Mayor control publicitario en las redes sociales
Todos sabemos que Internet es una gran casa de locos en muchos sentidos donde todo está por hacer, especialmente en el terreno de la publicidad, donde tarifas y precios son perfectamente variables en función tanto del tráfico de un sitio o de su prestigio como de la pericia del webmaster a la hora de vender espacios. Aunque existe consenso de formatos publicitarios y el sentido común prevalece en los grandes medios, la falta de una regulación publicitaria en un canal en crecimiento cómo es Internet se deja notar con frecuencia. Organismos cómo el IAB intentan poner orden en este terreno.
En Reino Unido están dispuestos a acabar con los abusos que cometen algunos en las redes sociales absortos por la publicidad mediante una normativa legal controlada por la Advertising Standard Authority, organismo encargado de regular el mercado publicitario. En España, un equivalente legal próximo sería la Ley General de Publicidad de 1988 que rige el mercado publicitario tradicional (TV, Radio y Prensa) y que debería actualizarse con los nuevos tiempos, todo sea dicho. La propia Facebook se toma muy en serio poner orden, tanto que está liquidando aplicaciones agresivas que se inmiscuyen muy directamente en la privacidad de los usuarios.
El objetivo de esta propuesta de ASA, que todavía debe ser aprobada oficialmente, es que el marketing online se deje guiar por una serie de normas comunes al igual que sucede con la publicidad en Internet. Y es que las redes sociales, más allá de las normas de uso que imponen las mismas, son un nicho publicitario realmente descontrolado, sobre todo en el terreno del spam donde apenas se ha comenzado a trabajar en serio para eliminar botnets.
Combatir la publicidad invasiva en redes sociales es misión de organismos como éste y algo perfectamente necesario. Por ejemplo, acabar con los mensajes privados de publicidad, prohibirlos legalmente, no estaría nada mal. Aunque Facebook en su normativa impide esta práctica e incluso la penaliza cuando detecta casos, no está de más que un organismo de primer nivel lance una batería de normas para respetar a los consumidores.
Desde luego, al margen de prácticas poco éticas, lo que verdaderamente busca esta acción de la Advertising Standard Authority es proteger consumidores de forma directa. La segmentación de publicidad es una herramienta muy útil para anunciantes, pero también tiene mucho peligro para ciertos colectivos: apuntar con determinados contenidos (publicidad de alimentos muy grasos) a un público menor de edad, por ejemplo.
No hablo ya de la publicidad invasiva que presentan algunas redes sociales y que se camufla con contenido propio de los usuarios. Para Nick Stringe de ASA, esta propuesta "es un paso significativo tanto para la publicidad como para Internet". Más que significativo, yo lo definiría como un paso necesario. Ya veremos si esta propuesta de regulación llega a buen puerto pero sobre todo si encuentra réplicas en otros países.
Redes sociales para atrapar delincuentes
Las redes sociales horizontales o generalistas del tipo de Facebook, Twitter o Tuenti son plataformas cuyos usos van mucho más allá del intercambio de opiniones y comentarios entre amigos y conocidos. Además de herramientas de comunicación de primer nivel, estos sistema sociales de Internet tienen utilidades muy diversas que en ocasiones pasan desapercibidas.
Puede sonar paranoico, pero deberíamos tener cuidado con lo que hacemos en las redes sociales, controlar nuestra privacidad debe ser una necesidad de todo internauta.
Si además, si has cometido alguna infracción en el mundo real, no creas que en Internet estarás exento de culpa: Pasquale Manfredi, un mafioso italiano de alto standing, reveló su paradero -hasta ahora desconocido- sin percatarse a las autoridades policiales desde Facebook.
Al capo se le detectó con una estrategia bastante sencilla y que se utiliza, al parecer, con más frecuencia de la que se cree: la creación de perfiles falsos ligados a personal de la policía. En EE UU, la entidad que controla la gestión de los impuestos, la IRS, habitúa a practicar estas técnicas para conocer dónde están fallando ciertos contribuyentes algo esquivos con el sistema.
Creo que es completamente ética la utilización de estas técnicas para resolver delitos y cazar al ciudadano que no cumple con sus obligaciones tributarias, pero desde luego todavía queda mucho por hacer en el marco legal para defender los intereses de los que paseamos a diario por las redes sociales y practicamos el networking en las mismas.
Pero no todo será detectar infracciones legales en las redes sociales; éstas también son de utilidad para crear conciencia ciudadana con respecto a ciertos temas que nos preocupan a todos. Desde la Consellería de Salud de Valencia se ha puesto en marcha la campaña Cuidad tu Salud, muy ligada a redes sociales como Facebook donde interactuar con los ciudadanos.
La candidatura de San Sebastián por convertirse en Ciudad de la Cultura en 2016 también ha tomado Facebook recientemente. Desde la apertura de la página en la red social, la candidatura cuenta con más de 6.000 miembros, además de presencia en Twitter y Flickr. En este caso, el trabajo bien hecho maximiza los resultados si se consigue una buena viralidad.
Conclusión: en las redes sociales se pueden hacer infinidad de cosas, desde campañas de marketing viral efectivas hasta desastres en comunicación corporativa, branding personal y acciones de promoción para captar contactos, networking de alta calidad o básico, etc. Eso sí, hagas lo que hagas, nunca olvides que por muy virtual que sea este universo, tus actos siguen valiendo lo mismo dentro y fuera de la red.
El caso de JetBlue y Twitter
Los que deambulamos por Twitter a diario (@EmilioMarquez) sabemos que la plataforma de comunicación social puede tener gran utilidad, en muchos sentidos. Somos capaces de informarnos con solo echar un vistazo al los mensajes de nuestros seguidores y seguidos, leyendo las opiniones y los titulares sociales que nos brindan. De hecho cada día me informo más a través de Twitter con respecto al RSS.
Aquí está la gracia de las redes sociales cuando estamos ante el uso individual de estas plataformas, cuando pensamos como personas independientes. Pero las empresas también pueden sacar partido de Twitter, a pesar de que todavía son muchas las que se preguntan para qué sirve la plataforma social.
Digamos que las empresas se pierden pensando cómo sacar partido a Twitter. ¿Contar con una cuenta corporativa con gran cantidad de seguidores es el éxito máximo de la red social? ¿Se le saca todo el jugo utilizando Twitter únicamente como canal de promoción de contenidos? Creo que la red social de Jack Dorsey puede dar mucho más de sí.
Ejemplo: la aerolínea JetBlue cumple 10 años y se decide a sortear 1.000 billetes de avión desde Internet. El departamento de marketing de la empresa apuesta por Twitter y consiguen un resultado más que notable: una gymkana pública en Nueva York, en Manhattan, que congregó a varios centenares de ciudadanos en busca de viajes gratis.
La gymkana se realizó en tres sitios diferentes. En cada uno de ellos, siempre anunciados desde Twitter, los participantes debían portar un objeto (Felicitación, prenda azul y objeto de viaje, respectivamente para las dos primeras posiciones) para poder aspirar al pasaje con vuelo gratis.
En el tercer espacio, los participantes debían responder a una cuestión: ¿Cuál fue la décima ciudad donde JetBlue estableció sus vuelos? Una pregunta tan medida deriva en cientos de búsquedas sobre la empresa en la red, en comentarios en foros y en citas en blogs. ¿Resultado? Todos los billetes repartidos en muy poco tiempo (300 los 20 primeros minutos) y una campaña de imagen de marca de éxito.
Visto en: Baquia
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