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Se empieza a observar un fenómeno que me da la sensación que llevará a las compañías de bajo coste a replantearse ciertas políticas. El caso Vueling es uno de ellos. Ante la necesidad de abaratar costes, la compañía decidió empezar a cobrar por los maletas facturadas. De manera que con la compra de tu billete tan sólo tienes la opción de llevar el equipaje de mano. Para el que realiza un viaje de pocos días, con diez kilos de equipaje tiene que le sobra. De manera que en este tipo de vuelos son pocas las maletas que acaban por facturarse.

La situación se traduce en un exceso de bultos en equipaje de manos. El problema no es el peso, que tiende a ser menor, sino el escaso espacio que hay en el interior de la cabina de pasajeros. El precio de facturación de una maleta no es elevado, visto lo económico que suelen resultar estos billetes, pagar un poco más por un bulto no es un inconveniente, sin embargo la mayoría optamos por no facturar. No importa que no podamos llevar con nosotros el champú, la solución para las lentillas, o nuestro perfume... llegar al aeropuerto de destino y salir con tu maleta sin más demora, no tiene precio.

Confieso que para la mayoría de los desplazamientos que realizo durante el año uso el AVE. Pero cuando me veo obligado a volar en avión procuro ganar tiempo de viaje, precisamente en la facturación. Por no hablar del desastre que puede acarrear perder la maleta por el camino, que no es tan poco frecuente. En uno de mis viajes conocí a un guitarrista que optó por la opción más segura para su guitarra, comprar un billete con un asiento adicional. De este modo evitó que le pusieran problemas a la hora de subir el instrumento a la cabina de pasajeros y verse obligado a facturar un objeto tan delicado como este.

En estos días se ha conocido la decisión del Tribunal de la UE acerca de los objetos que se pueden llevar en el equipaje de mano. La polémica comenzó a raíz de que a un pasajero austriaco se le prohibiese introducir  una raqueta de tenis. El pasajero se negó a dejarla en tierra y se vio obligado a abandonar el avión, por lo que denunció en el Tribunal de la UE. Lo denunciado tiene todo el sentido, no se puede prohibir viajar con ciertos objetos si de entrada se desconoce cuáles son estos. Finalmente el Tribunal ha dado la razón al ciudadano austriaco y ha declarado anulada la lista de objetos prohibidos, mientras estos no se den a conocer oficialmente.

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Tag(s) : ...el AVE, ...sus viajes, avión, billete, equipaje, facturar, maleta, objetos prohibidos, perdida, tribunal, UE, Usos y costumbres, vueling