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En torno al precio de los productos ya se venían escuchando voces que alertaban de una situación absurda e injusta. Los principales perjudicados resultaban ser los productores, como agricultores o ganaderos, y los consumidores. La cadena de intermediarios que nos  hacen llegar los productos desde origen hasta destino en los comercios son los que se llevan la mejor tajada. A los consumidores nos venden el producto hasta cinco veces más caro que lo compran a los productores, a los que les pagan el 17% de ese precio final. Quiere decir que los intermediarios se quedan con más del 75 % de lo que pagamos algo injusto y con demasiados tintes de especulación con lo más importante, los alimentos.

Los grandes supermercados y mayoristas se encuentran en el punto de mira de la Unión Europea, al ser estos los principales causantes de este desajuste en los precios. Los eurodiputados apuestan por poner en marcha algunas medidas que logren suavizar esta situación. Entre otras se habla de facilitar al consumidor una base de datos con los precios de referencia, fomentar el asociacionismo entre los productores para que estos se encuentren mejor amparados y poner en marcha un sistema que permita llevar a cabo un seguimiento de los precios en colaboración con la agencia de la  ONU para la alimentación, FAO.

Se denuncia desde la COAG una situación de mercado poco regulado que acaba provocando una mayor dependencia del mercado exterior con la entrada de importaciones de terceros países. Esta situación se deja notar sobretodo en el sector lácteo, donde los costes de producción son altos y la demanda es mayor de la cuota de producción recurriendo a las importaciones.

Tuve ocasión hace ya casi un año de conocer el funcionamiento de una vaquería de la provincia de Sevilla.  Durante la visita tuvimos ocasión de seguir de cerca una jornada de trabajo en una vaquería y algunos datos curiosos sobre el sector. Para empezar, corrobar que efectivamente los costes de producción de leche son altos. No sólo alimentar y mantener sanas a decenas de vacas supone una inversión importante sino también las instalaciones que se requieren. El ordeño a mano paso a la historia, teniendo en cuenta que hablamos de ordeñar a más de 50 vacas dos veces al día, empleándose un sistema de ordeño automático. Almacenar las grandes cantidades de leche necesita unos contenedores que no son precisamente sencillos.

Las jornadas de trabajo aseguro que son muy duras. Las vacas han de ser ordeñadas todos los días sin excepción, y estas requieren de unos cuidados que no se deben descuidar. El vaquero, que llevaba toda una vida dedicado a las vacas, nos confesaba las incongruencias de un mercado que les provocaba muchos sin sabores. Para empezar nos facilitó la cifra por la que vendía cada litro de leche, siendo un precio irrisorio que sólo tras cientos de litros de leche logra convertirse en una cifra. Y por el otro lado nos hablaba de la gran mentira de las marcas. Aquellas que nos hacen pagar la leche más cara al consumidor les pagan menos el litro,  que aquellos que la acaban envasando en marcas blancas. Y no olvidemos que hablamos de la leche de las mismas vacas.

Cuando uno tiene ocasión de acercarse a la realidad del mercado queda un tanto desconcertado ante los abusos en los que por ignorancia a menudo nos vemos envueltos. De ahí que sea necesario que estas transacciones se lleven a cabo de manera transparente para que sepamos  por lo que estamos pagando. Se ha de defender un mercado equitativo e equilibrado donde los abusos no tengan espacio. Una utopía más hasta ahora.

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Tag(s) : ...sus reflexiones, agricultura, bruselas, comercio, consumidor, crisis, Efectos colaterales, El cambio de modelo económicos, importacion, leche, mayorista, producción, producto, supermercado, Usos y costumbres