Creando contactos de confianza: Se generoso
(Del lat. generosĭtas, -ātis).
- f. Inclinación o propensión del ánimo a anteponer el decoro a la utilidad y al interés.
La Real Academia Española de la Lengua concede una definición apropiada a la palabra generosidad, vocablo que se me antoja necesario a la hora de hablar sobre el networking y que muy pocas personas tienen en cuenta. Practicar el networking es, en resumidas cuentas, cuidar, mantener y conseguir contactos profesionales de confianza con algún fin concreto. No existe el networking sin planificación ni objetivos, sin organización de nuestra agenda de profesionales y la interactuación con ésta para provocar las tan citadas sinergias profesionales.
¿Qué son las sinergias profesionales? Simple y llanamente: interacciones entre dos o más personas que tienen un objetivo común. Y aquí, en la época de crisis actual, la generosidad juega un papel importantísimo, porque conseguir contactos que puedan sernos de ayuda y viceversa optimizando al máximo los escuetos recursos económicos de los que disponemos es una tarea altamente recomendable. Sin embargo, la aplicación de la generosidad debe ser recíproca, hecho que en ocasiones olvidamos. ¡Y de qué manera! ¿Cuáles son los pasos a seguir para practicar el networking generoso?
- La prioridad es ofrecer, no pedir a los demás. Siempre que puedas, detecta cual es la necesidad por resolver de tus contactos y echa una mano allá donde sea posible.
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Busca contactos y deja que te busquen a ti. Procura que tu presencia en las redes sociales profesionales esté actualizada y sea lo suficientemente pública. No tiene sentido que regules una estricta privacidad en un espacio creado para compartir experiencias, establecer contactos, etc. Y deja muy claro tus mejores cualidades.
- Tu agenda de contactos es personal e intransferible, vale, pero no por ello debes ser un egoísta cuando la tengas delante y alguien te pida un favor o un contacto. El networking se basa precisamente en la interacción y el facilitar contactos. Solo a través de estas vías conseguirás maximizar tu valor profesional....
- ... aunque bien es cierto que existen ciertas situaciones del networking donde se requiere una retribución económica a cambio del mismo. Pero que exista una relación profesional no implica necesariamente la pérdida de la generosidad.
- Los networkers son hubs de contactos. En Networking Activo contamos con más de 15.000 contactos profesionales de decenas de sectores. De nada nos serviría esa cifra si no contáramos con una visión "generosa" del networking, esto es, saber que un nombre en una agenda debe ganarse el valor por las interacciones que genera, no por sumarse a una larga lista de contactos.
- Comparte, comparte y comparte en las redes sociales. La Web 2.0 se cimenta en las interacciones, en compartir; si no estás preparado para darte a conocer a través de los contenidos que compartes, olvídate de estar en las redes sociales y en la nueva web social.
- Vive la Web 2.0 e intégrate en ella aceptando el juego al completo. Es de recibo agradecer los retweets, las citas y los mensajes. Nunca dejes algo sin contestar; tu respuesta dirá mucho de ti (el silencio siempre tiene un significado...) Comenta, responde, interactúa y agradece. Solo ganarás contactos cuando la persona que se encuentra tras un perfil online sea eso, una persona de carne y hueso, y no una ametralladora de contenidos y reacciones casi automatizadas. Que tu personalidad (generosa) esté siempre presente en tu identidad digital.
- Insisto. En el networking no importa el número de contactos, sino el uso que des a estos. Para lograr una utilización apropiada de tu red de contactos debes ganarte la confianza de los mismos, cualidad que se puede conseguir por diferentes vías, una de ellas siendo generoso en el trato.
La palabra generosidad inició este post y lo cierra, espero, dejando claro lo importante que es para practicar un buen networking que nos nutra de verdad. ¿Qué opináis?
9 cosas que nunca deberías hacer en Twitter
Utilizo Twitter cada vez más, ya es mi segunda herramienta social que más uso por detrás del uso profesional que hago de LinkedIn. Estoy conectado a las redes sociales prácticamente todo el día –salvo cuando duermo, claro está– porque considero que me benefician como profesional del networking, emprendedor y persona.
Toca repasar algunos errores comunes en Twitter. Y es que la red social de microblogging también es muy dada a incentivar situaciones poco recomendables si se aspira a tener una identidad digital óptima.- Nunca actúes cómo un spammer ni sigas a spammers. Ciertos usuarios de la red social pueden considerarse spammers porque se limitan a colgar links, realizar comentarios inoportunos o potenciar su egosurffing. Si detectas alguno de éstos, aléjate.
- En caso de que te siga, hable o cite alguien que no te gusta, lo recomendable es actuar de manera cortés, con educación. Siempre quedará la posibilidad de bloquear al usuario en cuestión.
- No controlar la lista de followers / follows es un grave error. Conviene que cada cierto tiempo (una vez al mes) analicemos quién nos siga y a quién seguimos. “Controlar” y mejorar tu lista de contactos será beneficioso.
- Twitter es una herramienta más de información, no tu casa. Cuida el tono de tu lenguaje y las expresiones, cualquier comentario poco idóneo puede llegar a los buscadores, ser captado por otros usuarios, etc., y perjudicar tu imagen… … Cuidado con lo que publicas. Ojo con las fotos personales que subes, sobre todo si usas Twitter en formato híbrido (cuenta personal y profesional unificadas) no tuitees / subas nada que sea sensible. Los resultados pueden ser catastróficos a poco que seas una “persona pública” en tu entorno. Que tu jefe nunca te dé caza...
- Nunca uses Twitter para lanzar indirectas. Es lo que llamo la “épica de las redes sociales”. El ego se siente mejor cuando dice algo en estos terrenos 2.0 y lo cierto es que su repercusión es por lo general mínima. Seamos mayorcitos y digamos las cosas cara a cara: que no se pierda el networking offline.
- Cuídate muy mucho de participar en polémicas. La elegancia es la clave. Si cuando estás en la calle evitas enfrascarte en polémicas que no te vienen, haz lo mismo en Twitter.
- Las listas pueden ser herramientas muy útiles, pero hay que usarlas sabiamente. Piénsatelo dos veces antes de suscribirte a una lista para evitar que tu TL se llene de comentarios poco útiles. Basta mirar la temática de la lista y conocer a algunos de los suscriptores para calcular lo que nos aportará.
- Unifica criterios. Si la cuenta que utilizas en Twitter es colectiva (social media de marcas, por ejemplo), es obligatorio que todos los trabajadores que se conecten a ella sepan las normas de estilo básicas, qué se puede decir, qué temas obviar, cómo responder a los consumidores, etc. Esto se aprecia especialmente cuando se produce alguna situación de crisis. Una respuesta inapropiada resalta más que mil correctas.
- Por último, pero no menos importante, cuestiónate: ¿para qué quiero Twitter? Si entre las respuestas encuentras alguna utilidad lógica (ya sea personal o profesional), entonces y solo entonces comprométete a mantener tu cuenta viva. En la Web 2.0 la actividad y la participación son básicas. Una cuenta “muerta” huele a leguas y da muy mala imagen. Si empiezas a usar Twitter cómo parte de tu identidad digital, no lo dejes morir sin uso.
Cuando no todo vale en comercio electrónico
A la hora de vender productos por Internet... ¿Todo vale? ¿Puede cualquier tienda electrónica tener éxito siguiendo unos patrones estándar? Lo cierto es que no. Cuando trabajamos en el comercio electrónico debemos tener en cuenta numerosos factores que contribuirán a nuestro éxito o fracaso. Porque en esto del e-commerce no todo se reduce a instalar una tienda online de software libre...
Lo he dicho muchas veces y lo pude comprobar en el Desayuno de Trabajo de Comercio Electrónico: sin planificación no se va a ninguna parte. Lo primero a tener en cuenta es si nuestro negocio necesita realmente la venta electrónica. Pensar que todo se puede vender por Internet es un error: nuestra tienda offline no tiene por qué necesitar una edición online en todos los casos.
La prueba del algodón para responder a esta primera criba es comprobar dónde se encuentra instalado nuestro público objetivo. Si vendemos por ejemplo piezas para maquetas de aviones y barcos, sabemos que nuestros clientes por su perfil (coleccionista, especializado, apasionado, colaborativo, etc.) buscará activamente por Internet aquello que necesite. Es por ello que nuestro nicho de mercado puede ser especialmente rentable.
Sin embargo, si somos una empresa que vende cruceros para la tercera edad, difícilmente vamos a poder dedicarnos en exclusiva a la venta online, salvo que tengamos verdaderos chollos para ofrecer. La penetración de Internet en este colectivo no es elevada todavía, por lo que la venta de estos paquetes turísticos se realiza habitualmente offline. Otra cuestión es que un catálogo de productos en Internet pueda servir para mejorar nuestro posicionamiento de marca, pero no esperemos que el target compre por norma general online.
Otra cuestión no menos importante es qué tecnología vamos a utilizar para montar nuestra tienda electrónica. La tendencia a pensar que el software libre puede salvarnos la vida está completamente equivocada. El software libre para comercio electrónico puede ayudarnos a lanzar una tienda online, pero necesitaremos adaptar siempre la tecnología a nuestras exigencias: pasarelas de pago, perfiles de usuarios, usabilidad, diseño, etc. Nunca es una solución de instalar y listo, siempre habrá que adaptar a cada caso.
Para ganar miles de euros vendiendo por Internet necesitamos invertir otro tanto. Aquí el SEM y el SMO actúan como máximos resortes para promocionar nuestros productos en la red, especialmente el primero, que cuenta con efectividad medible en todo momento por nuestra parte. El SMO actúa adecuadamente, pero depende mucho de la pasión que el consumidor ponga a nuestras acciones, algo no siempre presente en todos los públicos.
Pero ojo: es conveniente que sepamos que con las redes sociales no vamos a vender productos, sino a crear branding de nuestra firma. Nuestra presencia en Facebook nos proporcionará imagen de marca como tienda online, nos ayudará a dar a conocer nuestros productos, pero difícilmente generará ventas directas desde el canal, por el momento, el usuario se tiene que habituar a comprar por redes sociales, esa evangelización del consumidor online está en marcha. Otra cuestión es que un correcto branding en redes sociales sí derive en ventas desde nuestro portal. Con una buena aplicación se pueden conseguir beneficios a medio-largo plazo. Toda buena promoción, siempre suma.
Las ofertas siempre juegan en favor del comerciante, más en portales de venta de cupones de servicios. Y no me olvido de la atención al cliente, que es sin duda el mayor baluarte que puede tener una tienda electrónica. No habrá nada más efectivo que un cliente contento con el servicio que recomiende nuestra tienda electrónica desde las redes sociales (promoción gratuita y la mar de rentable). La pregunta es: ¿Cuántos recursos se destinan a este menester? Trataré de descubrirlo en el próximo Desayuno de Trabajo Networking Activo sobre comercio electrónico...
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