El caso del niño predicador es una historia que muchos conocemos. Hace algunos años los medios de comunicación se hacian eco de las cualidades de un niño de corta edad en predicar la palabra de Dios. Creencias a un lado, desconcertaba en cierta manera ver a un niño de poco más de un metro expresarse en esos términos.
Cuando uno vuelve a ver estas imágenes no le queda más que reconocer la magnífica oratoria de este chaval. El desparpajo y el ímpetu exagerado de sus palabras, te hacen casi olvidar la edad que tiene. En una de las entrevistas que pueden verse en Youtube el joven Nezareth Castillo Rey recordaba, a quien no se hubiese dado cuenta, que era un niño, empeñado en calificarse de normal. Pero él aunque dentro de la normalidad, desempeña una labor que cuanto menos es distinta a la de la mayoría de los niñ@s de su edad.
La iglesia a la que pertenece este pequeño predicador, es la evangélica. Para esta religión la Biblia es la máxima autoridad a nivel de fe y práctica. La tarea de Nezareth es dar a conocer el mensaje, transmitiendo el convencimiento de que su fe es la que se debe profesar. Las técnicas para aprender a predicar se basan en la observación, en el estudio de otras prédicas. Esta actividad resulta rentable para la familia de estos niños, que desde muy pronto comienzan a sentir la presión de las obligaciones.
El caso de Nezareth es sólo uno de los más famosos, gracias a YouTube, pero no es el único. Ana Carolina o Marcos Ferreira son dos jóvenes predicadores brasileños a los que además se les atribuyen dones extraordinarios. En Perú, país con más de tres millones de evangélicos, son miles los niños predicadores. En Ecuador hablaban de hasta 98.
Exite un documental, que obtuvo gran reconocimiento internacional, llamado “Jesus Camp“. En él se trataba la historia de un grupo de niños que acudian a un campamento cristiano para “abrazar” la religión desde temprana edad. La instrucción evangélica que reciben persigue el lema “conquistar América para Cristo”. Teniendo en cuenta que muchos de los niños y niñas no tienen más de ocho años, no resulta complicado imaginar la impresión que estas revelaciones causan en ellos.
Tod@s hemos sido niñ@s, y much@s además tenemos sobrinos, hijos, vecinos…A estas edades los niños demuestran una especial sensibilidad hacía los grandes misterios de la vida; la muerte, el amor, la sexualidad, la amistad. Nos sorprenden con una lucidez que los adultos muchas veces no poseemos. No hace mucho en el autobús a primera mañana, viajaba una madre con su hija de tres años. De camino al cole cantaba una canción con su recien estrenado vocabulario. Su madre se empeñaba una y otra vez en enseñarle a pronunciar la palabra “patio”, que ella equivocaba por “palio”. En el cuarto intento, la niña con esa lucidez de la que hablaba antes, le dijo: – Mamá, cuando tenga estos (y marco cinco con sus dedos) cantaré así, ahora con estos (y marco con sus tres deditos su edad) canto así- Su madre no pudo por más que sonreir, darle la razón y dejarla cantar como corresponde a su edad.
Más en Internet:
Buenísima la anécdota
Lo de “Jesus Camp”… es un documental escalofriante.
@Jordi Bufí, la verdad es que da bastante grima/miedo.
@Asun, lo curioso es que es idolatrado por una cantidad increíble de seguidores enfervorecidos. Espero que un fenómeno así nunca llegue por nuestros lares.
@Asun, no te creas, cada vez veo un mayor número de iglesias no católicas pero si cristianas de corrientes bastante conservadoras muy cercanas al tipo de religión que fomenta los predicadores.
Y seguro que ya es posible ver por aquí algún canal de tele predicadores.
[...] Laura Nataren Torrez http://emiliomarquez.com/2008/11/07/ninos-predicadores/ [...]
¡¡Qué pena!!
A una edad en que los niños deberían estar estudiando y preparándose para ser útiles y productivos en la vida ya estén caminando por los nauseabundos caminos de la charlatanería religiosa que al igual que la política sólo seguirán manteniendo a las personas suceptibles y débiles de carácter ancladas a toda clase de gurús, mesías, líderes, y toda clase de flautistas manipuladores del pensamiento ajeno para llevarlos a donde les convenga como los ratones de Hamelin.
Parece que el medioveo oscurantista no tiene cuando acabar.
¿Es que las cosas son ciertas dependiendo de las poses, los gritos y las astucias de un buen charlatán?
¡¡¡Desempolvad el cerebro y aprended a pensar por si mismos!!!
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