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Pasamos más tiempo en las redes sociales
Por simple observación nos percatamos fácilmente que en 2010 vamos a pasar más tiempo en las redes sociales que en 2009 por una razón obvia: el grado de penetración en el mercado y entre los internautas de estas plataformas es cada vez mayor y copa capas sociales antes ajenas al mundo de Internet, la sociedad de la información avanza inexorablemente. Las redes sociales son nuestra nueva morada digital, incrementando las aristas de nuestra identidad digital, aunque pienso que todavía solo pasamos "ratitos" en comparación con lo que haremos durante los próximos años.
Un informe de Nielsen determina que el tiempo medio por mes que permanecemos en las redes sociales supera las cuatro horas y media por persona, un dato más que significativo si tenemos en cuenta el tiempo de permanencia habitual de las webs tradicionales. Como es obvio, una red social permite un ratio de tiempo de permanencia mucho mayor y éste seguirá creciendo con el paso de los meses. No en vano la propia Facebook supera en visitas habitualmente en USA a la propia Google.
Así, y también según Nielsen, el número de visitantes que acudieron a las redes sociales se incrementó hasta un 30 por ciento, con Facebook y MySpace en cabeza. Sin tener datos de la española Tuenti sobre la mesa, creo que su crecimiento está siendo igual de demoledor. Twitter, por su parte -y también por su naturaleza- presenta un tiempo de uso inferior: 36 minutos al mes por cuenta registrada, aunque personalmente le veo un potencial increíble a Twitter cómo difusor de información y medio de comunicación. Personalmente me informo cada vez más por lo que veo recomendado por mis contactos, antes que en los medios tradicionales de información.
Bien, queda claro que una de las principales claves de las redes sociales en el terreno del tráfico es que el tiempo que emplean los usuarios navegando por sus páginas es mucho mayor que en los formatos web tradicionales, particularmente en Facebook se puede hacer de todo, entre aplicaciones, páginas, grupos, actualizaciones de nuestros contactos, esta red social ha conseguido que millones de personas le generen contenido inagotable. Otro dato es que el número de páginas vistas es también más elevado por el tipo de navegación que permiten: con relativamente pocas visitas se consiguen buenas cantidades de pageviews.
Vistos los cambios socio-culturales que están provocando las redes sociales en la mente del internauta, no me extrañaría que estas plataformas también alteraran la forma de vender la publicidad en Internet y sobretodo el comercio electrónico con sus propias pasarelas de pago seguras para el internauta.
Mayor control publicitario en las redes sociales
Todos sabemos que Internet es una gran casa de locos en muchos sentidos donde todo está por hacer, especialmente en el terreno de la publicidad, donde tarifas y precios son perfectamente variables en función tanto del tráfico de un sitio o de su prestigio como de la pericia del webmaster a la hora de vender espacios. Aunque existe consenso de formatos publicitarios y el sentido común prevalece en los grandes medios, la falta de una regulación publicitaria en un canal en crecimiento cómo es Internet se deja notar con frecuencia. Organismos cómo el IAB intentan poner orden en este terreno.
En Reino Unido están dispuestos a acabar con los abusos que cometen algunos en las redes sociales absortos por la publicidad mediante una normativa legal controlada por la Advertising Standard Authority, organismo encargado de regular el mercado publicitario. En España, un equivalente legal próximo sería la Ley General de Publicidad de 1988 que rige el mercado publicitario tradicional (TV, Radio y Prensa) y que debería actualizarse con los nuevos tiempos, todo sea dicho. La propia Facebook se toma muy en serio poner orden, tanto que está liquidando aplicaciones agresivas que se inmiscuyen muy directamente en la privacidad de los usuarios.
El objetivo de esta propuesta de ASA, que todavía debe ser aprobada oficialmente, es que el marketing online se deje guiar por una serie de normas comunes al igual que sucede con la publicidad en Internet. Y es que las redes sociales, más allá de las normas de uso que imponen las mismas, son un nicho publicitario realmente descontrolado, sobre todo en el terreno del spam donde apenas se ha comenzado a trabajar en serio para eliminar botnets.
Combatir la publicidad invasiva en redes sociales es misión de organismos como éste y algo perfectamente necesario. Por ejemplo, acabar con los mensajes privados de publicidad, prohibirlos legalmente, no estaría nada mal. Aunque Facebook en su normativa impide esta práctica e incluso la penaliza cuando detecta casos, no está de más que un organismo de primer nivel lance una batería de normas para respetar a los consumidores.
Desde luego, al margen de prácticas poco éticas, lo que verdaderamente busca esta acción de la Advertising Standard Authority es proteger consumidores de forma directa. La segmentación de publicidad es una herramienta muy útil para anunciantes, pero también tiene mucho peligro para ciertos colectivos: apuntar con determinados contenidos (publicidad de alimentos muy grasos) a un público menor de edad, por ejemplo.
No hablo ya de la publicidad invasiva que presentan algunas redes sociales y que se camufla con contenido propio de los usuarios. Para Nick Stringe de ASA, esta propuesta "es un paso significativo tanto para la publicidad como para Internet". Más que significativo, yo lo definiría como un paso necesario. Ya veremos si esta propuesta de regulación llega a buen puerto pero sobre todo si encuentra réplicas en otros países.
Buenos augurios para la publicidad online
La crisis está dejando una marcada huella en cientos de hogares y empresas de España, la falta de acceso a la liquidez de crédito ha causado traumas en la economía real elevando la tasa de paro a niveles insostenibles para la sociedad.
Muy pocos son los que se pueden permitir el lujo de presumir de voluminosos saldos positivos en sus empresas (las grandes corporaciones tecnológicas a nivel mundial son de las pocas que rompen récords de beneficios y facturación) y muchos son quienes ante la recesión han tenido que recortar presupuestos. En el caso de los medios de comunicación, los recortes han estado ligados a despidos por culpa de la falta de inversión publicitaria o de integración de redacciones offline y online, fórmula cuyo resultado es mismo número de periodistas y mayor trabajo para estos por igual precio.
Así, los medios tradicionales en papel y la televisión están registrando menos ingresos por publicidad este 2010, algo que ya quedó patente con el cierre de cuentas durante el 2009. La "ventaja" de que la publicidad tradicional haya caído es que el sector online está incrementando la inversión publicitaria dado su menor coste a la hora de comprar espacios. Y es que con el precio de un spot de 30 segundos en una cadena de televisión generalista se pueden costear cientos de millones de impresiones en web.
Un reciente estudio elaborado por la Association of National Advertisers de Norteamérica señala que uno de cada diez anunciantes pretende apostar más por publicidad online durante el 2010. Así, mientras que la publicidad en televisión copaba más del 55% de los anuncios contratados durante el 2007, se prevé que a lo largo de este año esta cifra se rebaje hasta el 41%. Las tendencias de inversión publicitaria de este año se centrarán en la publicidad en buscadores (SEM) y previsiblemente en las redes sociales.
En mercados segmentados por territorio, la nota de color de este análisis de la tarta publicitaria la pone Alemania, que según Online-Vermarkterkreis incrementará la inversión publicitaria online superando el 12% de crecimiento detectado en 2009 y sus 4.100 millones de euros de inversión. Según esta empresa de análisis comercial, en los próximos dos o tres años la publicidad en Internet será el segundo formato preferido por los anunciantes, por detrás de la televisión. Ciertamente, no estaría nada mal.
Crecerá la inversión publicitaria, crecerán los ingresos de los portales y se desarrollarán nuevas estrategias de marketing online especialmente en redes sociales, pero la desconfianza en Internet de altos directivos 1.0 sigue siendo palpable. Aunque lo valoración del medio es cada vez más positiva, la apuesta económica continúa siendo mínima en comparación con medios tradicionales. Así que a pesar de los buenos augurios, todavía tenemos que ganarnos buena parte de la confianza de los anunciantes. Eso sí, el salto cuantitativo dado con respecto a la anterior década es palpable.
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