Móviles y convergencia total
La telefonía móvil es, sin duda alguna, uno de los hitos más importantes de finales del siglo XX. Imaginar que sería posible conversar con cualquiera sin necesidad de estar pegado a los cables del teléfono tradicional se hacía imposible para muchos hasta que la tecnología dio el salto con los teléfonos de bolsillo. Mucho ha llovido desde los primeros modelos, cuyos diseños ahora serán tildados de rústicos por muchos, y mucho más queda todavía.
Los móviles han cambiado mucho los hábitos de sus propietarios, cómo diría el anuncio "antes se llamaba a lugares, ahora se llama a personas".
En Barcelona se ha celebrado el Mobile World Congress, que actúa cada año como el evento de referencia de la industria de la telefonía móvil, las veces que he acudido a este congreso siempre he hecho negocios y me he quedado impresionado por su magnitud (los taxistas y hosteleros barceloneses hacen su particular agosto a costa de los congresistas convocados al MWC).
Además de reconocer la labor profesional de Steve Jobs de Apple en este sector, el World Mobile Congress ha servido como emplazamiento para acercarnos a lo que nos ofrecerá la industria de los teléfonos móviles durante los próximos años.
Convergencia. Claramente, ésta es la palabra que define la situación de los teléfonos móviles en la actualidad: los dispositivos son capaces no solo de llamar, sino también de reproducir música, tomar imágenes, grabar audio y vídeo, servir como agendas, etc. Y todas estas tareas de maximizan cuando el teléfono permanece conectado a Internet y a todos los servicios digitales que la red ofrece.
La última moda del marketing de venta de teléfonos móviles está en defender el potencial de estos a la hora de mantenernos actualizados en las redes sociales. Tuenti, Facebook o Twitter son nombres que sobresalen en las campañas de publicidad de las principales operadoras dentro y fuera de España. Estamos ante una convergencia socio-tecnológica que modifica nuestra forma de ver el mundo y de interactuar con otros como en su día hizo Internet.
Firmas como Apple, HTC, Google o Nokia defienden esta convergencia con sus productos. A nivel de usuario, poder conectarse a Internet desde cualquier parte para consultar información es de agradecer, pero ¿Cómo afecta esta convergencia a los productores de contenidos digitales? En primer lugar, está claro que debemos pensar con este nuevo formato en mente y adaptar nuestro servicio a estos clientes potenciales.
Más allá de este concepto meramente estructural, el marketing móvil está ganando cada vez mayor importancia y relevancia en las agencias de publicidad. Así, durante el 2009 se realizaron un 80% más de campañas de marketing móvil en Alemania, dato que demuestra que los terminales móviles son objeto de análisis a tener en cuenta por los anunciantes. Si a esto le sumamos que un 30% de los jóvenes acceden a Internet desde el móvil, este mercado aumenta su atractivo.
Creo que todavía hay mucho por hacer en términos de marketing móvil y en producción de contenidos para estos dispositivos, y que nosotros desde el perfil de usuarios y consumidores, seremos los responsables de los cambios que se produzcan durante los próximos años. Que el iPhone o la Blackberry han revolucionado la industria de la telefonía móvil, no me cabe la menor duda, pero suponen solo la punta del iceberg.
Las empresas demuestran su fortaleza en crisis contratando publicidad
Vivimos en una etapa de incertidumbre económica internacional, donde muchos empresarios y grandes corporaciones desconocen hacia donde virará el mercado y dan sus pasos siempre sobre seguro. O en cualquier caso los propios inversores se mueven en un terreno de inversión conservadora que hace difícil el avance de nuevos proyectos.
Esta falta de seguridad ha acabado con las inversiones que suponen el más mínimo riesgo y reducido la inversión en terrenos como el publicitario.
A fin de cuentas, cuando se debe prescindir de algo de cara a ajustar las cuentas, no se reduce el número de unidades manufacturadas de un producto o se merma su calidad, sino que se tira directamente a reducir la inversión en marketing y publicidad. Así, aquellas empresas que se desmarcan de esta tendencia de reducción de inversión en publicidad en tiempos de crisis son las que mantienen su status. El usuario en crisis económica es más infiel que nunca, para ejemplo el fenómeno de las marcas blancas.
El secreto para las marcas no pasa tanto por reducir el precio del producto sino por ofrecer algo diferencial y con valor. Manteniendo la promoción publicitaria y probando nuevos canales cómo Internet.
Sí, la publicidad es una forma más de mostrar la fortaleza empresarial de nuestra corporación y se ha convertido en el ritual perfecto para recordar al público y a la competencia que la crisis no nos afecta. Y digo ritual porque precisamente con la celebración de la Super Bowl en EE UU se ha producido una situación que define perfectamente esta conclusión.
La cadena que emite anualmente este evento de masas estadounidense, la CBS, ingresó 153 millones de euros por la contratación de espacios publicitarios audiovisuales durante la emisión. Algunos anunciantes de primer nivel son: Audi, Chrysler, Budweiser, Honda, Hyundai, Motorola, Volkswagen, Coca-Cola, Dove, Intel, Kia, Taco Bell, Bridgestone o Dockers.
La sorpresa de la edición de la Super Bowl de este año fue la inserción de un anuncio de Google, que tomó forma de corto titulado "Parisian Love" donde la empresa destacaba cómo el buscador se ha convertido en un elemento del día a día de las personas que utilizan Internet. La tecnológica demuestra su poderío anticrisis publicitándose junto a firmas de primer nivel.
Otro caso de anuncio relevante en la Super Bowl fue el de Toyota, que aprovechó el evento masivo para disculparse ante los consumidores por los problemas técnicos detectados en algunos modelos de vehículos fabricados y vendidos en zonas como EE UU, Japón y Europa. Esta campaña de dos spots, más que una declaración de potencia, fue un digno mea culpa en toda regla.
La media de precio por espacio publicitario durante la Super Bowl es de 2,1 millones de euros. La densidad de la cifra deja claro que solo los anunciantes de primer nivel pueden tener acceso a estos espacios. Y es que aparecer delante de más de 130 millones de espectadores y en el evento que mayor impacto audiovisual causa en EE UU, no es moco de pavo.
Crece el spam en las redes sociales
Las redes sociales no se libran del spam o los mensajes basura no deseados. Esta insana tendencia está creciendo especialmente durante estos últimos años. Así, en 2009 y según un estudio de Sophos, el spam creció un 70 %. Este detalle es directamente proporcional al gran boom que sufren las redes sociales, sólo Facebook ya ha llegado a los 400 millones de usuarios registrados, lo cual hace muy goloso crear aplicaciones malware especialmente para estas grandes redes sociales. Desgraciadamente el spam es rentable para los criminales.
Los usuarios de las redes sociales deberían estar altamente concienciados con la seguridad de los sistemas que incluyen estas plataformas. Un 57% de los encuestados asegura haber recibido mensajes no deseados a través de redes sociales, siendo un dato muy elevado y preocupante.
De especial importancia es controlar los niveles y filtros de privacidad que ofrecen las redes sociales, porque una cosa es dejar abierto completamente un perfil online para desarrollar nuestra identidad digital pero hay que tener en cuenta que nuestra información sensible la puede leer "cualquiera", incluyendo robots automatizados que captan nuestros datos personales.
Particularmente en las redes sociales profesionales se dan muchos casos de perfiles que envían ofertas de trabajo dudosas que prometen mucho a todo perfil que localizan de forma indiscriminada.
También son cada vez más habituales el que contactos de confianza hayan sido infectados por un troyano que se dedica a enviar mensajes privados a toda la lista de contactos en las redes sociales con url que llevan a propagar viralmente los troyanos. Un mensaje del tipo: "mira esta foto", en varios idiomas (español, portugués, inglés), es algo frecuente de recibir. En estos casos lo mejor es avisar a nuestro contacto de confianza infectado para que mejore sus controles de seguridad en su conexión a internet, la formación en temas de seguridad informática tanto a nivel personal cómo corporativo es una prioridad presente y futura a tener muy en cuenta.
/image%2F0006674%2F20241227%2Fob_be4069_foto-diciembre-2024-reducida.jpg)