Emilio Márquez

espana

3 pasos para la búsqueda de alianzas estratégicas

20 Junio 2012 , Escrito por Enrique Etiquetado en #Actualidad y medios, #alianzas estrategias, #colaboraciones, #crisis económica, #empresas, #españa, #Networking, #sinergias

En el mundo de la empresa las alianzas estratégicas son vitales para garantizar la viabilidad de un proyecto. Más ahora en tiempos de falta de confianza empresarial, cuando la facturación se reduce y la capacidad de inversión se ve perjudicada notablemente por una grave crisis de acceso a la liquidez. No poder arriesgar inversión para expandir nuestro modelo de negocio a otros territorios, mercados o productos es uno de los males que actualmente golpean duramente al mundo de la empresa.

Pero entre tanto pesimismo empresarial provocado por la crisis financiera y con unas instituciones públicas sin poder alguno de maniobra, se abren ante el emprendedor ciertas oportunidades guiadas por las dificultades que sufren las empresas a la hora de invertir y de encontrar inversión. Buscar ayuda en otras empresas que están sufriendo la misma incertidumbre que nosotros, compartir recursos y promover sinergias pueden ser vías loables para seguir creciendo incluso en esta época de incertidumbre corporativa.

Para conseguir estas sinergias, conocidas como alianzas estratégicas, debemos seguir 3 pasos que desde mi punto de vista son absolutamente necesarios:

  1. Planificar una estrategia. Saber qué queremos hacer y cómo lo queremos hacer, preguntándonos cómo podemos fortalecer nuestra empresa de la manera más óptima en un terreno concreto y qué tipo de alianza estamos dispuesto a ejecutar.
  2. Investigar las oportunidades de mercado. Todavía hay muchos nichos por aprovechar, por ejemplo en comercio electrónico.
  3. Practicar el networking.

En la planificación descubriremos hasta qué punto estamos dispuestos a colaborar con otra empresa, qué podemos dar a cambio de una ayuda exterior y cómo podemos obtener el máximo partido de la sinergia creada. Una vez aceptado el juego (debemos saber que en las sinergias todos debemos aportar algo), toca investigar para descubrir productos, modelos de negocio y estrategias que realmente saldrán rentables a todos los implicados en el proceso.

La investigación incluye la búsqueda de posibles socios comerciales a los que acudir cuando tengamos el plan de negocio perfectamente definido. Aquí no estableceremos contactos, sino que simplemente configuraremos un directorio de candidatos que por su perfil empresarial pueden llegar a encajar con nuestra idea de expansión. En esta fase es vital que las prioridades, previamente establecidas en la planificación, estén claras y coincidan con los candidatos.

Una vez realizada la investigación, llega el turno del networking. Toca tomar ese listado de empresas o socios realizado previamente para iniciar los primeros contactos. Llegados a este punto, es sumamente importante que el plan de negocio esté absolutamente definido, salvo aquellos flecos que dependan del socio, para que en las reuniones previas al acuerdo ofrezcamos una sensación de profesionalidad y organización que demuestre nuestra seriedad empresarial.

Cabe destacar que cada uno de estos 3 pasos no son excluyentes, por lo que pueden estar ejecutándose todos al mismo tiempo, especialmente el que concierne al networking, que debe ser una constante en todos los momentos de vida de una empresa. De hecho, toda alianza estratégica comenzará con la búsqueda y la posterior toma de contacto.

En este proceso es absolutamente obligatorio asumir que en las alianzas estratégicas se tiene que ofrecer algo a cambio de lo que se pida. Un socio empresarial debe tener claro desde el primer minuto lo que va a obtener al aportar sus recursos, ya sea un beneficio económico (porcentaje de los beneficios, por ejemplo) o soporte en otro terreno.

Que el resultado sea positivo dependerá de nuestra capacidad para planificar e investigar. Recuerda: que estas tres estrategias actúen como las guías de tu expansión.

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Una mirada al capital riesgo en Europa

31 Mayo 2012 , Escrito por Enrique Etiquetado en #capital riesgo, #capital semilla, #emprendedores, #Emprendedores y proyectos, #españa, #europa, #Eventos, #inversión, #Inversiones, #Política internacional, #Preguntas y respuestas, #startups, #venture capital

Capital Riesgo. Una de las formas que tienen los emprendedores para obtener inversión y desarrollar sus proyectos e ideas. A pesar de que está muy extendida en Estados Unidos y de que mercados en Europa como el Reino Unido cuentan con bloques de inversión en empresas no cotizadas con cierta solidez, el mercado español del capital riesgo (también conocido como venture capital, en inglés) se puede calificar como casi inexistente. ¿Por qué? Dejando al margen factores económicos, aquí entre en juego la diferente filosofía bastante más conservadora y con una alta aversión al riesgo del inversor en Europa.

Un problema básico a la hora de entender por qué el capital riesgo no está tan extendido en Europa como en Estados Unidos es que no existe un criterio unificado entre países. A pesar de que la Unión Europea busca promover el acuerdo para estandarizar el capital riesgo (existe una propuesta de regulación presentada a finales del 2011), no se han podido establecer criterios que unifiquen esta modalidad de inversión en los diferentes países que componen el organismo político continental.

Pero no se trata solo de un problema de fronteras, también de actitud de los inversores. La clave del capital riesgo está en la inversión inmediata sobre un proyecto que está arrancando, para ayudarlo a despegar y, una vez estabilizado, retirar el capital invertido con los consiguientes beneficios. El tiempo medio que permanece la inversión en la startup depende del sector empresarial, por lo que la retirada del capital puede demorarse entre 3 y 5 años. Aquí entra en juego la paciencia del inversor de riesgo, y en Europa no es mucha. La falta de un historial de éxitos suficiente tampoco motiva a los inversores tradicionales a invertir en startups de Internet (aspecto que está cambiando poco a poco).

La falta de casos de éxito que sirvan de reclamo a los inversores viene también relacionada por las dificultades para salir a bolsa de las startups europeas. Los casos de salidas a bolsa en el Nasdaq con valoraciones multimillonarias son sólo un sueño imposible de alcanzar en Europa.

Otro aspecto a tener muy en cuenta a la hora de analizar el capital riesgo en Europa es el planteamiento de los inversores europeos con respecto a Estados Unidos. Partiendo de la base de que el perfil del emprendedor/inversor es ligeramente diferente entre los dos mercados, se llega a una conclusión como la que se remarca en este artículo del Telegraph: el capital riesgo europeo se centra directamente sobre el proyecto, el norteamericano toma como punto de partida el emprendedor.

Mientras que en Estados Unidos se premia el talento y se aboga por el desarrollo de la persona como emprendedor, en Europa las inversiones se dirigen a los proyectos, restando importancia al individuo. En la tierra de las libertades la mayoría de los inversores de capital riesgo trata de entender al emprendedor y realiza una inversión sobre él a largo plazo no solo para que crezca a través de su proyecto, sino para que evolucione como profesional y avance tanto con ese como con otros proyectos en el futuro. El resultado final es que el emprendedor con un éxito se convierte en un alto número de casos a su vez en inversor o business angel.

Incluso con este entorno poco propicio al venture capital, las startups europeas deben seguir de cerca los diferentes grupos de inversión existentes en el Viejo Continente a través de organismos como European Venture Capital Network. El calendario de eventos de Eureka Network ofrece citas tecnológico-empresariales que, en ocasiones, están destinadas a emprendedores que buscan capital riesgo. También se celebran eventos específicos que analizan la figura de los inversores de capital riesgo en Europa.

Lo cierto es que para comprender el capital riesgo en Europa, el emprendedor debe viajar a Francia, Alemania y Reino Unido, que son los núcleos formales de este tipo de inversión en el continente. En España existe una incipiente semilla del venture capital que casi se ha visto coartada por la crisis y que solo supone el 2 por ciento de la inversión total. Solo en 2011, este tipo de inversiones descendió un 8 por ciento. Natural con la situación económica que vive el país y que, no se nos olvide, también afecta a los inversores, que son expertos en arriesgar.

Pero para seguir de cerca los pasos del capital riesgo en nuestro país existen organismos como la longeva Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (ASCRI), activa desde 1986 y organizadora de eventos, coloquios y congresos sobre este sector de la inversión, con especial hincapié en la especialización, en analizar el capital semilla no de manera global, sino por sectores.

¿Qué necesita el capital riesgo para crecer en Europa? En primer lugar, necesitamos un marco de regulación que permita el flujo del capital entre países, sin tener en cuenta el salto de fronteras, y que dé facilidades a los inversores, que no estén sometidos a regulaciones nacionales que echen atrás inversiones con enfoque global. Lógicamente, también es necesario que el inversor cambie el prisma con el que ve la inversión de riesgo y no pida beneficios a los doce meses de aportar la cantidad. Por desgracia, la situación económica de Europa no invita al optimismo, pero al menos estamos comenzando a reconocer nuestras desventajas.

Por último, os comparto el documento de conclusiones del I Encuentro de inversores y grandes empresas en Internet, espero os resulte el informe de utilidad.

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Duro emprender, más duro el emprendedor

29 Diciembre 2011 , Escrito por Enrique Etiquetado en #...sus reflexiones, #El cambio de modelo económicos, #emprendedores, #Emprendedores y proyectos, #emprendimiento, #españa, #inversores, #Preguntas y respuestas, #proyectos, #Redes sociales, #startups

La vida del emprendedor es dura de principio a fin. No nos vamos a engañar a nadie sobre este detalle a estas alturas. Quien se decide por iniciarse a emprender sufre sus consecuencias desde el primer minuto del partido y hasta que se pita el final con la jubilación. Ser emprendedor nos obliga a estar día a día luchando por nuestra idea, invirtiendo en ella primero nuestros ahorros y posteriormente nuestros beneficios de la actividad empresarial, cultivándola grano a grano para recoger los frutos por pocos que sean. Hay que trabajar con un hándicap adicional: la responsabilidad.

Con esto no quiero decir que trabajar para terceros no sea complicado (todo es relativo según cada punto de vista), basta acudir a los empleos en la administración pública, lastrados por los recortes a partir de la crisis, para entender a qué me refiero o pensar en los trabajadores de la empresa privada que no pueden dormir por la ansiedad que les produce perder su empleo.

Un trabajador trabaja con un horario cerrado (de 08:00 a 16:00, por poner un ejemplo, no debiendo ser obligados a trabajar horas sin cobrar fuera del horario establecido entre empresa y trabajador) y fuera de esa franja temporal puede hacer lo que absolutamente le dé la gana, los emprendedores deben completar con muchas más horas al día de dedicación al proyecto que emprenden o es posible que sin una completa dedicación del emprendedor la startup descarrile.

Para un emprendedor, esa franja de tiempo de ocio, divertimento con la familia y tranquilidad prácticamente es inexistente. Incluso en vacaciones (si es que llega a haberlas, por que muchos emprendimientos no se pueden cerrar en vacaciones). El emprendedor autónomo debe estar siempre encima de su producto y dispuesto a sacrificar en cualquier momento horas de relax por el bien de la empresa. Tantas como sea necesario para que el proyecto salga adelante. Un emprendedor no vive de sus horas de trabajo naturales, vive de las horas extra. Estamos dispuestos a hacer todo lo que sea necesario para mantener a flote nuestra idea.

Otro de los sacrificios del emprendedor. La familia y los amigos, esos elementos que actúan como pilares en nuestro día a día, también se convierten en sacrificios en la vida del emprendedor. No verás el momento para atender a los tuyos cuando estés en época de máxima tensión laboral (por norma general, siempre) porque tendrás que sacrificar tus citas sociales a costa de las citas profesionales. Encuentros con clientes, reuniones de equipo, congresos... El networking tan necesario como siempre, más en el día a día del emprendedor.

Y hablando precisamente del networking. En esta maratón infinita que supone crear nuestro propio puesto de trabajo, el contacto con el exterior empresarial es sumamente importante. Recomiendo reforzar la identidad personal digital de cada emprendedor de startup para promover posibles colaboraciones con otros profesionales, dar a conocer nuestra marca y producto/servicio, etc. La mejor cartera de clientes es aquella que se consigue con los contactos trabajados día tras día, aquellos contactos con los que se ha establecido una relación de confianza. Emprender es correr una carrera de fondo con obstáculos. La diferencia entre el deporte y el emprender es que algunos de los obstáculos se verán en el horizonte y otros surgirán de la nada.

El factor incertidumbre también es un elemento a tener en cuenta. La vida del emprendedor y sobre todos sus primeros pasos están llenos de decisiones incorrectas, de problemas y de una falta de esperanza, con muchos altibajos. Dar forma a un proyecto nos tendrá siempre pendientes de su viabilidad. ¿Seguiremos empresarialmente vivos dentro de seis meses? ¿Y de un año? A medida que pasa el tiempo y ganamos estabilidad, la incertidumbre no desaparece (más en época de crisis) solo se integra en el día a día del emprendedor: es un factor más.

Además, está claro que España no es en este preciso instante el mejor territorio y momento para emprender. Nos encontramos en una tremenda fase de recesión económica y nos enfrentamos a organismos públicos que en lugar de facilitar el emprendimiento, se mantienen casi al margen sino obstaculizan. Existen muy pocas ayudas para emprendedores, que son difíciles de obtener y que en el mejor de los casos pueden servir como incentivo a largo plazo para el proyecto, no como detonante que ayude a comenzar. Un elevado porcentaje del soporte económico para emprendedores viene de los bancos y ya sabemos en qué situación se encuentran... Con lo que resulta obligado siempre empezar a emprender buscando el apoyo del entorno cercano, amigos íntimos, familia, compañeros de estudios, etc.

Planteado este panorama, casi que cuesta valorar eso de ser emprendedor. Dar este paso es sumamente importante y determinará los próximos años de tu vida (o toda) transformando tu manera de entender la realidad como profesional y como persona. El único camino que nos queda es la pasión puesta en el proyecto y la dureza que ganaremos con el tiempo. ¡Ánimo!

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