Protestas 2.0: Twitter y Facebook
Una red social es como una bomba a punto de explotar: nunca sabes hasta dónde llegará su radio de impacto ni sus repercusiones sociales. Puedes calcularlo, sí, pero a veces se te va de las manos y llega muy lejos, más de lo esperado. Mientras que campañas millonarias con publicidad se quedan prácticamente en casos anecdóticos a las que nadie hace caso, otras acciones con infinitamente menos recursos pero con verdadero interés social triunfan. Es la gracia y lo mejor de la Web 2.0.
Aprovecharse de esta gracia es relativamente sencillo y sobre todo muy económico. Pero por suerte, solo triunfan generalmente aquellas iniciativas con un fondo social claro y que interesan de verdad a la gente. No han sido precisamente pocas las acciones de social media realizadas en Twitter que se han marcado tantos por encima de campañas de grandes empresas.
Los problemas de BP en EE UU por el escape en la refinería forman parte de la agenda comunicativa de Twitter desde que se iniciaron. Todo comenzó cuando un espontáneo saltó a la palestra creando una cuenta ficticia o fake llamada BPGlobalPR que simulaba la división de comunicación de la empresa, consiguiendo una gran audiencia en Twitter.
Así arrancó un proceso de comentarios satíricos en torno a la fuga, donde se destacaba la imagen de la marca por encima de la seguridad y de los daños. Obviamente, BP no tuvo nada que ver en esta acción y su autor ha reconocido que el único propósito siempre fue provocar la reflexión entre el público con mucho éxito por cierto.
Otro caso significativo de protesta social a través de redes sociales y en particular desde Twitter ha sido el derribo de la Flotilla de la Libertad en Israel, que bajo el hashtag #FreedomFlotilla se convirtió en uno de los temas más seguidos durante toda la jornada y días sucesivos al conflicto. Antes fueron las protestas por la democracia en Irán y Honduras. Las redes sociales se están convirtiendo en los grandes atrios desde los que demostrar la libertad de expresión en el mundo.
Lo cierto es que el potencial que encuentran ciertos temas en redes sociales es increíble e inesperado. La muerte de Michael Jackson ya nos dejó sorprendidos con la cantidad de mensajes que se publicaron en las redes sociales sobre Jacko, especialmente teniendo en cuenta que su página en Facebook es una de las más pobladas de toda la red social.
Pulsar la opinión del pueblo o convertir Twitter y Facebook en una herramienta solidaria, como sucedió con el evento Twestival, que se celebró en Madrid y Barcelona y cuyos beneficios fueron donados a charity:water.es, son solo algunas vías de aprovechar los entornos de social media para ayudar a los menos favorecidos. Y aquí estamos implicados todos, desde arriba hasta abajo, así que no tenemos excusa para no participar.
PYMES y redes sociales
La era de las redes sociales nos está transformando, cambiando nuestra manera de navegar por Internet día a día, de interactuar con otros, muchos ya no navegan ni rastrean en buscadores cómo Google sino que están todo el día en Facebook o Tuenti entre perfiles de amigos y conocidos. Vivimos en una época compleja donde la Web 2.0 está suponiendo una revolución en todos los sentidos. Antes, los cambios en Internet solo nos afectaban a los implicados directos; ahora, la popularización del medio por las redes sociales nos afecta directamente a todos.
Entiendo que las redes sociales han marcado una revolución social global, pero también que no todos podemos utilizarlas con la misma soltura. Tal es el caso de las grandes empresas frente a las PYMES, pues los recursos de las primeras siempre serán superiores a las posibilidades de las segundas. Incluso así, ha quedado demostrado que no se tiene que ser prima-hermana de Coca Cola o Repsol para sacar partido de las redes sociales.
Las PYMES tienen en las redes sociales plataformas útiles para dar a conocer sus productos y permanecer en contacto directo con sus clientes con un público objetivo a nivel global. El coste necesario para trabajar con redes sociales es sumamente reducido, por lo que con una mínima inversión se pueden conseguir resultados óptimos. La figura del Community Manager es necesaria y debe ser profesional, aunque las PYMES pueden decidirse por soluciones más caseras y ligeras. Una gran corporación en cualquier caso no puede tener nunca a un becario cómo Community Manager.
Tener a una persona pendiente siempre de lo que sucede en redes sociales es recomendable, pero también un exceso para empresas con poco presupuesto. Por ello creo que es recomendable que las PYMES compartan esta tarea entre diversos empleados, ilustrándoles previamente sobre el funcionamiento básico de las redes sociales en las que tenga presencia la empresa. No está de más la creación de una guía para redes sociales.
¿Qué puede hacer una PYME en redes sociales como Facebook, LinkedIn, Xing o Twitter? Pues entrar en contacto directo con los clientes, conocer opiniones y medir tendencias de mercado para delimitar cuáles serán los productos de más éxito, resolver cuestiones y dudas al más puro estilo de atención al cliente, crear comunidad en torno a una marca determinada, informar sobre novedades llegadas al punto de venta, etc. Las posibilidades son muchas y esto representa una oportunidad única para las PYMES que sin las herramientas de la sociedad de la información no podrían plantearse competir de tu a tu con los grandes por el mismo mercado global y social.
Las posibilidades son elevadas, más si tenemos en cuenta que el factor imaginación y creatividad juega un importantísimo papel en esto de la Web 2.0. Incluso una actividad tan tradicional como gestionar clientes se puede realizar en Facebook aplicando diferentes listas de contactos en nuestros agregados. Barato, razonable, sencillo y rentable. Y si aplicamos un marketing de guerrilla se puede llegar a muchos con muy poco presupuesto, todo es ser ambiciosos aunque seamos pequeños.
Más en la red.Posiciónate tú mismo para encontrar trabajo
La búsqueda de empleo se ha convertido en una de las prioridades digitales de la población durante los últimos dos años. Con las cifras del paro por las nubes, Internet es un soporte más para encontrar trabajo y superar los problemas derivados de la crisis económica.
Tácticas para encontrar empleo en la red hay muchas y de todos los colores. Los portales de empleo tradicionales y las redes sociales profesionales son, sin duda, los sistemas más solicitados para esta tarea. El contactar con conocidos ayuda, a conseguir relaciones profesionales que nos pueden abrir puertas en la búsqueda de empleo.
Dicho esto, una noticia me ha invitado a pensar nuevas estrategias para acceder a puestos de trabajo: la utilización del posicionamiento web aplicado al candidato. Aparecer en los motores de búsqueda es recomendable cuando buscamos empleo por Internet, sobre todo en los sectores más jóvenes, donde se recurre a Google durante los procesos de selección de personal. Y si se hace de forma quirúrjica con las ideas muy claras puede ser una forma muy barata y sencilla de conseguir empleo.
El caso de Alec Brownstein es bastante peculiar. No se posicionó él, sino que posicionó el nombre de directivos publicitarios de EE UU bajo su perfil profesional. Cuando los directivos se buscaban en Google (algo muy común en todo humano con acceso a Internet), un mensaje de Brownstein aparecía en primer lugar invitándoles a contratarle. Aplicó posicionamiento por SEM en cinco directivos y obtuvo cuatro entrevistas de trabajo. Efectivo, cuanto menos. Y finalmente consiguió un buen empleo.
Obviamente, se trata de un caso curioso y sorprendente, donde con apenas cinco dólares de inversión Alec Brownstein consiguió no solo cuatro entrevistas de trabajo, sino el que ahora es su empleo en la prestigiosa empresa de publicidad Young & Rubicam de Nueva York. Lo ideal, no obstante, no es invertir dinero en AdWords, sino posicionarnos de manera orgánica para un sector profesional determinado.
Con un blog personal y perfiles en las principales redes sociales profesionales podemos realizar esta tarea con relativa facilidad (Twitter, LinkedIn, Xing, Facebook, son muy recomendables para tener en cuenta). En primer lugar debemos decidir en qué segmento profesional queremos posicionarnos. Hecho esto, utiliza tu bitácora personal para hablar sobre este sector a menudo, con varios artículos a la semana -tantos como puedas y con calidad-. Procura comentar en blogs del sector e intercambia enlaces con ellos.
Enlaza tu blog personal y profesional a tus redes sociales (Facebook, Twitter, Linkedin y Xing, principalmente) y envía contenidos a éstas a través de enlaces. Darte a conocer en tu muro como profesional podría presentarte como candidato a ofertas de empleo de contactos prácticamente sin esperarlo.
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