El emprendedor mediático
Los emprendedores son una figura cada vez más reconocida socialmente. El emprendedor gana una importancia vital en el proceso de gestación de un proyecto y está hasta envuelta en un halo especial y positivo cargado de ilusión.
Quizás es por ello que diversas empresas propias de Internet recurren a la figura del emprendedor como recurso de promoción para dar a conocer sus ideas y proyectos. Y es que el contar con un emprendedor mediático en el proyecto, que represente un perfil joven, de innovación e implique cierto riesgo, sobre todo en la época de crisis actual, sirve como pretexto para que una idea aparezca en medios de comunicación. Vamos, que se vende mejor.
El estreno de proyectos organizados por emprendedores siempre trae consigo la búsqueda de cierta repercusión mediática. Como digo, en época de crisis, acceder a las redacciones de los medios de comunicación con argumentos de innovación y emprendimiento no es demasiado complicado y un cierto éxito en social media es factible. Sin embargo, me ha llamado la atención un caso concreto, el de Facebook, que creo sigue usando en parte una versión singular del sueño americano.
Mark Zuckerberg es el fundador de la mayor red social de la actualidad, de la comunidad más gigantesca de Internet. Su idea, abonada a día de hoy por inversores de todo el mundo y en desarrollo constante, se ha apoyado en el concepto de joven que triunfa en la vida provocando una revolución, y continúa cimentándose en este argumento poco a poco. Precisamente desde algunos sectores se pregunta por un cambio de sus responsabilidades pero ese mismo debate no hace más que crecer la repercusión en medios.
El fundador de Facebook encarna en su persona buena parte de los anuncios oficiales de la red social. Prácticamente cualquier novedad que se precie tiene un comentario de Zuckerberg en su blog dentro de la red social o un vídeo protagonizado por él mismo donde narra la novedad.
El caso de Tuenti pienso que es más cercano al de Google, es decir, que basa su comunicación en la marca, en el carácter social de Tuenti, en las personas que lo utilizan, pero no incide demasiado en el factor de sus creadores, a pesar de que estamos ante el sueño americano en local con Zaryn Dentzel: estadounidense que viene a España y triunfa lejos de sus fronteras.
Dos casos de redes sociales que recurren a formas diferentes para su promoción, aunque respetan esquemas que llegan a ser similares en determinadas acciones.
Lanzo una pregunta al aire a ver qué opináis: ¿Creéis que el emprendedor debe utilizar su misma figura para dar a conocer el proyecto o por el contrario la mejor estrategia es realizar comunicación focalizada en el proyecto?
Spam en redes sociales
De un tiempo a esta parte vengo sorprendiéndome por el spam que recibo a través de diferentes redes sociales y no hablo sólo de invitaciones a eventos a mansalva, sino de mensajes privados con proposiciones profesionales de dudosa procedencia.
En el caso de Facebook ya he detectado algunas personas que tras agregarme se han dedicado a spamear mi muro con urls y enviar mensajes privados sin venir a cuento. Momento en el que los bloqueo inmediatamente y denuncio. De hecho hace tiempo que no acepto la invitación de alguien que sea una persona que no tenga varios amigos en común y por norma no acepto perfiles de empresa cómo contacto.
En LinkedIn me llenan los comentarios de mi grupo Networking Activo con urls o con debates que han publicado en muchos otros grupos a la vez, momento en el que bloqueo y expulso del grupo de forma fulminante. Hay que reconocer que tanto Facebook cómo LinkedIn tienen unos controles para bloquear muy eficientes.
Podría seguir indefinidamente comentando los tipos de spam por redes sociales, pero he comentado al menos cómo me acosan en las dos principales redes que utilizo y que más recomiendo. En Twitter al seguir sólo a usuarios de confianza no recibo spam por privados.
De hecho me está ocurriendo en bastantes casos, cada vez más, que cuando elimino mensajes con spam en mis grupos, los spamers se me ponen bastante agresivos, cada día en mayor medida.
No me sorprende para para esta noticia que habla sobre la venta de bots especializados en redes sociales como Facebook o Twitter, y en servicios como Youtube, para spamear al personal con mensajes poco deseados. Y no solo eso: practicar ciertas técnicas poco lícitas en el marketing comercial / publicidad. El precio de los bots ronda entre los 90 y los 200 dólares.
El objetivo de estos bots, además de spamear el personal, es variado y múltiple, según recogen los profesionales en seguridad de Panda Labs. Y es que resulta que hay portales donde se vende bots para mejorar la posición de webs en Alexa, para alcanzar mejores puestos en el ranking Digg o para aumentar las visualizaciones de vídeos en Youtube. De todo para todos, y con una valoración total de todos los bots superior a 4.500 dólares.
La empresa que gestiona estos bots incluso ofrece actualizaciones de por vida para quienes contraten algunos de estos malwares y asegura que la tecnología que utilizan impide que sean detectados, saltándose por ejemplo los códigos captcha de portales en procesos de registro. Lo que viene siendo spam en estado puro y previo pago por tarjeta de crédito.
Es obvio que éste no es el camino a seguir para conseguir resultados en lo que a social media respecta. Desconozco en profundidad cómo afectará la utilización de estos bots a proyectos empresariales en la Web 2.0, pero creo que el riesgo a correr por utilizar una de estas aplicaciones excede las ventajas. Por desgracia estas prácticas siempre han estado ahí y ahora llegan a las redes sociales como antaño lo hicieron al correo.
Cuando tienes que realizar campañas de social media, lo habitual es recurrir a la interacción con los usuarios para conseguir tus objetivos. En esta interacción es clave saber utilizar las herramientas de las redes sociales de manera efectiva para no caer en el mero spam. Machacar con mensajes promocionales indiscriminadamente a la gente no es hacer social media desde mi punto de vista y creo que es algo que más de uno debería aplicarse al cuento.
Más en la red
Protestas 2.0: Twitter y Facebook
Una red social es como una bomba a punto de explotar: nunca sabes hasta dónde llegará su radio de impacto ni sus repercusiones sociales. Puedes calcularlo, sí, pero a veces se te va de las manos y llega muy lejos, más de lo esperado. Mientras que campañas millonarias con publicidad se quedan prácticamente en casos anecdóticos a las que nadie hace caso, otras acciones con infinitamente menos recursos pero con verdadero interés social triunfan. Es la gracia y lo mejor de la Web 2.0.
Aprovecharse de esta gracia es relativamente sencillo y sobre todo muy económico. Pero por suerte, solo triunfan generalmente aquellas iniciativas con un fondo social claro y que interesan de verdad a la gente. No han sido precisamente pocas las acciones de social media realizadas en Twitter que se han marcado tantos por encima de campañas de grandes empresas.
Los problemas de BP en EE UU por el escape en la refinería forman parte de la agenda comunicativa de Twitter desde que se iniciaron. Todo comenzó cuando un espontáneo saltó a la palestra creando una cuenta ficticia o fake llamada BPGlobalPR que simulaba la división de comunicación de la empresa, consiguiendo una gran audiencia en Twitter.
Así arrancó un proceso de comentarios satíricos en torno a la fuga, donde se destacaba la imagen de la marca por encima de la seguridad y de los daños. Obviamente, BP no tuvo nada que ver en esta acción y su autor ha reconocido que el único propósito siempre fue provocar la reflexión entre el público con mucho éxito por cierto.
Otro caso significativo de protesta social a través de redes sociales y en particular desde Twitter ha sido el derribo de la Flotilla de la Libertad en Israel, que bajo el hashtag #FreedomFlotilla se convirtió en uno de los temas más seguidos durante toda la jornada y días sucesivos al conflicto. Antes fueron las protestas por la democracia en Irán y Honduras. Las redes sociales se están convirtiendo en los grandes atrios desde los que demostrar la libertad de expresión en el mundo.
Lo cierto es que el potencial que encuentran ciertos temas en redes sociales es increíble e inesperado. La muerte de Michael Jackson ya nos dejó sorprendidos con la cantidad de mensajes que se publicaron en las redes sociales sobre Jacko, especialmente teniendo en cuenta que su página en Facebook es una de las más pobladas de toda la red social.
Pulsar la opinión del pueblo o convertir Twitter y Facebook en una herramienta solidaria, como sucedió con el evento Twestival, que se celebró en Madrid y Barcelona y cuyos beneficios fueron donados a charity:water.es, son solo algunas vías de aprovechar los entornos de social media para ayudar a los menos favorecidos. Y aquí estamos implicados todos, desde arriba hasta abajo, así que no tenemos excusa para no participar.
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