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La telefonía móvil abraza las redes sociales
Cada vez son más los fabricantes de teléfonos móviles que ven en las redes sociales un nuevo argumento comercial para incrementar sus ventas. Los heavy users y nativos digitales, siempre hiperconectados a la red, acceden a estas plataformas con asiduidad y están dispuestos a utilizar cada vez más estos servicios. Se podría decir que estamos absortos por las redes sociales, por lo que la compatibilidad de un teléfono con estas plataformas se ha convertido en una clave más para su compra.
Compañías como Nokia, Samsung, LG o Sony Ericsson apuestan por integrar en sus teléfonos móviles programas que permiten la conexión con nuestros perfiles en redes sociales como Facebook, Tuenti o Twitter, y que nos ayudan a estar al tanto de las últimas novedades de nuestros seres queridos. Ahora ya no venden teléfonos móviles para estar en contacto con otras personas por la vía tradicional, sino máquinas multimedia con conectividad a Internet.
A más móviles compatibles con redes sociales, más usuarios que contratan tarifas planas de navegación para acceder a Internet desde sus teléfonos. Así, las proveedoras de conexión se están centrando esta campaña en ofrecer tarifas planas de datos más accesibles. Contar con Internet en el móvil es una ventaja para muchos que están dispuestos a mermar un poco más el tamaño de su caja de ahorros a final de mes.
Es curioso que la telefonía móvil comenzara cubriendo una necesidad aparentemente clave para el ser humano: estar comunicado donde quiera y cuando quiera para, posteriormente, derivar en extras como la reproducción de música MP3 o la introducción de radio FM. Pensándolo fríamente, estas necesidades ya estaban cubiertas por otros gadgets. Aquí la integración hizo su trabajo de la mejor manera que sabe.
Poco después llegó la cámara de fotos y de vídeo y ahora la conectividad con Internet. Son aparentes necesidades que, en mi opinión, parten más de las armas del marketing y la publicidad que de otra cosa. Tarifas planas aparte, no son precisamente pocas las personas que en su quehacer cotidiano y lejos del trabajo deciden contratar servicios de acceso a la red a través de sus teléfonos móviles. Que un móvil tenga acceso a Internet es un punto a favor de la venta. ¿Qué necesidad vendrá después? Quizás la realidad aumentada. Hagan sus apuestas.
Un pequeño gran comercio electrónico
Queda claro a estas alturas y quien piense lo contrario no es más que un ciego, que Internet está cambiando nuestra forma de hacer vida diaria. Por todos es sabido que vamos al rebufo de Estados Unidos, donde nos llevan una notable delantera en aspectos como las redes sociales, el marketing online o el comercio electrónico.
Pero no vengo hoy a hablar de la supremacía relativa de EE UU en ciertos aspectos de nuestra vida digital, sino del gran valor que aporta el comercio electrónico a nuestro quehacer diario. Y no es que montarse una tienda en Internet sea tan fácil como algunos piensan, pues siempre están ahí todos los aspectos fiscales necesarios para operar dentro de la legalidad, para orientar al dueño de una tienda física que quiere pasarse al online existe un congreso con este motivo. Aunque en favor de la sencillez de montar una tienda electrónica, cada vez hay software más sencillo de software libre disponible para este fin.
Salvado el bache fiscal, Internet brinda excepcionales ventajas a la hora de montar nuestro negocio digital. Vamos, que si hablamos de tiendas a pequeña escala, nos basta ser originales y vender buenos productos para obtener beneficios. Pero sobre todo la gran ventaja de la red es la posibilidad de promocionar nuestros productos a bajo coste, sin la necesidad de las inversiones mastodónticas necesarias en medios tradicionales como la televisión. De hecho las tiendas electrónicas tienen muy claro lo útil que es el social media para promocionarse.
Parece que en esto de la tecnología es siempre inevitable citar a Google, pero no lo haré por su económico y segmentado sistema de publicidad Adwords, que también, sino por el último experimento de uno de sus ex-empleados, Michael Fox, quien al mando de una tienda de zapatos virtual (Shoes of Prey), decidió aprovechar la viralidad de Internet para conseguir publicidad a muy bajo coste. Todo comenzó cuando Fox mandó un par de zapatos a la estrella norteamericana de Youtube Blair Fowler.
La chica, una adolescente mezcla entre Hannah Montana y Paris Hilton, tomó los zapatos de forma espontánea e hizo lo que mejor sabe hacer: grabar un vídeo hablando de ellos y de la tienda. ¿El resultado? Más de 200.000 visitas a al portal de Fox en un solo día, que no recibía ni por asomo tal cantidad de usuarios únicos. Aunque como apunta gestor de la idea, buena parte de las visitas fueron adolescentes sin poder adquisitivo para comprar sus productos, el "daño" del marketing ya estaba hecho.
Incluso con esta premisa, las ventas de la tienda crecieron el doble durante el mes de marzo y el posicionamiento de la marca en Internet ganó bastante, sobre todo si tenemos en cuenta que el vídeo de la chica se situó en el listado de los más vistos del día de Youtube con medio millón de visitas. Poca cosa. Y todo porque a una niña pija de EE UU le ha dado por publicar vídeos en Youtube y ser una tecnoinfluenciadora con su propia masa de seguidores. Esto es aprovechar la coyuntura del momento y sacar el máximo partido a Internet para obtener un beneficio económico real.
Más en la red.
Empresas en redes sociales, ¿tienes una razón?
Cuando tratas de ofrecer campañas de social media a empresas puedes encontrarte con dos situaciones muy diferenciadas entre sí, algo en lo que coincidirán conmigo muchas empresas que se dediquen al marketing y a la comunicación empresarial en Internet. A mí no me cabe duda del potencial de las redes sociales, pero no todo el mundo piensa igual que yo.
El primer caso que puede presentarse es que te veas obligado a pasarte horas y horas hablando con el empresario para demostrarle por qué debe estar presente en las redes sociales (realizando una labor de evangelizador). Puede parecer una cuestión baladí, porque para un nativo digital las redes sociales son un utilitario más de Internet, pero para la mente de un empresario de hace una o dos décadas, esta cuestión es difícil de digerir. Cambiar los viejos modelos de comercializar, comunicar y relacionarse con sus clientes a muchos les cuesta.
Y así es: varias horas combatiendo con un director de una empresa para explicarle por qué su corporación puede sacar partido de las redes sociales con sus más de 940 millones de usuarios potenciales, en concreto de Facebook y de Twitter. Cuesta transmitir ideas, por muy clara que sea tu visión, a gente que sigue anclada en la publicidad del pasado, en esa idea del marketing mediado por los medios de comunicación a través de anuncios. Por contra, los dueños de comercios electrónicos tienen claro el usar social media.
El segundo caso que puede suceder es completamente opuesto. Me he topado con empresarios que, en un afán por adaptarse a los nuevos tiempos según los nuevos y cambiantes hábitos de los usuarios, pretenden meter sus empresas en las redes sociales a toda costa, sin ningún análisis previo ni estrategia definida. Aquí mi visión es completamente opuesta. ¿Quieres estar en las redes sociales porque crees que te van a servir para cumplir un objetivo o porque pretendes "seguir una moda"?
Estar en redes sociales debe tener siempre un porqué. Y no solo eso: también un ROI (Retorno de Inversión) claro y establecido previamente antes de arrancar una campaña de social media. Como bien apuntan en la agencia 101 con el vídeo que podéis visionar en esta misma página, las empresas deben saber qué puede aportarles una red social determinada a la hora de apostar. La pregunta no es quieres una página en Facebook sino por qué la quieres.
En cuanto al ROI, aunque seguimos luchando por encontrar un parámetro exacto para medirlo, muchos apuestan por el número de seguidores como tal. Más que satisfacerse por contar los seguidores o fans al peso, creo que deberíamos tener en consideración las interacciones y los efectos que nuestras actuaciones tienen con los consumidores. ¿De qué vale tener 3.000 fans en Facebook cuando el 90 por ciento solo ha entrado en tu página una vez?
Hacer social media no es acumular fans, sino utilizar las redes sociales para ofrecer contenido fresco, innovador y adaptado al formato de estas plataformas. Son muy pocas las empresas que hacen esto con efectividad hoy día. Incluso así, realizar campañas en la Web 2.0 continúa siendo la forma más económica y completa atendiendo a criterios de segmentación para dar a conocer nuestros productos y servicios.
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