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Be Social my CEO
¿Cómo estamos evolucionando profesionalmente ante las redes sociales? Existen muchas reacciones pero pocas son tan contrapuestas cómo las que se están produciendo entre las comunidades de directivos de las empresas. Los CEO's atienden a las redes sociales de dos formas diferentes: o son unos expertos en el uso del social media (CEO 2.0) o desconfían sistemáticamente de Internet (CEO a secas).
Entiendo que, como sucede en otros terrenos como la publicidad, los profesionales tengan sus reservas en cuanto a la aplicación de las redes sociales y sus efectos sobre las audiencias, sobre todo teniendo en cuenta la falta de herramientas de medición consensuadas entre los profesionales que se dedican a esto. Pero creo que ya va siendo hora de alterar esa mentalidad tan 1.0.
Nuestra misión consiste en convencer a esos CEO's 1.0, algo que se puede conseguir hasta en seis pasos según el estudio Socialising Your CEO: From (Un)Social to Social, que ha tenido en cuenta la opinión de directivos de alto nivel de empresas internacionales. El dato más significativo es que el 64 por ciento de los altos mandos encuestados no tiene presencia en las redes sociales.
¿Cómo se contrarresta esta cuestión? Con otra estadística también de este estudio: los CEO's más destacados en el plano internacional son aquellos que destinan recursos a desarrollar su presencia en Internet (redes sociales horizontales y verticales, blog personal o profesional, etc.). La verdad es que no deja de ser significativo y sirve como argumento para "reconvertir".
¿Qué aportan las redes sociales a un CEO? En primer lugar, visibilidad digital (siempre y cuando el perfil profesional esté actualizado e interactúe con la comunidad. De nada vale estar en LinkedIn o Xing y no contestar a los mensajes de otros usuarios profesionales. Otro punto a favor es la amplia posibilidad de conseguir contactos en sectores diversos aplicando un buen networking online.
El desarrollo 2.0 de una empresa depende en buena parte de la mente de sus trabajadores, pero también en mayor medida de las decisiones de los directivos. Vivimos en un momento de expansión del social media, pero todavía tenemos que convencer. Y los CEO's son, a fin de cuentas, quienes toman las decisiones de base en las empresas. Conviene transformarlos.
Manual de uso del blog personal
Hace algunos días hablaba sobre las ventajas de contar con un blog corporativo a la hora de evolucionar como empresa en Internet. Hoy por sugerencia de un lector quiero cambiar de tercio para atender otras cuestiones que surjen cuando planteamos el desarrollo de nuestra identidad digital: ¿qué utilidad tiene un blog personal? Es obvio que mi respuesta a esta pregunta irá dirigida hacia lo positivo de tener un blog.
Dentro de todo lo relativo a nuestra identidad digital, en Twitter comunicamos, en Facebook conversamos, en LinkedIn y Xing nos relacionamos profesionalmente y en un blog demostramos conocimientos manifestando nuestra propia opinión.
Me gustaría destacar, no obstante, cuáles son, desde mi punto de vista, las claves para que un blog personal tenga cierto sentido en el ámbito profesional, aunque en efecto no deje de ser nuestro espacio individual en Internet. Porque aunque no lo parezca, un blog personal puede ayudarnos a desarrollarnos profesionalmente y, sobre todo, a acceder a posibles puestos de trabajo.
Recuerda que un blog personal no es más que tu ventana pública en Internet, un contenido elaborado directamente por ti, que te define ante los demás, y con cuya lectura (o visionado si es un portfolio, claro está) otros obtendrán una visión de tu perspectiva personal y labor profesional. Y es que puedo definir fácilmente un blog personal como un escaparate al mundo.
Tú eliges si ese escaparate es meramente personal y para amigos o extremadamente profesional, pero recuerda: cuida lo que publicas en el blog porque tanto un lado como otro (amigos o jefes) podrán acceder a él. Si no quieres que algo se vea (fotografía, comentario, etc.) simplemente no lo publiques. En mi caso, mi blog es más profesional que personal (los temas de ocio los dejo para mi perfil privado en Facebook), aunque siempre suelo dar un toque personal a mis entradas.
Si te dedicas a un sector empresarial concreto, lo razonable es utilizar tu bitácora para hablar sobre el mismo. Con esto conseguirás que tu nombre se posicione dentro de tu nicho laboral en Internet y que si tus textos merecen la pena, terminen sonando entre los profesionales. Aquí entra en juego el networking en su estado puro, es decir, participar en otros blogs (comentarios, artículos de invitado, etc.) para darnos a conocer.
Otro aspecto es conectar el blog directamente con las redes sociales. No digo ya que se utilice Facebook Connect para que los comentarios se integren con la red social, pero sí que existan enlaces que apunten directamente a nuestros perfiles en estas plataformas de la Web 2.0. Por ejemplo, si nuestro blog es profesional, la mejor opción es remitir a nuestros perfiles en Linkedin o Xing.
¿Dónde alojar el blog? Pues es una cuestión también importante. Blogger o Wordpress ofrecen servicios de calidad, pero si deseas un blog profesional, la mejor opción es contar con tu propio dominio y con hosting propio. No sale muy caro: por apenas dos o tres euros al mes puedes tener un hosting y un dominio para causar el mejor impacto sobre los visitantes. Y ni hablo ya sobre la cantidad de themes gratuitos de calidad que existen en Wordpress.
Sé que se pueden comentar muchos aspectos más sobre los blogs personales, pero para ser una primera aproximación creo que he tratado cuestiones relevantes. ¿Qué opináis sobre los blogs personales?
Los famosos y las redes sociales en la era digital
Vengo siguiendo desde hace algunos meses una tendencia que se está convirtiendo en la última moda dentro del mundo de la farándula y el espectáculo: la entrada en redes sociales de artistas, deportistas y profesionales mediáticos de diferente rango. Lo que parece que se está introduciendo ahora como novedad en España lleva años impuesto en EE UU como una tradición más. Es la mejor herramienta que disponen hoy día los famosos para comunicarse sin intermediarios de tu a tu con sus fans.
Los mismos informativos de televisión de las cadenas norteamericanas apuntan a sus perfiles en Facebook y Twitter al terminar la sesión de noticias para que los espectadores trasladen el debate de la Tv a las Web 2.0. No hablemos ya de otros formatos televisivos como los programas de ocio nocturno o late shows o referentes de la televisión como Ophra Winfrey (estrella seguida por millones de fans).
También los deportistas se han subido al carro de las redes sociales. Durante el Mundial de Sudáfrica se ha incrementado el número de profesionales del deporte que acudían a las redes sociales para informar a sus fieles. Y es que Twitter se ha transformado en un canal más de información, que "compite" con diarios deportivos y en ocasiones hasta actúa de fuente para éstos.
Es inevitable mencionar casos como el de Iniesta, ejecutor del gol del Mundial, que cuenta con una nutrida página en Facebook (más de 2 millones de seguidores) en la que interactúa con bastante efectividad, o Sergio Ramos, que hace lo propio en Twitter. Por algo se quejaron cuando se les prohibió entrar en las redes sociales durante la competición.
El mismo Paulo Coelho publica tweets a diario e interactúa con sus lectores de medio mundo a través de la red de microblogging. También penetra con fuera entre los artistas: David Bisbal, Juanes, Alejandro Sanz, La Oreja de Van Gogh, Hombres G o Miguel Bosé pasean por Twitter sus momentos profesionales y sus reflexiones personales, atendiendo a los fans.
¿Qué no debe hacer un famoso en una red social? Pues utilizarla meramente como un reducto de spam de sus nuevos discos, películas, etc. Por esta razón han caído cuentas de Twitter de famosos y la propia comunidad ha perdido el interés. No es necesario contar las peculiaridades de la vida privada -caso Aston Kutcher-, pero sí abrir nuestro abanico de comentarios más allá de lo profesional.
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