ASA, que todavía debe ser aprobada oficialmente, es que el marketing online se deje guiar por una serie de normas comunes al igual que sucede con la publicidad en Internet. Y es que las redes sociales, más allá de las normas de uso que imponen las mismas, son un nicho publicitario realmente descontrolado, sobre todo en el terreno del spam donde apenas se ha comenzado a trabajar en serio para eliminar botnets.
Combatir la publicidad invasiva en redes sociales es misión de organismos como éste y algo perfectamente necesario. Por ejemplo, acabar con los mensajes privados de publicidad, prohibirlos legalmente, no estaría nada mal. Aunque Facebook en su normativa impide esta práctica e incluso la penaliza cuando detecta casos, no está de más que un organismo de primer nivel lance una batería de normas para respetar a los consumidores.
Desde luego, al margen de prácticas poco éticas, lo que verdaderamente busca esta acción de la Advertising Standard Authority es proteger consumidores de forma directa. La segmentación de publicidad es una herramienta muy útil para anunciantes, pero también tiene mucho peligro para ciertos colectivos: apuntar con determinados contenidos (publicidad de alimentos muy grasos) a un público menor de edad, por ejemplo.
No hablo ya de la publicidad invasiva que presentan algunas redes sociales y que se camufla con contenido propio de los usuarios. Para Nick Stringe de ASA, esta propuesta “es un paso significativo tanto para la publicidad como para Internet”. Más que significativo, yo lo definiría como un paso necesario. Ya veremos si esta propuesta de regulación llega a buen puerto pero sobre todo si encuentra réplicas en otros países.
Los que deambulamos por Twitter a diario (@EmilioMarquez) sabemos que la plataforma de comunicación social puede tener gran utilidad, en muchos sentidos. Somos capaces de informarnos con solo echar un vistazo al los mensajes de nuestros seguidores y seguidos, leyendo las opiniones y los titulares sociales que nos brindan. De hecho cada día me informo más a través de Twitter con respecto al RSS.
Aquí está la gracia de las redes sociales cuando estamos ante el uso individual de estas plataformas, cuando pensamos como personas independientes. Pero las empresas también pueden sacar partido de Twitter, a pesar de que todavía son muchas las que se preguntan para qué sirve la plataforma social.
Digamos que las empresas se pierden pensando cómo sacar partido a Twitter. ¿Contar con una cuenta corporativa con gran cantidad de seguidores es el éxito máximo de la red social? ¿Se le saca todo el jugo utilizando Twitter únicamente como canal de promoción de contenidos? Creo que la red social de Jack Dorsey puede dar mucho más de sí.
Ejemplo: la aerolínea JetBlue cumple 10 años y se decide a sortear 1.000 billetes de avión desde Internet. El departamento de marketing de la empresa apuesta por Twitter y consiguen un resultado más que notable: una gymkana pública en Nueva York, en Manhattan, que congregó a varios centenares de ciudadanos en busca de viajes gratis.
La gymkana se realizó en tres sitios diferentes. En cada uno de ellos, siempre anunciados desde Twitter, los participantes debían portar un objeto (Felicitación, prenda azul y objeto de viaje, respectivamente para las dos primeras posiciones) para poder aspirar al pasaje con vuelo gratis.
En el tercer espacio, los participantes debían responder a una cuestión: ¿Cuál fue la décima ciudad donde JetBlue estableció sus vuelos? Una pregunta tan medida deriva en cientos de búsquedas sobre la empresa en la red, en comentarios en foros y en citas en blogs. ¿Resultado? Todos los billetes repartidos en muy poco tiempo (300 los 20 primeros minutos) y una campaña de imagen de marca de éxito.
Visto en: Baquia
La crisis está dejando una marcada huella en cientos de hogares y empresas de España, la falta de acceso a la liquidez de crédito ha causado traumas en la economía real elevando la tasa de paro a niveles insostenibles para la sociedad.
Muy pocos son los que se pueden permitir el lujo de presumir de voluminosos saldos positivos en sus empresas (las grandes corporaciones tecnológicas a nivel mundial son de las pocas que rompen récords de beneficios y facturación) y muchos son quienes ante la recesión han tenido que recortar presupuestos. En el caso de los medios de comunicación, los recortes han estado ligados a despidos por culpa de la falta de inversión publicitaria o de integración de redacciones offline y online, fórmula cuyo resultado es mismo número de periodistas y mayor trabajo para estos por igual precio.
Así, los medios tradicionales en papel y la televisión están registrando menos ingresos por publicidad este 2010, algo que ya quedó patente con el cierre de cuentas durante el 2009. La “ventaja” de que la publicidad tradicional haya caído es que el sector online está incrementando la inversión publicitaria dado su menor coste a la hora de comprar espacios. Y es que con el precio de un spot de 30 segundos en una cadena de televisión generalista se pueden costear cientos de millones de impresiones en web.
Un reciente estudio elaborado por la Association of National Advertisers de Norteamérica señala que uno de cada diez anunciantes pretende apostar más por publicidad online durante el 2010. Así, mientras que la publicidad en televisión copaba más del 55% de los anuncios contratados durante el 2007, se prevé que a lo largo de este año esta cifra se rebaje hasta el 41%. Las tendencias de inversión publicitaria de este año se centrarán en la publicidad en buscadores (SEM) y previsiblemente en las redes sociales.
En mercados segmentados por territorio, la nota de color de este análisis de la tarta publicitaria la pone Alemania, que según Online-Vermarkterkreis incrementará la inversión publicitaria online superando el 12% de crecimiento detectado en 2009 y sus 4.100 millones de euros de inversión. Según esta empresa de análisis comercial, en los próximos dos o tres años la publicidad en Internet será el segundo formato preferido por los anunciantes, por detrás de la televisión. Ciertamente, no estaría nada mal.
Crecerá la inversión publicitaria, crecerán los ingresos de los portales y se desarrollarán nuevas estrategias de marketing online especialmente en redes sociales, pero la desconfianza en Internet de altos directivos 1.0 sigue siendo palpable. Aunque lo valoración del medio es cada vez más positiva, la apuesta económica continúa siendo mínima en comparación con medios tradicionales. Así que a pesar de los buenos augurios, todavía tenemos que ganarnos buena parte de la confianza de los anunciantes. Eso sí, el salto cuantitativo dado con respecto a la anterior década es palpable.