Emilio Márquez

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Intervención en artículo de Think Big / Empresas

7 Abril 2020 , Escrito por Emilio Marquez Espino Etiquetado en #Comunicación y medios

Hoy 7 Abril 2020, sale publicado en Think Big / Empresas un artículo con el título "Plan de acción de los emprendedores contra el coronavirus".

Donde intervengo compartiendo varias recetas sobre cómo sobrevivir a los tiempos de incertidumbre actuales desde el punto de vista emprendedor.

 

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La importancia de saber comunicar

12 Enero 2017 , Escrito por Emilio Marquez Espino Etiquetado en #Comunicación y medios

La comunicación es uno de los pilares básicos en todos los elementos de nuestra sociedad. Somos lo que decimos. Nuestros actos van íntimamente a nuestra manera de comunicarnos en todos los sentidos, desde las palabras que pronunciamos hasta cómo gesticulamos y vestimos en nuestro día a día. Estamos hechos de un 75 por ciento de agua pero también de un elevado porcentaje de comunicación.

 

Vivimos siempre conectados a las relaciones sociales, ahora más que nunca con la expansión y el auge de Internet. Y es que estamos siempre “activos” para los demás tanto en público como en privado. Lo que decimos en nuestros perfiles en redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram tiene un significado que forma el concepto que otros tienen de nosotros, por lo que saber comunicar es esencial.

 

Piensa, por un momento, que como emprendedor estás buscando inversión para sacar adelante tu proyecto deseado. De cómo seas capaz de comunicar tu mensaje dependerá el éxito o el fracaso para encontrar el apoyo que necesitas. ¿Cómo te presentas ante una sesión de pitch para exponer tu proyecto a posibles inversores? ¿Cuál es el pilar sobre el que cimentas tu discurso para captar la atención?

Si expones tu proyecto y te olvidas de los detalles claves que los inversores quieren escuchar, es probable que pierdas la oportunidad de captar su atención. Como emprendedor, saber comunicar es equivalente de ahorro, y no solo económico, que también, sino de “disgustos”. Existen proyectos excelentes que han acabado en la basura porque sus emprendedores no han sabido comunicar la idea.

Lo primero es hacer los deberes. Ante cualquier acto de comunicación que resulte relevante para el futuro del proyecto, es necesario analizar quiénes son nuestros interlocutores, qué necesitamos de ellos y qué podemos ofrecer. Conoce a tu “oponente” (lo será antes de decidir ser tu aliado) y aprovecha sus debilidades comunicativas para cautivarle. Todo el mundo las tiene.

De cara a inversores es también fundamental tener sobre la mesa un plan claro para el proyecto que tenga en cuenta el medio y el largo plazo (sobre todo lo segundo) a la hora de definir cuáles serán nuestros pasos como emprendedores. Además, el proyecto debe ser resolutivo a la hora de enfrentarse a posibles crisis. Es necesario anteponerse a escenarios negativos y demostrar que puedes salir airoso.

Resulta clave que el inversor perciba la sensación real de que estamos preparados para cualquier adversidad empresarial ajena a nuestro control que pueda surgir. Nuestro plan de empresa debe saber comunicar esta capacidad de anticipación a los problemas para convencer a nuestros interlocutores. Como emprendedores no solo debemos ofrecer confianza en nuestro proyecto, sino también seguridad.

Hace unos días realicé una intervención en el blog de VidaCaixa sobre emprendedores y medidas necesarias para ahorrar, tema en el que por increíble que parezca la comunicación tiene mucho que decir. Cómo somos capaces de transmitir nuestro mensaje a los demás va a condicionarnos a muchos niveles y a determinar cuáles son nuestros siguientes pasos. La comunicación es un medio.

También he aparecido recientemente en una entrevista en ImpasseMag y en un debate sobre emprendimiento en nobbot.

Un error habitual a la hora de comunicar el proyecto como emprendedor es confiar en exceso en nuestras decisiones y no saber ver más allá de lo que nos rodea. Es lo que denomino como la “ceguera del emprendedor” y se produce cuando el amor propio por nuestro proyecto es capaz de alejarnos de la realidad. Debemos confiar en nuestro proyecto, sí, pero también saber reconocer errores.

La autocrítica es una habilidad fundamental que debemos saber comunicar por dos razones. La primera, porque tener la capacidad de ver nuestros propios fallos es la mejor forma de aprender para el futuro; la segunda, porque es un valor que, por desgracia, se estila poco estos días, y en mi opinión resulta fundamental a la hora de decidir si invertir o no en un proyecto que se me presenta.

Pero en todo proceso de comunicación existe una habilidad clave que en ocasiones pasa desapercibida y que no debemos olvidar, el sentido común. Nunca digas algo que pueda causar situaciones adversas en el futuro. Piensa que, en las redes sociales, lo que dices te da forma ante los demás, así que mide tus palabras y cuestiónate las posibles reacciones y sus consecuencias antes de pronunciarlas.

La importancia de saber comunicar

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Tu web, un escaparate de tu trabajo

16 Diciembre 2016 , Escrito por Emilio Marquez Espino Etiquetado en #emilio marquez, #Comunicación y medios

Buscar un nombre en Internet es tan sencillo como teclear un par de palabras en segundos en Google o Facebook. Los resultados llegan de forma inminente, y en menos de un minuto tenemos una panorámica sobre la persona que está detrás de una combinación de letras. Esa panorámica puede llevarnos ayudará a generar una sensación previa.

Lo hacemos para informarnos sobre un posible socio profesional, para comprobar trabajos previos o simplemente por cotilleo (a fin de cuentas, los humanos somos curiosos), y el resultado que devuelve el buscador es un elemento más a la hora de configurar nuestra reacción, por lo que debemos ser capaces de saber cómo nos "vendemos" en Internet.

Nuestra reputación digital es en gran medida una tarea más de nuestro día a día profesional. Lo que decimos en redes sociales, foros y comunidades identificándonos nos define a lo largo y ancho de Internet. Nosotros mismos somos los autores de nuestras palabras y de cómo éstas quedan reflejadas en el escaparate online.

Siempre digo que nuestra identidad digital está formada por muchas aristas, incluyéndose en éstas las redes sociales (tanto profesionales como horizontales tipo Facebook y Twitter), pero también entra en cuenta un factor que está en todo momento en nuestras manos, nuestra propia página web.

Muchas profesionales pueden beneficiarse de tener una web personal que actúe como portfolio temático para recopilar nuestros trabajos y exponerlos al mundo. La gran ventaja es que el contenido que aquí se publica está cien por cien controlado por su creador, por lo que puede destacar por encima de la competencia al ser diferente, original y mucho más atractivo.

Toda web personal debe estar formada a su vez por varios contenidos claves. Lo primero, que tenga información sobre nuestra labor profesional de manera clara y actualizada; lo segundo, que se actualice con contenidos periódicamente. Mantener un blog centrado en la temática de nuestro sector profesional es el camino que más recomiendo para quienes desean perfilar su identidad en la red.

El tercer punto es conectar nuestra web con todas las redes sociales en las que tengamos presencia. Nuestros visitantes pueden acceder a nuestro site y acabar encontrando útiles nuestros perfiles sociales, convirtiéndose en seguidores de nuestro trabajo. Esta sinergia entre la web y los canales de social media es fundamental en los tiempos actuales.

La dirección en la que alojamos nuestra web debe ser representativa de nuestra actividad profesional. Una opción, como es mi caso, es comprar un dominio que contenga tu nombre. No es cien por cien obligatorio, pero sí que ayuda de cara a conseguir posicionamiento en buscadores. Pero desde luego lo importante es utilizar este entorno para demostrar lo que sabemos hacer.

Tu web, un escaparate de tu trabajo

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9 cosas que nunca deberías hacer en Twitter

18 Mayo 2011 , Escrito por Enrique Etiquetado en #Comunicación y medios, #consejos, #errores comunes en twitter, #microblogging, #recomendaciones profesionales, #Redes sociales, #social media, #Social Media, #twitter

Utilizo Twitter cada vez más, ya es mi segunda herramienta social que más uso por detrás del uso profesional que hago de LinkedIn. Estoy conectado a las redes sociales prácticamente todo el día –salvo cuando duermo, claro está– porque considero que me benefician como profesional del networking, emprendedor y persona.

Toca repasar algunos errores comunes en Twitter. Y es que la red social de microblogging también es muy dada a incentivar situaciones poco recomendables si se aspira a tener una identidad digital óptima.
  1. Nunca actúes cómo un spammer ni sigas a spammers. Ciertos usuarios de la red social pueden considerarse spammers porque se limitan a colgar links, realizar comentarios inoportunos o potenciar su egosurffing. Si detectas alguno de éstos, aléjate.
  2. En caso de que te siga, hable o cite alguien que no te gusta, lo recomendable es actuar de manera cortés, con educación. Siempre quedará la posibilidad de bloquear al usuario en cuestión.
  3. No controlar la lista de followers / follows es un grave error. Conviene que cada cierto tiempo (una vez al mes) analicemos quién nos siga y a quién seguimos. “Controlar” y mejorar tu lista de contactos será beneficioso.
  4. Twitter es una herramienta más de información, no tu casa. Cuida el tono de tu lenguaje y las expresiones, cualquier comentario poco idóneo puede llegar a los buscadores, ser captado por otros usuarios, etc., y perjudicar tu imagen… … Cuidado con lo que publicas. Ojo con las fotos personales que subes, sobre todo si usas Twitter en formato híbrido (cuenta personal y profesional unificadas) no tuitees / subas nada que sea sensible. Los resultados pueden ser catastróficos a poco que seas una “persona pública” en tu entorno. Que tu jefe nunca te dé caza...
  5. Nunca uses Twitter para lanzar indirectas. Es lo que llamo la “épica de las redes sociales”. El ego se siente mejor cuando dice algo en estos terrenos 2.0 y lo cierto es que su repercusión es por lo general mínima. Seamos mayorcitos y digamos las cosas cara a cara: que no se pierda el networking offline.
  6. Cuídate muy mucho de participar en polémicas. La elegancia es la clave. Si cuando estás en la calle evitas enfrascarte en polémicas que no te vienen, haz lo mismo en Twitter.
  7. Las listas pueden ser herramientas muy útiles, pero hay que usarlas sabiamente. Piénsatelo dos veces antes de suscribirte a una lista para evitar que tu TL se llene de comentarios poco útiles. Basta mirar la temática de la lista y conocer a algunos de los suscriptores para calcular lo que nos aportará.
  8. Unifica criterios. Si la cuenta que utilizas en Twitter es colectiva (social media de marcas, por ejemplo), es obligatorio que todos los trabajadores que se conecten a ella sepan las normas de estilo básicas, qué se puede decir, qué temas obviar, cómo responder a los consumidores, etc. Esto se aprecia especialmente cuando se produce alguna situación de crisis. Una respuesta inapropiada resalta más que mil correctas.
  9. Por último, pero no menos importante, cuestiónate: ¿para qué quiero Twitter? Si entre las respuestas encuentras alguna utilidad lógica (ya sea personal o profesional), entonces y solo entonces comprométete a mantener tu cuenta viva. En la Web 2.0 la actividad y la participación son básicas. Una cuenta “muerta” huele a leguas y da muy mala imagen. Si empiezas a usar Twitter cómo parte de tu identidad digital, no lo dejes morir sin uso.
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6 Razones para NO tener un blog personal

29 Marzo 2011 , Escrito por Enrique Etiquetado en #...su blog, #...sus reflexiones, #Actualidad y medios, #blog personal, #Blogosfera, #branding personal, #Comunicación y medios, #marca personal, #online, #recomendaciones profesionales, #Redes sociales, #reputacion, #seo personal

Es habitual leer en publicaciones digitales especializadas en temas de marketing online, identidad corporativa, etc. artículos sobre las razones que deben llevarnos a tener un blog personal, cuando hay algo interesante que compartir yo lo recomiendo encarecidamente, pero creo que es necesario un artículo con un enfoque más crítico que podría titularse "Razones para NO tener un blog personal".

De ahí que hoy me anime a escribir sobre las que, en mi opinión, son las peores cosas que podemos hacer por nuestro branding personal cuando tenemos un blog en Internet.

  1. La primera cuestión es que las bitácoras personales, salvo casos muy contados y especiales (famosetes del ámbito rosa o digital, profesionales muy destacados, periodistas enviados especiales, etc.) nunca deben crearse con el objetivo de obtener cientos de miles de visitas. Una bitácora es nuestro escaparate al mundo profesional donde compartimos conocimientos y expresamos opiniones personales, no una publicación que ganará dinero (hay que desengañarse, no te harás rico escribiendo una bitácora).
  2. Esto me lleva a no olvidarme que en Internet nada se olvida y todo queda grabado para siempre, que en ocasiones puede perjudicar radicalmente nuestra identidad digital. Nuestro blog servirá para posicionar nuestro nombre, relacionar con ciertas actividades profesionales y personales y dar a los buscadores pistas sobre nuestra persona. Esto es un punto a favor, pero también un elemento problemático si lo que decimos en la bitácora o redes sociales son cuestiones de poco interés en nuestro devenir profesional.
  3. Si tienes un blog personal sin actualizar desde hace muchos meses, piensa que o te lo tomas más en serio o mejor cerrar.
  4. Si esgrimes opiniones poco respetuosas hacia los demás (por su contenido o por el mero hecho de que escribes cometiendo faltas de ortografía, con léxico descuidado, etc.), mejor ciérralo si todavía estás a tiempo (aparte de instalarte un corrector ortográfico en el navegador web). No es nada positivo para tu posicionamiento y SEO profesional que se relacione tu nombre con contenidos poco apropiados. Ten en cuenta que la sensación que dé tu blog podrá ser interpretada como tu forma de trabajar.
  5. No estar al día en la Web 2.0 o lo que es lo mismo, no contestar comentarios e interactuar con los usuarios, es razón más que suficiente para echar el cierre a una bitácora. La dejadez en los contenidos también afecta a las interacciones con los usuarios y da una sensación negativa sobre tus intenciones como blogger. Si tienes un blog al que no puedes responder los comentarios que van llegando, deshazte de él.
  6. Y las redes sociales no podían faltar en este repaso. Si enlazas tu blog personal / profesional con servicios como Facebook y ahora no cuidas lo que dices allí, mal asunto. No serás ni la primera ni la última persona que se destroza su branding personal por tener un perfil de redes sociales completamente personal (estás en todo el derecho, ojo) abierto al público, sin configurar la privacidad. Las fotos, lo que dices, tus comentarios y otros contenidos estarán al alcance de otros para generar una visión sobre ti.
Todo este entramado de elementos que influyen en la marca personal (SEO, redes sociales, lo que decimos y publicamos, etc.) pueden colocarnos en una posición privilegiada dentro de nuestra posición (buena identidad online es igual a más oportunidades de empleo) o enviarnos a la categoría de profesionales "poco minuciosos" porque "esta persona tiene un blog y no lo actualiza desde hace años". Hazme caso, si tienes un blog personal y cumples alguno de los 6 puntos aquí narrados, una solución óptima puede ser el cierre de tu bitácora.
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