Un e-commerce, varias ventajas
Partamos de la base de que todavía existen muchas personas que sienten pavor a la hora de realizar compras por Internet, este miedo tiene cada día menos fundamentos. El comercio electrónico o e-commerce tendría todas las de perder de no existir una minoría de personas -en el futuro mayoría- más atrevida que habitúa a dar su tarjeta de crédito para comprar desde Internet.
Existe una falla generacional que coarta en cierto modo la expansión del comercio electrónico, aunque con el paso de los años, ésta va desapareciendo del mapa, los más mayores lo tienen más complicado para adaptarse y los nativos digitales se manejan de forma innata. Comprar entradas de cine, películas, videojuegos, billetes de avión, reservas de hoteles o tazas decorativas para el salón son algunas de las actividades que se pueden realizar mediante las tiendas online.
Hablaba hace relativamente poco tiempo de los beneficios colaterales de Youtube, lo que ahora me recuerda que el comercio electrónico también puede aportar beneficios a sectores que, en teoría, no guardan relación. Por ejemplo, los servicios de mensajería que se están beneficiando de los pedidos a las tiendas online al ser estas empresas las encargadas de establecer la relación definitiva entre producto y cliente.
En el caso de SEUR, conocida empresa de mensajería, el comercio electrónico creció supuso un crecimiento de un 9 por ciento durante el 2009 en su facturación alcanzando los 55 millones de euros. La empresa observa desde hace años el potencial de la compra-venta a través de Internet y apuesta por que en los próximos cuatro años un 30% de sus ventas pertenezcan a envíos de productos comprados a través de Internet.
Cuando la crisis económica agudiza el ingenio de algunos que tradicionalmente utilizan servicios de mensajería y que ahora, en vacas flacas, buscan ahorrar dinero, el comercio electrónico se convierte en una vía óptima para incrementar la facturación de las empresas de mensajería y en un modelo de negocio a tener en cuenta para los próximos años. No es de extrañar que cuando pidamos productos a nuestra tienda habitual, estos siempre nos lleguen a través de la misma firma de mensajería.
De hecho, estas alianzas entre empresas de mensajería y grandes cadenas de tiendas a través de Internet están salvando seguro las cuentas de más de una empresa de distribución. Vendrían a ser el equivalente a los contratos con instituciones públicas de las empresas enmarcadas en el ámbito cultural. Otro beneficio colateral más que destacable que deriva de Internet. Para que luego digan...
Más en la red.
Y los móviles guiarán el futuro de las redes sociales
Ya he dicho en múltiples ocasiones que las redes sociales tienen mucho que decir en el terreno de la telefonía móvil y viceversa. No en vano, las principales compañías de telefonía móvil del momento están apostando por integrar las plataformas Web 2.0 en sus terminales con el fin de captar clientes, la cada vez mayor tecnología facilita este punto. Vender un móvil como "compatible con redes sociales" es, a día de hoy, una buena estrategia de marketing, la gran mayoría de consumidores ya saben que eso de "Facebook" es útil
La última noticia en este terreno que me llama la atención es la presentación en sociedad de Kin, la gama de teléfonos móviles de Microsoft, antes conocida como Project Pink, y que pone en el mercado dos teléfonos con especificaciones técnicas diferentes, el Kin One y el Kin Two. Ambos móviles se nutren de Windows Mobile, aunque de una versión modificada del mismo que no está presente en ningún otro teléfono. La lucha por los sistemas operativos para móviles está servida con una gran competencia entre este Windows Mobile, Android y iPhone OS (con multitarea desde hace muy poco).
Como era de esperar, la interfaz del teléfono apuesta al máximo por las redes sociales. Además, Microsoft también asegura que el móvil contará con grandes funcionalidades de vídeo. Por su diseño, que incluye un teclado desplegable, Kin aparenta ser un teléfono de formas atípicas, aunque a buen seguro que esto gusta a más de uno.
Sea como fuere, Microsoft vuelve a la telefonía móvil y apuesta por las redes sociales como sucede con otras tantas del sector. La pregunta es ¿no es quizás un poco tarde? Apple dio ese paso hace años. Blackberry tiene un terreno ganado descomunal. Incluso Google tiene su trozo del pastel con Nexus One. ¿Cuántos se apuntarán a este invento de Redmond? Aquí, hasta finales de año, nada de nada.
El mercado publicitario, también en los objetivos de Apple
Llama a una puerta y previsiblemente alguien te la abra. Otra cuestión es que te echen cuenta. Pero si el visitante se llama Steve Jobs, abandera una compañía del calibre de Apple, y que es considerado un gurú y visionario de la tecnología, es más que probable que en el hogar preparen hasta comité de bienvenida, sobretodo entre la legión de seguidores de la manzana. Y a buen seguro que eso es lo que están comenzando a hacer anunciantes de todo el mundo.
Steve Jobs no ha llamado todavía a la puerta de los anunciantes, pero sí ha asomado medio cuerpo por la ventana principal anunciando la red publicitaria iAd, verdadero revulsivo de los últimos anuncios de mejoras entre los que se incluía multitarea para el iPhone OS 4.0. Apple mueve ficha en el terreno publicitario y enseña los dientes a Google, gigante indiscutible hasta la fecha, anotándose un tanto con esta plataforma publicitaria específica para sus servicios.
Con el iPhone y el iPad, además del iTouch y la gama de ordenadores iMac y iMac book de Apple, la firma de Steve Jobs cuenta con una base más que suficiente de usuarios como para ser atractiva para los anunciantes. Así, el extenso catálogo de aplicaciones descargables para estos dispositivos se convierte en una suculenta fruta que muchísimos anunciantes estarán interesados en morder.
El mismo Jobs ha presentado iAd aportando datos verdaderamente interesantes para convencer a los anunciantes. Así, según Apple, la media de uso de aplicaciones para sus dispositivos es de 30 minutos diarios por día, una cantidad más que atractiva para integrar publicidad en las mismas. En la práctica, además de beneficiar a la propia Apple y a los anunciantes, las desarrolladores se llevarán el 60 por ciento de los ingresos que genere la publicidad insertada en sus aplicaciones. Con esta maniobra Apple se asegura que muchos developers sólo creen para su plataforma por ahorro de costes al tenerlo todo en una única plataforma.
La acción es loable porque beneficia tanto a desarrolladores como a anunciantes, y aporta un extra económico a aquellas aplicaciones que tienen más éxito en la plataforma de Apple. Para todas las demás plataformas publicitarias y en especial para Google, se complica todo mucho con la entrada de la manzana en el negocio. Además, abre un importante camino a la hora de extraer rentabilidad económica a aplicaciones de descarga gratuita. Y también se me ocurre que los medios de comunicación adaptados a los gadgets de Apple podrían sacar cierto partido de esto.
Ahora el quid de la cuestión está en determinar cómo influirá Apple en el mercado publicitario con su plataforma. Yo creo a todas luces que los anunciantes, especialmente los más cercanos a la Web 2.0, se acercarán a Apple. Mi único recelo con esta plataforma es conocer de forma exacta cómo se regulará la publicidad, pues la empresa de la manzana es muy estricta en sus criterios. Seguro que en un par de meses salimos de dudas.
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