Una identidad digital se debe componer de un número amplio de aristas para estar completa y ser útil.
Con Twitter podemos comunicar y viralizar rápido, el poder de los RT (ReTweets) en algunos casos es increíble y se puede conseguir que mucha, mucha gente se entere de algo al instante.
Con LinkedIn y Xing mantendremos la parte profesional cubierta, para hacer negocios, contactar con proveedores, etc.
Pero la red social más importante es Facebook, la gran red social donde todo el mundo está es el mayor nexo de unión que existe en la red, donde mejores conversaciones se producen y donde es más fácil llegar a todo el mundo.
Tras un tiempo de uso con Facebook creo que en mi caso lo más adecuado es mantener un perfil privado y otro perfil más público y profesional con página en Facebook. Sin olvidar que hay más conversaciones en Facebook que en ninguna otra parte, he decidido integrar Facebook dentro de esta bitácora, algo obligado hoy día para seguir desarrollando mi identidad digital.
Sois bienvenidos de participar en la conversación en mi página pública y profesional en Facebook: http://www.facebook.com/EmilioMarquezEspino
Vivimos en una época convulsa y de cambios, en una Tierra regida por un sistema económico que ha demostrado no ser eterno y contar con ciertos problemas de concepción que ocasionan graves desequilibrios. Esto, sumado a los problemas derivados del deterioro del medio ambiente, hace que en ocasiones nos planteemos si verdaderamente compensa seguir por este camino. Un cambio de las bases fundamentales del sistema es algo necesario pero no hay quién se arremangue y ejecute ninguna reforma de calado, como siempre, todo parece seguir igual.
Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) son las estrellas de la protesta, los verdaderos grupos de presión en lo que podríamos denominar nichos de protesta, siempre que la corrupción no les haya calado hasta la médula de sus organizaciones cómo se ha descubierto recientemente con ciertas ONG en Afganistán. Cada ONG se dedica a defender una situación que, a juicio de sus socios, es injusta, y a culpar públicamente a los responsables de la misma. Tradicionalmente, para vociferar esta culpa las ONG recurrían a los medios.
Sin embargo, con la llegada de Internet, en la red han encontrado un aliado más o menos perfecto (o al menos mucho más barato) para expandir su mensaje. Y las redes sociales juegan un importantísimo papel en esta lucha que pasa desapercibida para muchos, a pesar de sus loables objetivos y de los necesarios cambios que plantea.
Antaño, cuando una ONG deseaba aparecer en los medios, contaba con dos opciones: pagar una página de publicidad en un diario, dejándose en ello una importante inversión en publicidad que podría ir destinada a otros fines, o realizando una convocatoria de prensa a la que, por lo que sé, no acudirían numerosos periodistas salvo casos excepcionales.
Con Internet el poder de convocatoria se ha visto ampliado y el coste de la realización de campañas de concienciación social ha mermado considerablemente. Desde Facebook es posible realizar campañas mediante los grupos y las páginas. Y es que desde estos soportes se captan la atención de más usuarios que con las campañas de captación a pie de calle. La razón es obvia: pulsar un botón para unirse a un grupo es gratis.
Puede que las ONG no saquen profundo partido económico a sus acciones de social media en captación de socios, pero sí consiguen la atención de miles de personas con poco esfuerzo, algo imposible antaño. La viralidad de Internet provoca que campañas como la de Greenpeace contra Nestlé se expandan como la pólvora y sean comentadas más allá de los mass media.
Desde la red las ONG pueden transmitir sus mensajes sin limitaciones y a un coste muy reducido, accediendo a un público masivo potencial y a su público tradicional. Lo que comenzó en pequeños sitios de presión abanderados por los portales de estas organizaciones se ha trasladado a las redes sociales. Bienvenidos a las Causas 2.0.
Días atrás comentaba la importancia de Internet en el mundo laboral y cómo la red de redes estaba sirviendo de soporte para generar nuevos puestos de trabajo. Pero en estos últimos años, sobre todo con la crisis económica, Internet se ha convertido en la morada improvisada de cientos de miles de desempleados que en busca de trabajo se lanzan a las páginas de empleo. Y muchos de ellos -por no decir todos- se preguntan sobre las claves para encontrar trabajo utilizando Internet.
No existen precisamente pocas páginas de empleo en Internet. Ahora al catálogo habitual formado por portales de referencia como InfoJobs o Trabajar.com debemos incluir las redes sociales profesionales, donde también es posible encontrar trabajo, y desde ahora RedTrabaja, la oficina electrónica del desempleado español. Opciones no faltan, pero quizás no todo el mundo conozca las mejores formas para buscar trabajo en Internet. Desde aquí os dejo algunos humildes consejos.
Espero que estos consejos sirvan de algo. Desde luego, lo más recomendable es tener paciencia y conservar la esperanza. Ya sé que en estos tiempos actuales ni trabajadores ni empresarios lo estamos pasando bien, pero confío en que poco a poco vayamos saliendo de la brecha. ¡Suerte!
Las reuniones de Networking suelen ayudarnos a desarrollar nuestros negocios, a elegir caminos a seguir en nuestros próximos movimientos y a conocer personas de las que aprender y con las que colaborar. Nuestra forma de pensar se transmite en estas citas, al igual que nuestra forma de actuar. Ambos factores determinan la visión que otros se llevan de nosotros, por lo que debemos cuidarlos al máximo.
Siempre que asisto a un encuentro de esta índole, ya sea un congreso o una reunión más coloquial entre amigos, presto suma atención a determinados aspectos de los intervinientes. A lo largo de estos años he aprendido muchos trucos para estas citas profesionales y he asumido, también, que existen algunas formas de actuar que pueden sembrar cierta incertidumbre entre los asistentes y perjudicarnos, casi sin darnos cuenta.
A continuación indicaré aquellas situaciones que, en mi opinión, se deben evitar a toda costa en una reunión de Networking. Tomadlos como consejos que os pueden ayudar en el futuro y sentíos libres para comentar lo que queráis.
Las redes sociales están dando de sí nuevas figuras empresariales. Lo que comenzó en las manos de profesionales del diseño y de la programación, casi siempre altamente ligados al mundo de la informática y la tecnología, ha derivado en una amalgama de interconexiones profesionales donde prácticamente cualquier rama laboral tiene un lugar reservado. Periodistas, publicistas, expertos en marketing, trabajadores sociales y un largo etcétera de profesionales que tienen mucho que decir en este ámbito.
Del crecimiento de las redes sociales extraemos una idea clara: el desarrollo de las mismas ha traído consigo la creación de nuevos puestos de trabajo, algunos de ellos antaño inexistentes, como la figura del Community Manager. Muchas son las empresas que pese a ser teóricamente lejanas a la Web 2.0 por su modelo de negocio, están invirtiendo en responsables de comunidad.
La interacción con los consumidores en las redes sociales debe permitir al mínimo el libre albedrío. Allá donde estén nuestros clientes en Internet deberá existir un Community Manager que medie y proteja nuestra marca participando de forma transparente en la conversación. Canales como Facebook o Twitter nos permiten simpatizar con nuestros consumidores de forma directa y segura, controlando qué mensajes emitimos y a quién.
Las técnicas de Social Media adquieren cada vez más importancia en las empresas. Así, según la firma Territorio Creativo, ocho de cada diez empresas españolas utilizan las redes sociales para posicionar su marca en Internet. En cuanto a la figura del Community Manager, un 51 por ciento de las empresas consultadas admite contar con trabajadores que cumplen este perfil profesional.
¿Cuáles son las tareas de un Community Manager? Pues su misión más básica es mantener viva la comunidad aportando contenidos que sean relevantes y de interés para los consumidores. Un Community Manager nunca debe ser un spammer de mensajes privados y saludos impersonales en muros ajenos, sino todo lo contrario: una persona capaz de dar a los consumidores lo que necesitan saber, de crear un flujo informativo natural en favor del producto.
Vivimos en un mundo 2.0 donde todavía queda mucho camino por recorrer. Recordaba semanas atrás lo dificultoso que es a veces explicar a empresarios 1.0 los beneficios que pueden brindar campañas publicitarias y acciones de marketing en redes sociales por su escaso coste económico y las ventajas que brinda la segmentación de audiencias. Ahora, al ver la evolución del momento, creo que estamos siguiendo el camino correcto.
Más en la red.
Las redes sociales son plataformas que se caracterizan por el alto grado de penetración que registran entre las capas más jóvenes de la sociedad y por la gran cantidad de tiempo que los usuarios pasan en estas redes sociales. Adolescentes y no tan adolescentes dedican una poco desdeñable cantidad de minutos diarios a navegar por estos sitios 2.0. Captar su atención y mantenerlos durante buena parte de su tiempo de ocio en sitios sociales es una gran baza de cara a obtener anunciantes. De hecho recientemente la propia Facebook ha superado a Google en visitas en USA colocándose cómo el primer portal de la web.
Facebook lo está haciendo muy bien a través de los juegos online que desarrolla Zynga, empresa propietaria de títulos de envergadura aparentemente pequeña pero con un índice de seguidores demasiado elevado. Mafia Wars, Farmville, FishVille o Cafe World son solo algunos ejemplos de juegos web integrados con éxito en redes sociales que mantienen a los registrados durante horas recibiendo avisos de sus cambios de estado en el juego. En definitiva, incentivar el aspecto de ocio que tanto engancha a los usuarios en las redes sociales.
En los juegos web, en especial en estos que se expanden como la pólvora por las redes sociales, siempre existe negocio. Zynga ha demostrado con la venta de créditos para sus títulos que éste puede ser un modelo de negocio rentable. Beneficia a partes iguales, porque por una parte la productora del videojuego recibe un beneficio por la venta directa de ítems, créditos y demás parafernalia, y por otra la misma red social se nutre de horas de navegación, una buena arma para disparar a los ávidos anunciantes.
Que los juegos en redes sociales interesan no es una cuestión dudosa. La misma News Corporation se ha hecho con los servicios de Irata Labs, pequeña desarrolladora de títulos para estas plataformas y productora de Spymaster, un videojuego social de espionaje para Twitter y Facebook. El eslogan de este pequeño estudio formado únicamente por tres persona es “Hacemos juegos sociales” y se ve que seguidores no le faltan. ¿Seguirán a ésta otras adquisiciones?
Teniendo en cuenta el carácter interactivo de la TDT, la evolución de los portales de los medios de comunicación, cada vez más “sociales” y 2.0 y con componentes de interacción entre espectadores, y el desarrollo de la “Internet de masas para todos los públicos y formatos (Ordenador, PDA, móvil, tableta, etc.), no me extrañaría que a lo largo de los próximos meses más grupos mediáticos se adentrasen en este territorio.
El fenómeno Twitter sigue creciendo poco a poco (yo cada vez estoy más convencido de sus ventajas). Sin lugar a dudas, se trata de una de las pocas webs sociales que ha conseguido despuntar durante estos últimos años dentro de la tendencia de las redes sociales. Con portales de mayor complejidad como Facebook, Tuenti, MySpace o Hi5 evolucionando poco a poco, el crecimiento de la plataforma de micromensajes es todo un logro, forjado por una comunidad muy activa.
Twitter nació en 2006 de la mano Jack Dorsey y su equipo como una idea innovadora y sencilla, que ni por asomo esperaba cautivar a millones de personas en todo el mundo. Con pocas pretensiones y bajo el sello de “experimento tecnológico”, la empresa Obvious LLC apostó por un sistema de mensajería pública que poco a poco ha evolucionado.
Ya somos (@EmilioMarquez) más de 100 millones de usuarios en todo el mundo que utilizamos Twitter. Lo cierto es que la sencillez del sistema gustó, y aunque no todo el mundo se engancha, Twitter ha captado la atención de muchísimos usuarios que lo utilizamos a diario para informar a nuestros amigos o simplemente destacar aquello que nos parece relevante. En USA la tendencia favoreció a Twitter cuando los famosos se dieron cuenta de la utilidad de poder hablar de tu a tu a su propia comunidad de fans y seguidores, sin intermediarios.
Escribir en 140 caracteres puede dar para mucho aunque a priori parezca poco espacio. Y mucho más si tenemos en cuenta que se han desarrollado aplicaciones y sites para colgar imágenes en Twitter, enlaces acortados, etc. Además, tampoco podemos olvidar el juego que ha dado el carácter social del portal, capaz de generar acciones voluntarias de opinión en torno a un tema concreto.
Lo cierto es que tras conseguir estos logros, ahora es tiempo para estudiar cómo se le puede extraer rentabilidad económica al invento, puesto que por muy fantástico que sea en el terreno social, los objetivos empresariales siempre deben primar. Así que desde Twitter anunciaron que introducirán publicidad en sus propias búsquedas al estilo del sistema implementado por Google años atrás.
La pregunta es: ¿Funcionará este modelo de negocio planteado para Twitter? ¿Cómo reaccionarán los usuarios ante la mercantilización del sistema? En mi opinión, creo que la plataforma seguirá creciendo notablemente y se convertirá en un punto de interés tanto para internautas como para anunciantes. La respuesta real solo la conoceremos dentro de unos meses.
Más en la red
En esto del social media, cuando tienes que convencer a un cliente de su presencia en las redes sociales, siempre surge un concepto inmediato: el Retorno de Inversión (ROI). Entiendo que es necesario establecer un sistema de control para conocer si nuestra inversión en redes sociales es efectiva y comprobar que, en efecto, no estamos tirando el dinero. Sin embargo, existe un problema con la falta de consenso sobre sistemas de métrica, considero que la forma más acertada de no fallar en redes sociales es teniendo muy claro previamente qué son.
Más que contar con un ROI mensurable y ofrecer a los clientes sistemas de métrica por usuarios, fans, actualizaciones, etc. yo apostaría por preguntar para qué quieres estar en redes sociales. ¿Tienen una finalidad tus acciones de social media? ¿Está tu público objetivo en Facebook? Dos preguntas que de obtener respuesta, abrirían un camino claro a seguir. De lo contrario -si no sabes por qué quieres estar en redes sociales-, ¿para qué seguir?
Según el último estudio de Datran Media, un 60 por ciento de los encuestados destaca que es necesario entender con mayor profundidad cómo funcionan las redes sociales y, sobre todo, conocer a sus audiencias. El 87 por ciento cree, además, que las métricas son necesarias para llevar a cabo campañas efectivas en estos entornos Web 2.0. ¿Cómo medimos entonces? ¿Impresiones, clicks, fans registrados?
Al margen de esta preocupación actual, yo apostaría por las siguientes recomendaciones para invertir en redes sociales:
Os invito a que deis vuestras recomendaciones en los comentarios. ¿Qué pensáis?
Ya he dicho en múltiples ocasiones que las redes sociales tienen mucho que decir en el terreno de la telefonía móvil y viceversa. No en vano, las principales compañías de telefonía móvil del momento están apostando por integrar las plataformas Web 2.0 en sus terminales con el fin de captar clientes, la cada vez mayor tecnología facilita este punto. Vender un móvil como “compatible con redes sociales” es, a día de hoy, una buena estrategia de marketing, la gran mayoría de consumidores ya saben que eso de “Facebook” es útil
La última noticia en este terreno que me llama la atención es la presentación en sociedad de Kin, la gama de teléfonos móviles de Microsoft, antes conocida como Project Pink, y que pone en el mercado dos teléfonos con especificaciones técnicas diferentes, el Kin One y el Kin Two. Ambos móviles se nutren de Windows Mobile, aunque de una versión modificada del mismo que no está presente en ningún otro teléfono. La lucha por los sistemas operativos para móviles está servida con una gran competencia entre este Windows Mobile, Android y iPhone OS (con multitarea desde hace muy poco).
Como era de esperar, la interfaz del teléfono apuesta al máximo por las redes sociales. Además, Microsoft también asegura que el móvil contará con grandes funcionalidades de vídeo. Por su diseño, que incluye un teclado desplegable, Kin aparenta ser un teléfono de formas atípicas, aunque a buen seguro que esto gusta a más de uno.
Sea como fuere, Microsoft vuelve a la telefonía móvil y apuesta por las redes sociales como sucede con otras tantas del sector. La pregunta es ¿no es quizás un poco tarde? Apple dio ese paso hace años. Blackberry tiene un terreno ganado descomunal. Incluso Google tiene su trozo del pastel con Nexus One. ¿Cuántos se apuntarán a este invento de Redmond? Aquí, hasta finales de año, nada de nada.
Si por algo se caracteriza la Web 2.0, eso es por la interacción entre los portales y los usuarios. Internet nunca fue un medio unidireccional en el sentido estricto, pero con los portales sociales y colaborativos se ha alcanzado un nuevo nivel dentro de la evolución del panorama digital. Ahora son las marcas a través del marketing las que pretenden sacar provecho de la interacción con los usuarios.
Recordemos que más que usuarios, en la relación marca-producto-consumo podemos hablar de consumidores o de clientes. A fin de cuentas, aquellos que accedan a nuestro mensaje será porque están interesados en consumir nuestro servicio o en comprar nuestro producto. Así funciona este esquema y si conseguimos que los consumidores interactúen positivamente con la marca obtendremos beneficios. Eso sólo ocurrirá si los servicios son de verdadero valor añadido y de calidad.
Cuando hablamos de contenidos generados por los usuarios nos referimos desde una sesuda crítica o un vídeo demostrativo del producto colgado en Youtube hasta una pregunta de asistencia técnica en portales como Yahoo Preguntas. Sea como fuere, nosotros, en tanto a que somos los máximos defensores de nuestro producto, debemos estar siempre al tanto de lo que se comenta en la red sobre él.
Según un estudio de Ciao, un 93 por ciento de los profesionales del marketing en España consideran que el contenido generado por los usuarios está cambiando el comportamiento en el consumo. No me cabe la menor duda: el Boca-Oreja del plano físico es útil, pero encontraba barreras espacio-temporales que no existen en Internet, donde podemos leer una crítica o comentario de un producto en cualquier lugar y a cualquier hora e interactuar sobre la marcha.
Pero sin lugar a dudas el dato más significativo implica que un 57 por ciento de los encuestados considera necesario que las marcas aprovechen Internet para interactuar directamente con sus consumidores. Esta idea nos lleva a pensar que las técnicas de social media en redes sociales, a pesar de estar todavía en un pequeño limbo por la necesidad de encontrar medidas que atraigan a los “empresarios tradicionales”, tienen mucho que decir.
No hay que hacer social media por el mero hecho de hacerlo, sino con un objetivo claro, que en nuestro caso puede ser que los consumidores hablen de nuestro producto. En redes sociales como Facebook podemos realizar iniciativas que aprovechen el carácter multimedia del sistema como que los usuarios cuelguen imágenes del producto en su uso cotidiano. Sacaremos partido de las redes sociales insertando mensajes positivos sobre nuestra marca que mermarán las críticas que puedan surgir.