Sin buen servicio no eres nadie
A veces pecamos de ilusos, no conociendo el terreno que pisamos y creemos que la solución está siempre en la opción más cara, dejándonos influir por la última moda en boca de todos. Es lo que sucede de manera común hoy día en el ámbito del social media, donde muchas marcas optan por la compra de espacios publicitarios en redes sociales sin haber establecido una estrategia completa antes de lanzarse. Y esto se transforma en un problema cuando lo que está detrás del anuncio es un contenido enormemente vacío o un servicio de baja calidad como sucede, por desgracia, en la mayoría de los casos.
El Social Media Marketing sólo es conveniente cuando el servicio o producto sean de alta calidad.
El usuario va a acudir a tu producto y lo va a viralizar y recomendar sólo si lo que ofreces merece realmente la pena. Fin. No hay más vuelta de hoja en este misterio. La apuesta por publicidad vacía de contenido no va absolutamente a ninguna parte. ¿Qúé sucede cuando el consumidor descubre que tras un mensaje publicitario no se encuentra nada? Pues que la repercusión sobre la marca es altamente negativa. La creación de expectativas es apropiada cuando tras éstas existe un resorte físico y real que interesa a nuestro consumidor.
Si no existe este contenido de calidad que aporte un valor añadido, estamos vendiendo humo, y conozco casos donde al usuario no le ha gustado nada fumarse un mensaje promocional vacío. Es más, la primera consecuencia negativa que puede tener es que el consumidor nos odie públicamente y lo traslade en forma de crítica al exterior con la consabida pérdida de reputación. Y esto en Internet se convierte en una actuación muy peligrosa por la fuerte viralidad que adquieren los mensajes negativos en plataformas como Facebook, Twitter o Youtube.
Porque vender un producto vacío es factible con el marketing tradicional, pero hacerlo en Internet y con su público (heavy user de foros, comunidades, etc.) es bastante complicado por no decir imposible. Sólo hay que ver cómo los foros más especializados captan las campañas virales al vuelo, las desvelan y ponen en entredicho el trabajo realizado por las mentes que han gestado la acción promocional. Además, estas comunidades son bastante reticentes a este tipo de acciones comerciales, más si detrás de la campaña se encuentra una marca que ya ha tenido roces con Internet.
Me vale un ejemplo claro. Cuando realizamos una búsqueda en Google y éste nos devuelve los resultados, puede darse la situación de que pinchemos sobre una web que teóricamente iba a ofrecernos lo que buscábamos por su descripción y título, pero que en última instancia solo es una granja de enlace vacío, con exceso de palabras claves y un muy buen SEO. ¿Qué tiene esta web? Nada. ¿Qué nos aportar? Nada. ¿Cuál es nuestra reacción? Cerrarla inmediatamente e irritarnos con el sitio por la falta de información, aumentando la tasa de rebote del sitio y por consiguiente penalizando dicha web en futuras revisiones del algoritmo de posicionamiento de la página web, será penalizada por Google si los usuarios no quedan satisfechos.
Si clickamos sobre una campaña de publicidad en Facebook, y ésta nos lleva a un espacio donde además de no existir contenido alguno, nos vemos asaltados por técnicas intrusivas, estamos en la misma situación. Exactamente igual sucede la página de nuestra empresa o producto en redes sociales no se actualiza, no interactúa con los consumidores, no aporta contenidos más allá del mero mensaje comercial, etc. En social media, cualquier acción original y diversa (concursos, pulsos de opinión, ofertas especiales, etc.) es buena para captar la atención del público objetivo.
Necesitamos contenidos y servicios de calidad para captar al público. En redes sociales no todo vale gracias a que el consumidor es activo, conoce las leyes de Internet y es bastante agresivo cuando se lo propone. Hace diez años cuando tras un anuncio de televisión no se encontraba un producto de calidad el usuario se daba cuenta (no era tonto), pero no tenía las herramientas masivas para dar a conocer su opinión. Las reglas del juego han cambiado por suerte.
19 Mayo 2011, Encuentro de Webs con Alto Tráfico (Madrid)
- Contar con al menos 2 millones de visitantes únicos mensuales en todas las webs del participante
- Facturar 1 millón de Euros al año.
- Ser gestores y responsables de webs con una posición de ranking Alexa inferior al 15.000 a nivel mundial.
- Ser un VIP de un patrocinador.
Los mejores Community Manager son los empleados
Sobre las posibles soluciones existentes a la hora de encontrar un community manager para una empresa. Son varias:
- Contratar un empleado especializado in house,
- Contratar una consultora especializada para ayudarnos a elaborar la estrategia
- Derivar estas tareas de gestión de nuestra identidad digital corporativa a un freelance externo, etc.
En mi opinión, la vía más recomendable para conseguir resultados en social media es explicando a nuestros propios trabajadores para qué sirven los medios sociales y qué pueden hacer en ellos para con la empresa. Estas labores de formación pueden recaer, como es obvio, en un experto cualificado en redes sociales tanto interno como externo a la empresa, en el departamento de marketing y comunicación, etc. De hecho creo que las empresas deben contar con ayuda y guía especializada para elaborar sus planes de estrategia online.
Nuestro mejor community manager siempre será nuestra propia plantilla. Si nuestros empleados saben a la perfección qué pueden y qué no pueden hacer en las redes sociales relacionadas con la empresa evitaremos posibles sorpresas, crisis de reputación online, etc. Nunca me cansaré de decirlo: la formación de nuestros empleados va más allá de explicarles cómo funcionan las herramientas.
Al igual que sucede con el boca-oreja de los productos y su éxito gracias a los comentarios en Internet, que nuestros empleados viertan opiniones objetivas sobre nuestras marcas en la Web 2.0 es muy favorable. Pero ojo; que estas opiniones sean naturales, nada de forzar la maquinaria con empleados spammers, pues el navegante se dará cuenta de la "trama" con bastante facilidad.
Dependemos de lo que digan de nosotros. En los negocios, que nuestros empleados practiquen un buen networking es fundamental. Tómese como ejemplo Linkedin, donde nuestra empresa puede estar dada de alta y nuestros trabajadores asociados a la misma y participando en foros profesionales especializados sobre cuestiones diversas que les atañen. ¿Qué sensación dará algo así a quienes visiten el perfil de la empresa?
¿Para qué quiero un solo community manager si puedo entrenar a tantos como trabajadores tenga en plantilla?
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