Existen numerosas cualidades que deben desplegarse en las redes sociales, pero considero que existe una en concreto que bien nos puede servir como nexo común entre todas: diálogo.
Utilizamos la palabra diálogo como algo plural, abierto y en donde siempre intervienen varias partes, una idea de calado que a buen seguro comprendemos en los usos personales que a diario damos a las redes sociales cuando hablamos con nuestros amigos, pero lejana cuando realizamos tareas de social media destinadas al marketing de las empresas. Y considero que esto es un problema.
¿En qué se debe diferenciar una página de una empresa de un perfil personal? Pues aparte de los aspectos estéticos claves y los cambios en el lenguaje, en nada en cuanto a interactividad. Un estudio elaborado por 360i en Twitter asegura que las empresas informan por las redes sociales, pero no interactúan con los consumidores, ni responden a sus cuestiones.
En datos concretos, solo el 10 por ciento de los mensajes publicados en Twitter provienen directamente de empresas, siendo el 90 por ciento restante son valoraciones y comentarios de consumidores. Un dato de lo más revelador que sirve para hacernos una idea sobre quién lleva la voz en las redes sociales (los usuarios).
Las redes sociales son diálogo, pero parece que no todo el mundo es capaz de asimilar esta idea. Seamos empresa o particular, en nuestras acciones en las redes sociales nos vemos en la obligación de darnos cuenta de que no estamos solos, de que otros pueden ver lo que hacemos a diario, lo que comentamos y lo que subimos, y que pueden reaccionar siempre ante nuestras acciones digitales.
Dicho de otro modo: cuando estamos en las redes sociales estamos socializando por la vía digital, acercándonos a similares como nosotros con opinión capaces de entender nuestras acciones y de criticarlas. Así funciona esto de la Web 2.0, aunque cueste entenderlo a aquellas personas del mundo de la empresa que residen anclados aún en las teóricas unidireccionales.
En los tiempos actuales en los que a tantos afecta la crisis económica y el desempleo. Los millones de parados se lanzan de manera sistemática a la caza del empleo en Internet, por lo que creo que para conseguir el objetivo de conseguir empleo utilizando la red se deben plantear algunas estrategias.
¿Cuáles son los pasos para buscar empleo? Acudir a páginas especializadas en búsqueda de empleo dirán algunos, establecer contactos profesionales con el networking preferirán otros. Lo cierto es que para encontrar un puesto de trabajo lo mejor es definir una estrategia clara y ponernos manos a la obra. No podemos quedarnos a verlas venir con solo apuntarnos a ofertas en Infojobs. Hay que ser proactivos y desde luego lo primero, obviamente, es tener un curriculum actualizado, elaborado y cuidado.
Ser originales con nuestro CV no es algo que todos puedan conseguir, pero ya hay quienes han apuntado buenas maneras y han encontrado empleo de forma original, siempre nos podemos inspirar para ser también llamativos ante quienes nos vayan a contratar.
Hecho esto, recomiendo que anotes qué sector o sectores profesionales puedes abarcar con tu experiencia académica o profesional. Una buena forma para definir nuestro radio de acción es generar un directorio propio de empresas de nuestro sector en las que podríamos trabajar, incorporando un teléfono de contacto, un correo electrónico y si es posible, el nombre de alguna persona de contacto (RRHH a poder ser, que muy habitualmente están disponibles a un sólo click en redes sociales profesionales cómo LinkedIn, Xing o Viadeo).
Con este directorio nos encontraremos ante una guía de empresas de interés y tendremos siempre a mano la persona a la que acudir. Acabada esta guía de contactos, procedemos a entregar curriculum allá donde vayamos. Quizás un par de mañanas de paseo recorriendo estas empresas y entregando curriculum en mano será de ayuda para todos. Incluso cuando no existen ofertas vigentes viene bien esta estrategia.
Si lo que quieres es cambiar completamente de marco profesional, ten en cuenta que hay muchos empleos nacidos al albor de la sociedad de la información cómo el puesto de Community Manager (que puede ser una opción para graduados en periodismo o profesionales con experiencia en marketing y comunicación corporativa).
Si acabas de salir de la universidad o estás cursando los últimos años de tu formación, no está de más que te dejes caer por la sección de prácticas en empresa de tu centro de estudios. Puede parecer un mito, pero en ocasiones algunas empresas mantienen alumnos de prácticas en plantillas. Si no, siempre puedes ganar una experiencia importantísima en tus próximos procesos de selección. En cualquier caso, harás contactos y formarás parte de los candidatos a posibles puestos en esa empresa, puntos que sumar a tu propia identidad digital profesional que debes ir formando desde ya, sin olvidarte de conseguir recomendaciones de tus compañeros de trabajo.
Y remarco la utilidad de las redes sociales profesionales cómo herramienta para encontrar trabajo en Internet. Las secciones de empleo de Linkedin y Xing son efectivas para buscar vacantes relacionadas con nuestro sector profesional. Pero lo interesante de estas plataformas 2.0 está en seguir la línea de contactos para ampliar nuestro catálogo personal y acceder a puestos relacionados. Twitter también es un canal donde encontrar perfiles de calidad y muy segmentados a una empresa o temática específica.
Como siempre, en esto de la búsqueda de empleo, se gana mucho si se consiguen las relaciones profesionales apropiadas. Las redes sociales nos ayudan a cultivar estas relaciones profesionales, pero el plano físico nos debe guiar también en el proceso de encontrar trabajo. No dudes en acercarte directamente por Twitter, LinkedIn, Xing o en eventos de networking a los profesionales que te puedan aportar algo.
Cómo consejo de un lector, “hay que tener capacidad de asumir la frustración y el desánimo. No es fácil encontrar trabajo a la primera en los tiempos que corren“. Por lo que si vemos que nuestra táctica para encontrar empleo no funciona siempre podemos informarnos en Internet para prepararnos mejor, ya sea con consejos sobre cómo afrontar la entrevista con más éxito, buscar nichos donde haya más ampleo, etc. Debemos analizar y establecer una estrategia que podamos mejorar hasta conseguir nuestro objetivo, conseguir un buen empleo.
Las PYMES son buena parte del motor económico de cualquier país, de hecho es la mayor parte del tejido industrial. De su facturación dependen numerosos puestos de trabajo y sueldos. Son más que pequeñas empresas de barrio, que se sitúan a diario en nuestro quehacer para ofrecernos productos cotidianos y no tan cotidianos. La gran pregunta es: ¿necesita una PYME dedicada a su público cotidiano digitalizarse para crecer?
Hablamos, no obstante, no de una digitalización extrema, sino de una digitalización acorde a los objetivos que debe acometer una empresa de este calibre. Sin embargo, que una empresa sea pequeña o tenga un radio de acción reducido no quiere decir que se deba prescindir de los ordenadores y de la tecnología. A continuación ofreceré algunos consejos para PYMES que quieran empezar desde cero su digitalización:
Como veis, son sencillos pasos que nos ayudan a convertirnos en empresas eficientes en el terreno de las nuevas tecnologías. Obviamente, cada cual tiene sus objetivos y necesidades, pero considero que estos consejos son lo mínimo que se debería despachar en digitalización para PYMES.
Apple sabe hacer magia, un marketing genial y crear tendencias. Y por lo general los hechizos le salen bastante bien a la empresa de Steve Jobs. La trayectoria de la empresa ha demostrado la solidez de sus productos, que cuentan con legiones de seguidores incondicionales por todo el mundo que caen rendidos ante cada nuevo invento. ¿Qué sucede cuando cupertino agita su varita y golpea, con o sin intención, a otro inmerso en el mercado que la tecnología? Pues podemos encontrar dos casos:
Puede parecer una cuestión que no guarda relación alguna, pero los últimos datos de la empresa de comida Just Eat desvelan que no es así. Según la firma, que ha estudiado los sistemas que los usuarios utilizan para navegar por el portal, el 0,5 por ciento de los accesos se realizan desde el iPad. Pocos, pero significativos porque el 34 por ciento de los visitantes desde el tablet de Apple realizan pedidos, siendo este un dato extraordinario a destacar.
Otros aparatos de Apple también captan la atención de los clientes asiduos a esta cadena de comida a domicilio pedida desde Internet: el 7 por ciento de los navegantes desde iPhone y el 10 por ciendo desde iPod Touch hacen pedidos. Las visitas diarias desde el iPhone no son para menos: más de 40.000. Dicho esto, no es de extrañar que las cifras del iPad crezcan a medida que se expanda el gadget.
Si esto sucede en un negocio de venta de comida a domicilio, que aparentemente no guarda relación directa con el marco tecnológico del tablet de Apple, no puedo dejar de pensar en las extensas consecuencias que su lanzamiento tendrá sobre estos mercados más ligados a la tecnología. La venta de libros electrónicos puede ser buena muestra de ello, ya que Amazon con su Kindle ha conseguido vender más ebooks que ediciones en papel.
La sociedad evoluciona muy estrechamente de la mano de la tecnología. Aunque algunos consideran que el hombre es quien da los saltos y que la tecnología no es más que un mecanismo o un instrumento que se amolda a nuestros deseos e inventiva, lo cierto es que crecemos en el tiempo y en el espacio modificando nuestras conductas cuando interactuamos con los avances tecnológicos. Las redes sociales son un ejemplo de cómo los nativos digitales y los cercanos a estas generaciones están adquiriendo hábitos muy diferentes al de sus progenitores.
Esto me lleva a pensar en el perfil del nuevo consumidor, el que navega a diario por Internet para consultar noticias, leer blogs, adentrarse en foros y comentar las actualizaciones de estado de sus conocidos en las redes sociales. Kantar Worldpanel ha presentado un estudio titulado “Una oferta diferente para el consumidor de hoy” en el que define las principales características del consumidor del siglo XXI.
Somos inquietos, expertos, únicos y tecnológicos, según el informe, que reconoce el potencial de Internet como canal de comunicación óptimo para conseguir los productos que deseamos. Y no solo como soporte para obtener información directamente de páginas web de críticas de productos o de comentarios en foros, sino también para comprar: el 14 por ciento de los hogares encuestados admite haber comprado productos de “gran consumo” desde la red.
Así, a los perfiles tradicionales de consumidores Kantar Worldpanel añade ahora los e-consumers o consumidores electrónicos, que acostumbran a conectarse a Internet tanto desde casa como en el trabajo y que acceden a información sobre productos a través de portales web. Son los consumidores que forman parte del presente y que el marketing debe comenzar a tener en cuenta si desea evolucionar.
Las redes sociales juegan un papel definitorio en este sentido, ya que aquí es donde las recomendaciones adquieren especial valor. Lo que antes los foros promovían con usuarios aparentemente anónimos y separados a miles de kilómetros, las redes sociales lo acercan a nuestro quehacer diario con nuestros amigos más inmediatos comentando nuestras acciones.
Pregunta: ¿Os habéis decantando alguna vez por un producto o servicio (ordenador, restaurante, viajes, lugares de marcha, etc.) al leer el comentario de algún agregado de vuestras redes sociales? Seguro que os sorprenderéis al analizar vuestras respuestas.
Más en la red.
No lo voy a negar: buena parte del éxito de las redes sociales se debe a la pasión que los jóvenes, nativos digitales, han puesto sobre este asunto de las redes sociales. Viven y conviven a diario en estas webs 2.0 propias del Internet que nos conquista hoy, y residen en estas plataformas con amigos, familiares y conocidos, interactuando entre sí como en la vida real o más bien cómo un complemento a esta e inventando nuevas formas de relacionarse.
Las redes sociales nos han cambiado la forma de ver el mundo, de actuar día a día. Ya cuando nos conectamos por la mañana no miramos primero el correo electrónico, nos conectamos a Facebook para responder lo que nos han escrito en el muro quién se durmió más tarde que nosotros o quién se ha despertado temprano. Al menos así lo anota un estudio realizado por las consultoras Oxygen Media y Lightspeed Research, que analiza el perfil del consumidor de redes sociales y se centra en el uso que ellas hacen de estas plataformas.
Un tercio de las mujeres de entre 18 y 34 años admite conectarse a Facebook recién levantadas incluso antes de ir al baño, según este estudio que contó con la colaboración de 1.605 personas consumidoras de redes sociales de manera habitual. Sondeando a conocidas he podido comprobar que esta afirmación, por increíble que parezca, es una realidad, especialmente en aquellas chicas que cuentan con acceso a Internet desde el teléfono móvil que ni se mueven de la cama para esta primera consulta matutina.
De hecho, esta encuesta especializada en las chicas apunta que un 57 por ciento de las encuestadas admite que habla más con sus amigos y conocidos a través de la red que en el plano físico. Además, el 39 por ciento se declara “adicta al Facebook“. Luego no me extraña nada que estudios científicos equiparen las reacciones químicas del cuerpo cuando nos conectamos a una red social y cuando estamos con alguien en persona.
Por otra parte, el hecho de que las chicas encuestadas admitan que en ocasiones estarían dispuestas a organizar citas con personas que solo conocen a través de Facebook demuestra que la red social horizontal es un “todo-en-uno” en toda regla, pues lo que a priori creció como un cúmulo de conexiones sociales virtuales generalistas, ha terminado derivando en una aplicación que vale para absolutamente todo.
Obviaré algunas conclusiones del estudio que rozan lo humorístico y que versan sobre fotos en según qué situaciones sociales, pero me quedaré siempre con aquello de conectarnos a las redes sociales a primera hora de la mañana, antes de ir al aseo, de desayunar y casi de dar los buenos días a nuestros vecinos de casa. Estos son los buenos días digitales que han nacido en el ámbito de los medios sociales.
Más en la red.
Puede parecer de leyenda y hasta místico considerar que las redes sociales cuentan con poderes especiales capaces de despertar reacciones en los internautas. Pero así es: El Centro de Estudios de Neuroeconomía de la Universidad de Claremont (EE UU) ha realizado un estudio sobre las acciones de las personas en las redes sociales, apuntando que sirven para mejorar la empatía y que se nutren de estas plataformas para dar a conocer los momentos de euforia.
El caso del Mundial de Sudáfrica es un buen ejemplo: a cada nuevo gol de la selección del usuario, la red social de microblogging Twitter, Facebook, Tuenti y otras plataformas de medios sociales entraban en éxtasis virtual contagiándose de la alegría de sus seguidores. El experimento realizado por el profesor Paul Zak demostró, además, que Twitter puede ser una plataforma óptima para reducir el estrés de las personas.
El experimento contó con la colaboración del periodista Adam Penenberg, que cubrió la historia para la revista Fast Company y que solo tuvo que permanecer en una sola sin compañía física durante diez minutos. El informador únicamente accedió a un equipo para poder interactuar con otras personas a través de Twitter durante los diez minutos que duró su “aislamiento” de la realidad.
El resultado del experimento demostró que los niveles de las hormonas del estrés, cortisol y ACTH, habían bajado 10,8 y 14,9 por ciento cada una, y que el nivel de oxitocina había aumentado un 13 por ciento en comparación con análisis de sangre realizados en momentos previos al experimento. Penenberg no solo redujo sus niveles de estrés, sino que también empatizó más con los usuarios de la red social, se sintió “más parte del grupo”.
Podríamos decir sin miedo a equivocarnos que las redes sociales son una nueva forma de actuar y participar en sociedad. El mundo analógico sigue ahí, triunfando, feroz, pero las relaciones digitales abren nuevos horizontes. Queda claro que el networking a través de Internet nos beneficia tanto en el terreno profesional como en el personal, pero no debemos olvidar que las relaciones personales siempre deben estar ahí, existir y cultivarse aunque los factores de la química se mantengan.
Muy interesante me parece la conclusión del profesor que admite que “el cerebro parece ver la interacción virtual como si las personas estuvieran junto a nosotros“, por lo que al parecer no se distinguen las relaciones sociales en directo o “en diferido” a través de Internet. Sin duda, un paso más en el estudio de las redes sociales y de Internet como medio de comunicación de masas.
Más en la red.
Un estudio realizado por Nielsen desvela que 3 de cada 10 españoles se guía por las redes sociales a la hora de realizar sus compras. El dato revela la fuerte presencia de estas plataformas Web 2.0 en nuestro día a día y demuestra que son zonas de influencia de formación de opinión para nuestras compras.
Así, que un 27 por ciento de los encuestados admita que recurre a las redes sociales para buscar información sobre los productos que va a comprar nos lleva a pensar que las opiniones de conocidos, familiares y amigos emitidas a través de las redes sociales son claves.
No obstante, no todo el mundo está dispuesto a emitir una opinión cuando ésta es negativa. Sólo el 26 por ciento de los encuestados reconoce haber comentado su opinión poco favorable sobre un producto, frente al 74 por ciento que reconoce opinar solo cuando tiene algo positivo que decir.
Más información | Muy Internet
Llevo unos meses analizando el caso de las PYMES en las redes sociales. Lo cierto es que las pequeñas empresas pueden sacar buen partido de estas plataformas 2.0, pero no todas lo hacen. Es más, la mayoría de las PYMES desconoce el potencial que puede tener Facebook, Twitter, LinkedIn o Xing como plataforma de promoción para crecer dentro y fuera de Internet. Por esta razón os ofrezco un decálogo de consejos que a mi parecer ayudarán a los pequeños empresarios.
Espero que estos 10 consejos sean de utilidad a las PYMES que deseen adentrarse en las redes sociales. La clave está en realizar las tareas siempre con una razón y no por inercia social. Si quieres estar en redes sociales, piensa primero por qué debes estar ahí y actuar. Suerte.
Casi 20 años hace ya desde la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, un evento que supuso una grandísima inversión para todo el país en general y para la ciudad condal en particular. Lo que allí sucedió transformó a España en un producto cultural y turístico con futuro, porque las competiciones deportivas internacionales son mucho más que deporte.
Un evento de estas características como el mundial de fútbol que ahora se celebra en Sudáfrica 2010, supone, en efecto, una inversión titánica para un país que tiene la falsa idea de poder recuperarla poco a poco con el advenimiento de turistas obtenidos por la promoción, pero también un salto en cuanto a la promoción de la cultura del deporte, que se expande a través de los medios de comunicación y llega a los más pequeños de la casa. El problema en este caso es que se han construido estadios de fútbol en ciudades donde entrarán directamente en déficit y muchas de las instalaciones serán abandonadas al poco de terminar el mundial 2010.
Los sueños de convertirse en deportistas de élite llegan a la mente de cualquier niño o niña de temprana edad, pero son pocos los que finalmente siguen con esta convicción firme y logran su objetivo. Gracias a la fabricación de esta ilusión, a la creación de una educación deportiva con valores de calidad promovida a través de las Olimpiadas, España está donde se encuentra hoy en el mundo del deporte.
Y no solo disfrutamos de una Selección de fútbol que está a punto de conquistar el Mundial de Sudáfrica, sino también de un Rafa Nadal campeón de Wimbledon y número 1 del ranking ATP, de un Pau Gasol que conquista Estados Unidos con su juego en el baloncesto, de un Alberto Contador capaz de agilizar sus movimientos de ciclista para conquistar el Tour de Francia, de un Fernando Alonso motorizado e internacional, y así un larguísimo etcétera de deportistas en todos los campos cómo motociclismo, balonmano, etc, etc.
La inversión en deporte realizada antes y durante el año 1992 da ahora sus frutos, casi dos décadas después, cuando el deporte español se encuentra en la élite del panorama internacional. Somos referentes en muchos campos que jugamos en el interior del país e influyentes en otros muchos que teóricamente no son tan comunes. Vivimos una época dorada del deporte español, que por primera vez en su historia ve confluir títulos de diferentes ramas.
Alguno que otro opina que el éxito de España en el Mundial de fútbol no es más que una grata ayuda para la clase política, que arranca el verano con cierta tranquilidad mediática, pues los españoles parecen haber olvidado la crisis económica. Sin embargo, la euforia post-mundial no durará mucho y todo volverá a su cauce la próxima semana. El deporte es mucho más que una tapadera para evadir temas molestos, es un cohesionador temporal de la sociedad donde todos somos uno.
Del deporte viven profesionales de numerosos campos, desde la medicina deportiva hasta la construcción de instalaciones, pasando por la publicidad de grandes marcas, las relaciones públicas y la hostelería, por lo que el deporte puede ser considerado un indicador económico más. Quizás ahora, antes estos éxitos, muchos entiendan la inversión realizada en aquella España de 1992.
Esto demuestra que una fuerte inversión en educación, sea el campo que sea, provoca a medio plazo unos resultados positivos muy claros en la sociedad y sin duda resulta muy rentable económicamente. Invertir en educación debe ser siempre lo más importante.