Una de las conclusiones más relevantes que se extrajo del Desayuno de Trabajo sobre Social Media guarda inmensa relación con la fuerte expansión de los medios sociales durante estos últimos años. Mejor dicho: con la expansión del número de profesionales que se dedican a controlar los medios sociales para terceros y la importancia en ocasiones excesiva que estos conceden a las diferentes redes sociales.
Es lo que denominamos “sobredimensión del social media“, esto es, dotar a los canales sociales de un protagonismo excesivo. Este efecto se produce cuando creemos que una red social nos va a dar mucho más de lo que realmente es viable en la actualidad y no analizamos el entorno. Es, a fin de cuentas, el “efecto moda” de las redes sociales que se está produciendo en este último par de años.
No son pocos los empresarios que me han desvelado sus ganas de tener presencia en las redes sociales casi “porque sí”, sin tener verdaderas razones de peso (clientes segmentados, oportunidades de negocio reales, etc.) que justifiquen la inversión. Éste es el primer paso para que se produzca la sobredimensión del social media como canal de promoción para productos o servicios.
El segundo paso se da cuando los community managers prometen resultados que verdaderamente no se pueden cumplir. Y es que la falta de sistemas de medición universalmente aceptados por toda la industria, la novedad de los soportes y su constante evolución nos llevan a pensar que difícilmente vamos a poder realizar promesas claras en cuanto a los objetivos a cumplir. A día de hoy se puede hacer mejor o peor social media, pero nunca prometer con total seguridad un número de ventas.
Cuando las cosas salen mal y esas promesas no se cumplen (algo más habitual de lo que se piensa), se produce un efecto negativo sobre el cliente (o efecto de tierra quemada), que comienza a desconfiar del social media como canal de promoción. Es aquí cuando la sobredimensión y burbuja del Social Media adquiere su máximo valor y cuando se produce el efecto más negativo para las redes sociales por esta desconfianza que se genera.
Pese a que las redes sociales son actualmente una moda generalizada que por supuesto va a permanecer muy presente en nuestro día a día futuro, no podemos olvidar que Internet está lejos de ser un medio globalmente distribuido. Norteamérica y Europa concentran el mayor número de IP’s por metro cuadrado del globo, mientras que zonas del planeta como África están muy por debajo de la media.
Aunque nos cueste reconocerlo, Internet todavía no es un medio global. Los países del tercer mundo siguen sin acceder a la red y mucho menos a las redes sociales, por lo que no podemos hablar de éstas como el soporte global por antonomasia. Será en todo caso el soporte de los países del primer mundo (donde por otra parte se concentra el consumo), pero bajo ningún concepto un soporte global.
De ahí parte la sobredimensión, que también se produce por otros factores como la expansión de la profesión del community manager, que no es para nada homogénea (formación por cursos diferentes, formación y autodidacta, formación espontánea, etc.) por los múltiples perfiles que convergen. No es más que una reflexión en voz alta para que analicemos un poco el mercado y seamos sinceros con nosotros mismos. Mucho cuidado con las burbujas, que luego explotan con duros resultados.
El ciudadano 2.0, ese ser que conoce perfectamente los entresijos de Internet y la sociedad de la información, que día tras día crea, comparte y consume ocio digital, consultando páginas web y trasladando esa sabiduría digital a sus conocidos influyendo en las decisiones de compra propias y ajenas con sus opiniones sobre productos y servicios. La red es el nuevo pozo documental de los consumidores donde verter sus libres opiniones ante las decisiones de compra.
La agencia Grey y la división alemana de Google han acuñado un término que se ajusta perfectamente a la definición de este humano hiperconectado. Lo denominan “homo connectus“, en relación al “homo sapiens“, porque hemos pasado de estar atentos al conocimiento y crecer con él y a través de él, a permanecer conectados cada día a las redes telemáticas.
Obviamente, esta decisión de utilizar este término “homo connectus”, puede que no esté avalada por los expertos en evolución humana, pero es cuanto menos significativo que desde algunos frentes ya se comience a considerar al hombre hiperconectado como una nueva variable en la escalera del progreso, escalera que se ha desarrollado durante miles de años y que está ante un nuevo peldaño.
Puede sonar a ciencia-ficción, pero el ordenador, los diferentes tipos de dispositivos móviles, los iPhone, iPads, etc, se han transformado en una herramienta indispensable en el día a día de quienes estamos en contacto con la red. Y no solo de los apasionados por la tecnología: la expansión de Internet de alta velocidad es una demanda de gran parte de los ciudadanos digitales.
Los ciudadanos digitales, hacemos uso pleno de Internet como soporte para documentarnos ante nuestras compras. Estamos dando los pasos previos hacia ese “homo connectus” que comentan. Efectivamente pienso que todavía necesitamos dar muchos pasos para llegar a la plenitud del término.
Por ejemplo, no podemos hablar de “homo connectus” cuando una buena porción del uso de Internet se queda en lo que conocemos como primer mundo, y en la periferia no solo no tienen acceso en casa, sino que ni siquiera existen centros para conectarse a la red. Tampoco podemos hablar de “homo connectus” cuando Internet de alta velocidad es un lejano sueño en los medios rurales y así podríamos seguir con la limitación de las tarifas de movilidad, etc. Hay poca inversión por parte de las empresas de telecomunicaciones y estas a su vez tienen ganas de atacar a la neutralidad de la red.
No soy quien para hablar de estadios en la evolución humana, pero creo que todavía faltan pasos para conseguir la plena conectividad que debería definir el “homo connectus”, porque un cambio como tal no solo se produce por el mero hecho de documentar nuestras decisiones en lo que leemos en la red, sino también en integrar el entorno digital en nuestro día a día del hogar (domótica), etc. Ése será el verdadero “homo connectus”.
Hora punta: Dice la wikipedia que con el término Hora Punta nos referimos a las distintas horas en las que regularmente se producen congestiones. Aunque generalmente se refieren a congestiones en la vía pública, y la principal razón por la que se producen estas congestiones es que, en las grandes ciudades, la mayor parte de la masa laboral se retira de sus puestos de trabajo a una misma hora.
Por extensión todo espacio que congregue a personas cuenta con su hora punta. Y eso incluye a las redes sociales en particular e Internet en general.
Uno de los principales objetivos de todo community manager es que sus comunicaciones suenen con fuerza en la comunidad, que despierten la atención de los usuarios. Se busca la máxima repercusión.
Personalmente siempre tengo más respuestas a mis acciones por la mañana temprano o a media tarde un poco antes del final de la jornada laboral.
Los analistas de Vitrue han realizado un estudio y determina esas horas punta (y valles) de la red social de Zuckerberg, aunque solo en USA: las tres de la tarde de los miércoles. Al parecer, en este preciso instante, en pleno ecuador de la semana, se produce el mayor grado de actividad en la red social.
Sin embargo, que el momento punta del día a nivel global sea a una determinada hora, no quiere decir que a esta hora concreta sea recomendable publicar nuestras acciones en las redes sociales.
¿Cual es el momento punta en Facebook España? ¿Creéis que también será el miércoles? Según mi percepción personal, situaría el momento álgido el miércoles por la tarde, con picos importantes el jueves; la proximidad del fin de semana nos hace un poco más “parlanchines“.
El estudio asegura que la mayor efectividad a la hora de emitir mensajes en las redes sociales se encuentra en la franja de la mañana, cuando los mensajes permanecen durante más tiempo en el muro compartido de los usuarios y tienen, por tanto, mayor oportunidad de ser vistos y leídos. Así, los contenidos que se cuelgan por la mañana son los que más comentarios generan.
Ni que decir tiene (no es necesario un estudio para afirmarlo) que durante los fines de semana el impacto de las comunicaciones comerciales en las redes sociales decae notablemente. De hecho, me atrevería a decir que no se debe esperar al sábado para comenzar a detectar esta falta de éxito: basta con comprobar que el mismo viernes por la mañana la gente ya tiene puesta la cabeza en otros asuntos y atiende bastante menos a nuestros mensajes comerciales. De hecho por experiencia, para obtener resultados óptimos en comunicaciones con los usuarios lo suyo es interactuar entre martes y jueves a mediodía.
Conclusión: para tener éxito en las redes sociales conviene tener en cuenta el “factor de la hora punta” que determina el estudio, pero también aprovechar otros momentos del día para comunicar con éxito.
El pasado 30 de septiembre 2010 celebramos en Madrid el Desayuno de Trabajo Networking Activo de Gestores profesionales de contenidos digitales y Redes de blogs, evento por invitación con la particularidad de contar con un requisito de al menos 1 millón de visitas únicas en las redes de blogs de los participantes.
La cita, que tenía como objetivo definir el marco de trabajo actual de las plataformas que congregan bitácoras, contó con la presencia de amigos y conocidos profesionales del mundo de los blogs, todos profesionales con la idea clara de compartir conocimientos libremente, sin tapujos y en un ambiente distendido.
El encuentro de 9:30h a 12:30h fue sumamente interesante. Siempre con el propósito de la conversación abierta, todos los asistentes debatimos sobre el estado actual de las redes de blogs, las vías de monetización de las plataformas, el estado actual de la publicidad online, las alternativas, etc.
Como era obvio, la crisis económica formó parte del coloquio casi como un miembro más. Inicialmente la recesión detuvo la creación de nuevos blogs en las redes, pero en estos últimos meses el incremento en la publicidad está dando movimiento al sistema. Los propietarios de redes de blogs han tenido que agudizar la mente para no perder la rentabilidad de los visitantes durante la “involución” de la economía.
El quid de la cuestión de las redes de blogs, que admiten no poder competir directamente contra aglutinadores masivos de contenidos como Google o Facebook, es conseguir un modelo de negocio rentable a largo plazo, alcanzado poco a poco. Se llegó a la conclusión de que iniciar un blog o una red de blogs para triunfar desde el minuto uno es inviable: el modelo de negocio de estas plataformas de redes de blogs se basa en la rentabilidad progresiva.
Por otra parte, se valoró el perfil del lector de blogs de España, que se aleja sustancialmente del lector de blogs de EE UU, más activo y consumidor de información elaborada en bitácoras. Además, se reseñó un aspecto no menos importante: la falta de blogs de referencia para el público en tanto a que actúen como líderes de opinión en nuestro mercado, donde apenas podemos encontrar casos de prescriptores de opinión en nuestro idioma, salvando casos de éxito en las finanzas y la tecnología
La rentabilidad de un blog se consigue, según la opinión de los asistentes, al cabo del primer año de rodaje. La inversión necesaria en contenidos de calidad se debe comenzar a recuperar a partir del primer año de existencia de la bitácora, aunque el objetivo sea obtener ingresos por publicidad desde el día uno. En ocasiones, cuando el proyecto crece, se necesita inversión externa para crecer.
Otro aspecto interesante es conseguir rentabilidad alternativa para las redes de blogs a través de acciones ajenas a la publicidad. Así, durante el desayuno se valoró que el SEO ofertado a terceros ejecutado como actividad adicional, la gestión de identidades digitales (social media) o incluso la preparación de cursos de formación pueden ser, en efecto, otras vías para generar ingresos en las empresas de redes de blogs.
No faltó a la cita conversación sobre las redes sociales, que se confirmaron como un factor a tener en cuenta por los gestores de contenidos en las redes de blogs. No obstante, se le restó importancia en tanto a elemento determinante para el devenir de los blogs: Facebook no es competencia directa de los blogs, sino un canal para vitalizar los contenidos. Dado que es un sector cambiante, no conviene movernos en exclusiva en una sola red social.
En resumen, pienso que fue una sesión bastante productiva para todos. Reunirse con gente de tu mismo sector, practicar el networking mano a mano, siempre ayuda a crear sinergias, a conocer que está haciendo el prójimo para aprender de él y que otros aprendan contigo. Ha sido una buena experiencia. Os dejo el enlace para que consultéis en PDF lcon as conclusiones ampliadas de la cita. ¡Gracias a todos los participantes y por supuesto a los patrocinadores! que en este caso fueron: Internet Advantage, Hi-Pay y Allopass.
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¿Cómo estamos evolucionando profesionalmente ante las redes sociales? Existen muchas reacciones pero pocas son tan contrapuestas cómo las que se están produciendo entre las comunidades de directivos de las empresas. Los CEO’s atienden a las redes sociales de dos formas diferentes: o son unos expertos en el uso del social media (CEO 2.0) o desconfían sistemáticamente de Internet (CEO a secas).
Entiendo que, como sucede en otros terrenos como la publicidad, los profesionales tengan sus reservas en cuanto a la aplicación de las redes sociales y sus efectos sobre las audiencias, sobre todo teniendo en cuenta la falta de herramientas de medición consensuadas entre los profesionales que se dedican a esto. Pero creo que ya va siendo hora de alterar esa mentalidad tan 1.0.
Nuestra misión consiste en convencer a esos CEO’s 1.0, algo que se puede conseguir hasta en seis pasos según el estudio Socialising Your CEO: From (Un)Social to Social, que ha tenido en cuenta la opinión de directivos de alto nivel de empresas internacionales. El dato más significativo es que el 64 por ciento de los altos mandos encuestados no tiene presencia en las redes sociales.
¿Cómo se contrarresta esta cuestión? Con otra estadística también de este estudio: los CEO’s más destacados en el plano internacional son aquellos que destinan recursos a desarrollar su presencia en Internet (redes sociales horizontales y verticales, blog personal o profesional, etc.). La verdad es que no deja de ser significativo y sirve como argumento para “reconvertir”.
¿Qué aportan las redes sociales a un CEO? En primer lugar, visibilidad digital (siempre y cuando el perfil profesional esté actualizado e interactúe con la comunidad. De nada vale estar en LinkedIn o Xing y no contestar a los mensajes de otros usuarios profesionales. Otro punto a favor es la amplia posibilidad de conseguir contactos en sectores diversos aplicando un buen networking online.
El desarrollo 2.0 de una empresa depende en buena parte de la mente de sus trabajadores, pero también en mayor medida de las decisiones de los directivos. Vivimos en un momento de expansión del social media, pero todavía tenemos que convencer. Y los CEO’s son, a fin de cuentas, quienes toman las decisiones de base en las empresas. Conviene transformarlos.
Muchos amigos y amigas me preguntan sobre la utilidad que tiene lanzar un blog corporativo para su empresa. Suelo contestarles que es un paso más dentro de la estrategia de construcción de la identidad de una marca, un paso dentro de un camino que es mucho más amplio que simplemente tomar la decisión de abrir o no un blog. Un blog corporativo no es más que un escaparate abierto a la conversación con usuarios y consumidores de Internet donde queda reflejada toda la ideología de la empresa y donde podemos dialogar de tu a tu con nuestros clientes y proveedores.
Para crear y posteriormente mantener un blog corporativo lo primero que se necesita es una razón. Una razón y un plan de “ataque”. Como en otras ocasiones he dicho, en el terreno de las redes sociales, siempre debemos cuestionarnos los porqués y los como de las cosas. Si deseas que tu empresa tenga un blog corporativo debes tener claro que con él llegarán una serie de obligaciones y un catálogo de objetivos. Aparte, hay que tener muy claro que hay que destinarle recursos en el tiempo, lo que se empieza no se debe acabar de mala manera, sino que hay que contar con personal motivado que mantenga dicho blog corporativo, ya sea un community manager o personal directivo o de comunicación de la empresa.
Para hacerlo bien se deben invertir ciertos recursos, que generalmente se traducen en tiempo, pues la fuerza de trabajo ya existe en la empresa.
En primer lugar, el blog deberá permanecer actualizado periódicamente, esto es, al menos una o dos veces por semana, de lunes a viernes, siempre en horario laboral (incluso evitando si es posible los viernes y lunes por la mañana). De nada valdrá que tu empresa tenga un blog corporativo cuya última actualización data de hace seis meses. Se trata de un punto informativo más para tus clientes y las sensaciones que transmita configurarán la opinión de estos sobre la empresa.
En segundo lugar, un blog corporativo no es únicamente una extensión de la página web oficial. No repitas contenidos en el blog que ya estén presentes en el portal corporativo. Procura ofrecer artículos inéditos, relacionados con la temática de tu sector empresarial. Comenta noticias del sector, da a conocer tus noticias internas, presenta informes, análisis sobre la evolución de tu marco de operaciones, etc.
Recuerda siempre que estás en un blog y actúa como tal. Puede que en tu página corporativa los comentarios de los usuarios siempre lleguen por correo electrónico, pero en el blog las opiniones deben fluir de manera libre. No recurras nunca a la censura para deshacerte de las opiniones más incendiarias y trata siempre con respeto al consumidor, que no es ni mucho menos tonto.
También es importante que mantengas conectado el blog a las redes sociales. Paginas y Grupos en Facebook y/o perfil en Twitter te ayudarán a conseguir seguidores y a interactuar con mayor agilidad. Recuerda que en FB se prima la comunidad, y Twitter se prima la comunicación. Promocionar tus post en las diferentes redes sociales también te ayudará a ganar usuarios. Pero ten en cuenta el principal peligro de estas redes sociales: el ruido. Trabajar con una estrategia establecida de antemano te dará los mejores resultados.
Un blog oficial te ayudará a mejorar el posicionamiento de tu web, pues las actualizaciones acabarán con el carácter estático clásico de las webs corporativas.
En definitiva, disfrutar de un blog corporativo en una empresa es una buena forma ofrecer información actualizada y dinámica a través de tu dominio oficial, pero también requiere de ciertas responsabilidades y de una mínima planificación para que funcione. ¿Cómo gestionáis los blogs corporativos de vuestras empresas?
La polémica está servida. Desde hace algún tiempo vengo escuchando un debate común que versa sobre la utilización de las redes sociales para encontrar empleados. Se ha llegado a polemizar esta acción en medios de comunicación generalistas, sobre todo en televisión, y se han establecido las bases de acertadas normativas para evitar que los empresarios sean más cotillas de la cuenta.
Considero que no hay que investigar a una persona para comprobar su modo de actuar según su perfil de Facebook o Tuenti, porque a fin de cuentas se trata de su vida privada. Si se emplea la información pública en Internet de un candidato para contratarlo, que sea sólo por los datos que brinda en su perfil en redes sociales profesionales (LinkedIn, Xing, Twitter), que obviamente están para cumplir esa función de facilitar la mejora laboral de los profesionales.
Se ha generalizado bastante sobre las redes sociales y las contrataciones, dejando al margen las plataformas profesionales que precisamente están para eso. Y ahora parece que existe cierto “miedo” entre los empleados por el qué dirán en las redes sociales. Pues creo que tiene una solución bien sencilla: el control absoluto de nuestra privacidad.
Un reciente estudio de Unique estima que más del cuarenta por ciento de los encuestados utiliza las redes sociales para el reclutamiento. ¿Cómo evitar que tu jefe o tu futuro jefe navegue libremente por tu perfil social digital? Algunos consejos:
Vengo siguiendo desde hace algunos meses una tendencia que se está convirtiendo en la última moda dentro del mundo de la farándula y el espectáculo: la entrada en redes sociales de artistas, deportistas y profesionales mediáticos de diferente rango. Lo que parece que se está introduciendo ahora como novedad en España lleva años impuesto en EE UU como una tradición más. Es la mejor herramienta que disponen hoy día los famosos para comunicarse sin intermediarios de tu a tu con sus fans.
Los mismos informativos de televisión de las cadenas norteamericanas apuntan a sus perfiles en Facebook y Twitter al terminar la sesión de noticias para que los espectadores trasladen el debate de la Tv a las Web 2.0. No hablemos ya de otros formatos televisivos como los programas de ocio nocturno o late shows o referentes de la televisión como Ophra Winfrey (estrella seguida por millones de fans).
También los deportistas se han subido al carro de las redes sociales. Durante el Mundial de Sudáfrica se ha incrementado el número de profesionales del deporte que acudían a las redes sociales para informar a sus fieles. Y es que Twitter se ha transformado en un canal más de información, que “compite” con diarios deportivos y en ocasiones hasta actúa de fuente para éstos.
Es inevitable mencionar casos como el de Iniesta, ejecutor del gol del Mundial, que cuenta con una nutrida página en Facebook (más de 2 millones de seguidores) en la que interactúa con bastante efectividad, o Sergio Ramos, que hace lo propio en Twitter. Por algo se quejaron cuando se les prohibió entrar en las redes sociales durante la competición.
El mismo Paulo Coelho publica tweets a diario e interactúa con sus lectores de medio mundo a través de la red de microblogging. También penetra con fuera entre los artistas: David Bisbal, Juanes, Alejandro Sanz, La Oreja de Van Gogh, Hombres G o Miguel Bosé pasean por Twitter sus momentos profesionales y sus reflexiones personales, atendiendo a los fans.
¿Qué no debe hacer un famoso en una red social? Pues utilizarla meramente como un reducto de spam de sus nuevos discos, películas, etc. Por esta razón han caído cuentas de Twitter de famosos y la propia comunidad ha perdido el interés. No es necesario contar las peculiaridades de la vida privada -caso Aston Kutcher-, pero sí abrir nuestro abanico de comentarios más allá de lo profesional.
El mundo del cine se está sirviendo de Internet en tanto a que actúa como herramienta de promoción masiva, todo sea por evitar la crisis que rodea al mundo del cine desde hace tiempo. Obviamente, lo importante de verdad es que el contenido sea bueno de verdad, por encima de cualquier campaña de marketing, el usuario que recomienda a sus contactos cercanos de confianza no se dejará influenciar por el marketing y expondrá su opinión sincera, que será positiva o negativa exclusivamente según la calidad del contenido.
Quizás el primer efecto que una campaña fuerte de marketing tenga consiga atraer a espectadores al cine, pero la mediocridad de una película común puede acabar denotando la inversión gracias al mismo marketing viral elaborado por los propios usuarios. Veamos algunos ejemplos de casos que se han llenado salas de cine gracias a Internet o que se han quedado cortas por el efecto de la red.
Ejemplos.
Me llama la atención la polémica que se está levantando en torno a la utilización de las redes sociales en el trabajo. Entiendo que aquellos empleos sobretodo de índole “offline 100%” que nada tengan que ver con el marketing, ventas, recursos humanos, la comunicación, las comunidades digitales, etc. se muestren en cierto modo recelosos con la utilización de las redes sociales en el horario del trabajo.
Incluso he llegado a oír casos en los que informático de la empresa mediante, se ha vetado el acceso a portales como Facebook o Tuenti directamente desde el router corporativo para evitar que los empleados “pierdan el tiempo” conectándose a la Web 2.0. o con un método peligroso cómo tener navegadores web muy desfasados (Explorer 6 no accede a redes sociales pero supone un riesgo de seguridad muy importante). Sé de algunos que pasarían gustosos horas y horas delante de la pantalla del ordenador con el único propósito de conectarse al muro de sus redes sociales pero el tiempo se ha perdido toda la vida desde que existe el buscaminas, el solitario o el charlar mucho rato en la máquina del café, un trabajador desmotivado se inventará rápido la forma de perder el tiempo y la culpa no la tienen las redes sociales en si, el trabajador debe estar motivado si o si.
De hecho en los tiempos de descanso el trabajador tiene derecho a conectarse a las redes sociales que crea conveniente utilizando su tiempo libre cómo crea oportuno.
Quizás vetar el acceso de manera absoluta me parezca algo radical y contraproducente porque considero que el buen hacer siempre debe radicar en la voluntad del trabajador y su motivación laboral por parte de la empresa. Que pierda un par de minutos consultando su perfil en Facebook no mermará la productividad de aquella persona que cumpla sus objetivos con la periodicidad establecida: es más, despejará su mente un par de minutos para seguir trabajando.
Ahora, de ahí al polo completamente opuesto -el de pasar horas muertas en Facebook y no currar- existe un inmenso trecho. A sabiendas de la existencia de este segundo grupo, creo que las redes sociales e Internet pueden seguir aportando más ventajas que inconvenientes a nuestra jornada laboral. Y no debemos estrujarnos mucho la cabeza para encontrar algunas ventajas…
Estar en redes sociales si, eso si, con las ideas claras, sabiendo qué se puede hacer y con una estrategia es siempre lo mejor. Y ante todo teniendo claro que debemos suponer que el trabajador va a hacer un uso responsable de su tiempo, al cual siempre se le puede formar en el uso de las mismas para sacarle el máximo provecho.
Dejaré para otro momento las ventajas que puede aportar tener una página corporativa o profesional en Facebook, lo sencillo que es conseguirla y gestionarla, y otras cuestiones que por razones obvias, no entran dentro de la temática de este artículo. Así que lo digo de nuevo: redes sociales en el trabajo por supuesto, pues siempre con un uso justificado pueden aportar grandes beneficios.