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Charla con Xavi de Blogestudio
Charla en vídeo con Xavi de Blogestudio por Emilio Márquez de Networking Activo, tratando los temas :
- Blogosfera.
- Calidad de contenidos.
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- Redes Sociales.
Contenidos al servicio del fan, el caso Paris Hilton
Twitter ha roto una barrera que antes solo se conseguía derribar en contadas ocasiones por la cercanía del cuerpo a cuerpo. Los personajes más mediáticos están ahora en contacto directo con sus seguidores, en tiempo real y sin intermediarios. Antes, un cantante solo podía sentir esta sensación durante la celebración de los conciertos. Lo que antaño transcurría de concierto a concierto o de estreno en estreno, ahora se produce cada segundo y sin determinación geográfica, generando un nuevo entorno de actuación.
En la Web Social existen casos y casos de personalidades populares que utilizan las redes sociales. Algunos recurren a los community manager para gestionar su identidad digital, otros aplican la filosofía del "Juan Palomo" a la hora de contactar con los fans desde la web social. Sea como fuere, el famoso está ahí, expuesto ante sus seguidores, y es capaz de provocar reacciones en función de lo que dice, hace y sube a su espacio virtual en servicios como Twitter y Facebook.
Más allá de los escándalos y de los descuidos, de los que siempre se aprende, existen famosos que están haciendo, desde mi punto de vista, un óptimo uso de Twitter. Puede parecer extraño, pero la excéntrica Paris Hilton (@ParisHilton) es una de esas figuras del audiovisual que sabe cuidar su imagen en la red social de microblogging, donde a diario defiende su marca personal y trabaja con ella colocándose a disposición de sus seguidores y seguidoras (más de 8 millones y subiendo).
¿A qué se dedica Hilton en su día a día digital? Básicamente, a ofrecer lo que sus fans piden, contenido, trasladando el día a día de su fama, que incluye viajes, cenas, hoteles, eventos, encuentros con otros famosos etc. a la versatilidad e inmediatez de la red. Paris sube fotografías de los eventos a los que acude, se muestra curiosa con lo que le rodea en sus viajes, habla de fiestas, de experiencias con otros artistas e incluso de alguna cita textual salida de la boca de otras personalidades. Además, como gran seña de identidad, Paris suele pedir un deseo antes de acostarse desde la red social.
Paris es, en esencia, lo que todo famoso debería ser en Twitter: una figura que no solo da al fan justo lo que busca, sino que además resulta lo suficientemente curiosa con lo que le rodea como para que sus viajes (donde entran en juego las marcas) sean expuestos en la red. Esa curiosidad innata es perfecta para que las marcas apuesten por ella como imagen porque saben qué comportamiento representa en su perfil en Internet y eso, a fin de cuentas, es una garantía.
Las actuaciones de Hilton en Twitter son armas de promoción en sí mismas. A pesar de que no se trata de una usuario excesivamente activa en la red social, sí que es constante y no parece dejar espacios grandes (de días) entre actualización y actualización. Teniendo en cuenta estos datos, las marcas deben ser capaces de analizar cuánta repercusión les puede ofrecer estar vinculadas a la figura digital de una personalidad tan extrovertida en el entorno digital como Paris Hilton.
Puede que el ritmo de vida de Paris Hilton no sea, ni de lejos, el camino a seguir por millones de personas en el mundo, y hasta que algunos de los episodios de su mediática vida resulten insalvables para ciertas marcas, pero es innegable que la chica gestiona su identidad digital en Twitter con acierto. Sus patrones de comportamiento son exactamente los que necesita: contenidos ligeros para la masa de manera constante y referencias que utilizadas correctamente pueden servir de promoción a las marcas.
Fotografías, comentarios, opiniones light sobre sitios, curiosidades... todo lo que aparece en el perfil de Paris Hilton es útil y convierte a la polifacética y rica mujer en un ejemplo a tener en cuenta a la hora de establecer los patrones de actuación en la identidad digital de un famoso. Aquí, en el vertiginoso territorio del social media, Paris Hilton sí es un camino a seguir.
Para ser el elegido, utiliza el networking
Seguramente suene a dejá vù, pero nunca me cansaré de repetirlo. Para conseguir que nuestro nombre suene en todos los procesos de selección que verdaderamente nos interesen, el mejor método es practicar el networking online y offline. Saber qué tipo de presencia y reputación temenos en Internet, qué se dice y decimos de nosotros y cómo estamos posicionados en nuestro sector profesional nos ayudará a encarar las decisiones con mayor posibilidad de triunfo. Ahora todo se resume a varios conceptos: nuestro nombre y apellidos, las redes sociales profesionales, los sitios de trabajo y lo que decimos en Internet.
Pongamos un ejemplo. Participamos en un proceso de selección de personal. Realizamos la suscripción por un portal como Infojobs, multitudinario hoy día por el elevado paro en España. Para un solo puesto se presentan 300 personas (por decir un número). De estas 300, digamos que solo 50 serán de interés potencial para la empresa. ¿Por qué? A bien seguro que un tercio de las solicitudes cumple con los requisitos establecidos pero no los ha sabido plasmar correctamente en su curriculum virtual. Primer paso: que nuestro currículum académico cuente con todos y cada uno de los datos necesarios.
Las webs de empleo permiten desde hace algunos años almacenar diferentes curriculum. ¿Para qué? Por todos es sabido que nuestra experiencia académica puede "alterarse" en función del puesto al que aspiramos. Por ejemplo, si no tenemos empleo y buscamos trabajo en diferentes sectores empresariales (uno general y otro específico) podríamos presentar dos currículos con el fin de adaptar cada uno a las exigencias de la oferta. No estoy hablando de mentir, sino de ajustar nuestra experiencia académica a lo que se pide. Por desgracia, la situación actual hace que sea necesario afinar nuestro fondo profesional a cada paso que damos...
Hecho esto nos encontramos en esos 50 profesionales que han pasado la primera criba. Todavía quedan más. Turno para la experiencia profesional. Es vital que ésta esté actualizada al máximo con todos los trabajos que hayamos desempeñado durante nuestra trayectoria. ¿Qué se debe indicar? Básico: nombre del puesto, empresa y persona de contacto para referencias, personal a cargo (si procede) y descripción. ¿Por qué? El tiempo de las entrevistas en sus primeras fases es limitado, por lo que cuantos más datos ofrezcamos a la empresa que nos va a contratar desde esta fase, mucho mejor.
Pasada esta segunda criba, pongamos que el número de pre-seleccionados es de 25. Ahora entrarán en juego factores determinantes que atañen a nuestra presencia en la red. Puede ser más o menos lícito o ético, sí, pero buscar en Internet el nombre de los futuros empleados se está convirtiendo en una costumbre. Quede clara una cosa: las sorpresas se pueden evitar, pues nosotros controlamos qué decimos en Internet. He hablado en múltiples ocasiones sobre el uso de Linkedin y los consejos que se deben aplicar para mejorar nuestro posicionamiento (completar currículo, perfil con URL nominal, recomendaciones, participar en grupos profesionales, etc.)
Si contamos con perfiles en otras redes sociales (nunca me cansaré de decirlo), ajusta la privacidad de modo que solo tus amigos puedan ver tus contenidos. También en Twitter. Si crees que tus perfiles sociales son un lícito palacete donde bromear con amigos y mostrar tu cara más social, la privacidad te evitará muchas sorpresas. Recuerda que aunque tu nombre sea "poco común", una búsqueda afilada por palabras claves exactas (nombre + correo + sector profesional; datos del currículo) puede dar resultados sorprendentes. Siendo optimistas, y conociendo el estado y el uso mayoritario de las redes sociales, de esta criba se quedarían dos decenas.
Efectivamente, el proceso de selección se tornará ahora al networking offline en una entrevista "en directo". Puede que todos los anteriores pasos los hayas cumplido de forma pulcra y que ahora tus escasas habilidades para el networking offline te acaban pasando factura. ¿Recomendaciones? Sé siempre franco y procura que tus comentarios dejen claro lo que se ha visto en Internet de ti. Si te consideras un experto en el sector profesional, hazlo saber con elegancia al entrevistador; no es de recibo parecer pedante por mucho que sepas. La humildad es una cualidad que nunca se debe perder en la vida, mucho menos durante una entrevista de trabajo.
Espero que esta batería de consejos sirvan a todos los que, por desgracia, buscan trabajo en estos tiempos actuales. La red ha aportado numerosas ventajas a la hora de encontrar empleo, pero también ha "masificado" los procesos de selección, por lo que conviene que nuestra identidad digital esté lo más pulida posible. Que no te engañen: tú eres en gran parte responsable de lo que se encuentra sobre ti en la red.
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