efectos colaterales
Los efectos químicos en los seres humanos de las redes sociales
Puede parecer de leyenda y hasta místico considerar que las redes sociales cuentan con poderes especiales capaces de despertar reacciones en los internautas. Pero así es: El Centro de Estudios de Neuroeconomía de la Universidad de Claremont (EE UU) ha realizado un estudio sobre las acciones de las personas en las redes sociales, apuntando que sirven para mejorar la empatía y que se nutren de estas plataformas para dar a conocer los momentos de euforia.
El caso del Mundial de Sudáfrica es un buen ejemplo: a cada nuevo gol de la selección del usuario, la red social de microblogging Twitter, Facebook, Tuenti y otras plataformas de medios sociales entraban en éxtasis virtual contagiándose de la alegría de sus seguidores. El experimento realizado por el profesor Paul Zak demostró, además, que Twitter puede ser una plataforma óptima para reducir el estrés de las personas.
El experimento contó con la colaboración del periodista Adam Penenberg, que cubrió la historia para la revista Fast Company y que solo tuvo que permanecer en una sola sin compañía física durante diez minutos. El informador únicamente accedió a un equipo para poder interactuar con otras personas a través de Twitter durante los diez minutos que duró su "aislamiento" de la realidad.
El resultado del experimento demostró que los niveles de las hormonas del estrés, cortisol y ACTH, habían bajado 10,8 y 14,9 por ciento cada una, y que el nivel de oxitocina había aumentado un 13 por ciento en comparación con análisis de sangre realizados en momentos previos al experimento. Penenberg no solo redujo sus niveles de estrés, sino que también empatizó más con los usuarios de la red social, se sintió "más parte del grupo".
Podríamos decir sin miedo a equivocarnos que las redes sociales son una nueva forma de actuar y participar en sociedad. El mundo analógico sigue ahí, triunfando, feroz, pero las relaciones digitales abren nuevos horizontes. Queda claro que el networking a través de Internet nos beneficia tanto en el terreno profesional como en el personal, pero no debemos olvidar que las relaciones personales siempre deben estar ahí, existir y cultivarse aunque los factores de la química se mantengan.
Muy interesante me parece la conclusión del profesor que admite que "el cerebro parece ver la interacción virtual como si las personas estuvieran junto a nosotros", por lo que al parecer no se distinguen las relaciones sociales en directo o "en diferido" a través de Internet. Sin duda, un paso más en el estudio de las redes sociales y de Internet como medio de comunicación de masas.
Más en la red.
Los éxitos del deporte demuestran que invertir en educación siempre es rentable
Casi 20 años hace ya desde la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, un evento que supuso una grandísima inversión para todo el país en general y para la ciudad condal en particular. Lo que allí sucedió transformó a España en un producto cultural y turístico con futuro, porque las competiciones deportivas internacionales son mucho más que deporte.
Un evento de estas características como el mundial de fútbol que ahora se celebra en Sudáfrica 2010, supone, en efecto, una inversión titánica para un país que tiene la falsa idea de poder recuperarla poco a poco con el advenimiento de turistas obtenidos por la promoción, pero también un salto en cuanto a la promoción de la cultura del deporte, que se expande a través de los medios de comunicación y llega a los más pequeños de la casa. El problema en este caso es que se han construido estadios de fútbol en ciudades donde entrarán directamente en déficit y muchas de las instalaciones serán abandonadas al poco de terminar el mundial 2010.
Los sueños de convertirse en deportistas de élite llegan a la mente de cualquier niño o niña de temprana edad, pero son pocos los que finalmente siguen con esta convicción firme y logran su objetivo. Gracias a la fabricación de esta ilusión, a la creación de una educación deportiva con valores de calidad promovida a través de las Olimpiadas, España está donde se encuentra hoy en el mundo del deporte.
Y no solo disfrutamos de una Selección de fútbol que está a punto de conquistar el Mundial de Sudáfrica, sino también de un Rafa Nadal campeón de Wimbledon y número 1 del ranking ATP, de un Pau Gasol que conquista Estados Unidos con su juego en el baloncesto, de un Alberto Contador capaz de agilizar sus movimientos de ciclista para conquistar el Tour de Francia, de un Fernando Alonso motorizado e internacional, y así un larguísimo etcétera de deportistas en todos los campos cómo motociclismo, balonmano, etc, etc.
La inversión en deporte realizada antes y durante el año 1992 da ahora sus frutos, casi dos décadas después, cuando el deporte español se encuentra en la élite del panorama internacional. Somos referentes en muchos campos que jugamos en el interior del país e influyentes en otros muchos que teóricamente no son tan comunes. Vivimos una época dorada del deporte español, que por primera vez en su historia ve confluir títulos de diferentes ramas.
Alguno que otro opina que el éxito de España en el Mundial de fútbol no es más que una grata ayuda para la clase política, que arranca el verano con cierta tranquilidad mediática, pues los españoles parecen haber olvidado la crisis económica. Sin embargo, la euforia post-mundial no durará mucho y todo volverá a su cauce la próxima semana. El deporte es mucho más que una tapadera para evadir temas molestos, es un cohesionador temporal de la sociedad donde todos somos uno.
Del deporte viven profesionales de numerosos campos, desde la medicina deportiva hasta la construcción de instalaciones, pasando por la publicidad de grandes marcas, las relaciones públicas y la hostelería, por lo que el deporte puede ser considerado un indicador económico más. Quizás ahora, antes estos éxitos, muchos entiendan la inversión realizada en aquella España de 1992.
Esto demuestra que una fuerte inversión en educación, sea el campo que sea, provoca a medio plazo unos resultados positivos muy claros en la sociedad y sin duda resulta muy rentable económicamente. Invertir en educación debe ser siempre lo más importante.
Protestas 2.0: Twitter y Facebook
Una red social es como una bomba a punto de explotar: nunca sabes hasta dónde llegará su radio de impacto ni sus repercusiones sociales. Puedes calcularlo, sí, pero a veces se te va de las manos y llega muy lejos, más de lo esperado. Mientras que campañas millonarias con publicidad se quedan prácticamente en casos anecdóticos a las que nadie hace caso, otras acciones con infinitamente menos recursos pero con verdadero interés social triunfan. Es la gracia y lo mejor de la Web 2.0.
Aprovecharse de esta gracia es relativamente sencillo y sobre todo muy económico. Pero por suerte, solo triunfan generalmente aquellas iniciativas con un fondo social claro y que interesan de verdad a la gente. No han sido precisamente pocas las acciones de social media realizadas en Twitter que se han marcado tantos por encima de campañas de grandes empresas.
Los problemas de BP en EE UU por el escape en la refinería forman parte de la agenda comunicativa de Twitter desde que se iniciaron. Todo comenzó cuando un espontáneo saltó a la palestra creando una cuenta ficticia o fake llamada BPGlobalPR que simulaba la división de comunicación de la empresa, consiguiendo una gran audiencia en Twitter.
Así arrancó un proceso de comentarios satíricos en torno a la fuga, donde se destacaba la imagen de la marca por encima de la seguridad y de los daños. Obviamente, BP no tuvo nada que ver en esta acción y su autor ha reconocido que el único propósito siempre fue provocar la reflexión entre el público con mucho éxito por cierto.
Otro caso significativo de protesta social a través de redes sociales y en particular desde Twitter ha sido el derribo de la Flotilla de la Libertad en Israel, que bajo el hashtag #FreedomFlotilla se convirtió en uno de los temas más seguidos durante toda la jornada y días sucesivos al conflicto. Antes fueron las protestas por la democracia en Irán y Honduras. Las redes sociales se están convirtiendo en los grandes atrios desde los que demostrar la libertad de expresión en el mundo.
Lo cierto es que el potencial que encuentran ciertos temas en redes sociales es increíble e inesperado. La muerte de Michael Jackson ya nos dejó sorprendidos con la cantidad de mensajes que se publicaron en las redes sociales sobre Jacko, especialmente teniendo en cuenta que su página en Facebook es una de las más pobladas de toda la red social.
Pulsar la opinión del pueblo o convertir Twitter y Facebook en una herramienta solidaria, como sucedió con el evento Twestival, que se celebró en Madrid y Barcelona y cuyos beneficios fueron donados a charity:water.es, son solo algunas vías de aprovechar los entornos de social media para ayudar a los menos favorecidos. Y aquí estamos implicados todos, desde arriba hasta abajo, así que no tenemos excusa para no participar.
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