Seguir este blog
Administration Create my blog

Vivimos en una época convulsa y de cambios, en una Tierra regida por un sistema económico que ha demostrado no ser eterno y contar con ciertos problemas de concepción que ocasionan graves desequilibrios. Esto, sumado a los problemas derivados del deterioro del medio ambiente, hace que en ocasiones nos planteemos si verdaderamente compensa seguir por este camino. Un cambio de las bases fundamentales del sistema es algo necesario pero no hay quién se arremangue y ejecute ninguna reforma de calado, como siempre, todo parece seguir igual.

Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) son las estrellas de la protesta, los verdaderos grupos de presión en lo que podríamos denominar nichos de protesta, siempre que la corrupción no les haya calado hasta la médula de sus organizaciones cómo se ha descubierto recientemente con ciertas ONG en Afganistán. Cada ONG se dedica a defender una situación que, a juicio de sus socios, es injusta, y a culpar públicamente a los responsables de la misma. Tradicionalmente, para vociferar esta culpa las ONG recurrían a los medios.

Sin embargo, con la llegada de Internet, en la red han encontrado un aliado más o menos perfecto (o al menos mucho más barato) para expandir su mensaje. Y las redes sociales juegan un importantísimo papel en esta lucha que pasa desapercibida para muchos, a pesar de sus loables objetivos y de los necesarios cambios que plantea.

Antaño, cuando una ONG deseaba aparecer en los medios, contaba con dos opciones: pagar una página de publicidad en un diario, dejándose en ello una importante inversión en publicidad que podría ir destinada a otros fines, o realizando una convocatoria de prensa a la que, por lo que sé, no acudirían numerosos periodistas salvo casos excepcionales.

Con Internet el poder de convocatoria se ha visto ampliado y el coste de la realización de campañas de concienciación social ha mermado considerablemente. Desde Facebook es posible realizar campañas mediante los grupos y las páginas. Y es que desde estos soportes se captan la atención de más usuarios que con las campañas de captación a pie de calle. La razón es obvia: pulsar un botón para unirse a un grupo es gratis.

Puede que las ONG no saquen profundo partido económico a sus acciones de social media en captación de socios, pero sí consiguen la atención de miles de personas con poco esfuerzo, algo imposible antaño. La viralidad de Internet provoca que campañas como la de Greenpeace contra Nestlé se expandan como la pólvora y sean comentadas más allá de los mass media.

Desde la red las ONG pueden transmitir sus mensajes sin limitaciones y a un coste muy reducido, accediendo a un público masivo potencial y a su público tradicional. Lo que comenzó en pequeños sitios de presión abanderados por los portales de estas organizaciones se ha trasladado a las redes sociales. Bienvenidos a las Causas 2.0.

Tag(s) : ...sus reflexiones, activismo, Actualidad y medios, Comunicación y medios, El cambio de modelo económicos, green peace, ONG, Redes sociales, Si no existiera ... habría que inventarlo, social media, sociedad