usos y costumbres
Consejos sobre cómo evitar que tu jefe o tu futuro jefe navegue libremente por tu perfil social digital
La polémica está servida. Desde hace algún tiempo vengo escuchando un debate común que versa sobre la utilización de las redes sociales para encontrar empleados. Se ha llegado a polemizar esta acción en medios de comunicación generalistas, sobre todo en televisión, y se han establecido las bases de acertadas normativas para evitar que los empresarios sean más cotillas de la cuenta.
Considero que no hay que investigar a una persona para comprobar su modo de actuar según su perfil de Facebook o Tuenti, porque a fin de cuentas se trata de su vida privada. Si se emplea la información pública en Internet de un candidato para contratarlo, que sea sólo por los datos que brinda en su perfil en redes sociales profesionales (LinkedIn, Xing, Twitter), que obviamente están para cumplir esa función de facilitar la mejora laboral de los profesionales.
Se ha generalizado bastante sobre las redes sociales y las contrataciones, dejando al margen las plataformas profesionales que precisamente están para eso. Y ahora parece que existe cierto "miedo" entre los empleados por el qué dirán en las redes sociales. Pues creo que tiene una solución bien sencilla: el control absoluto de nuestra privacidad.
Un reciente estudio de Unique estima que más del cuarenta por ciento de los encuestados utiliza las redes sociales para el reclutamiento. ¿Cómo evitar que tu jefe o tu futuro jefe navegue libremente por tu perfil social digital? Algunos consejos:
- Marca tu privacidad. Configura tu perfil con las opciones de privacidad más altas. No dejes que directamente desde buscadores y sin ser amigos en la red social se puedan visionar tus contenidos.
- Fotos, vídeos y demás material audiovisual también se puede someter a opciones de privacidad. Con un par de minutos elegirás los álbumes públicos y los privados, y clasificarás tus fotos "menos públicas".
- Cuídate con los comentarios. Con esto no quiero decir que se te cortes al decir cosas, sino que simplemente valores el contexto, las personas que se encuentran etiquetadas en una foto, vídeo, etc.
- Por último, nunca cuelgues algo que no quieres que se vea. Sentido común siempre.
Un consumidor sabio y punzante
La sociedad evoluciona muy estrechamente de la mano de la tecnología. Aunque algunos consideran que el hombre es quien da los saltos y que la tecnología no es más que un mecanismo o un instrumento que se amolda a nuestros deseos e inventiva, lo cierto es que crecemos en el tiempo y en el espacio modificando nuestras conductas cuando interactuamos con los avances tecnológicos. Las redes sociales son un ejemplo de cómo los nativos digitales y los cercanos a estas generaciones están adquiriendo hábitos muy diferentes al de sus progenitores.
Esto me lleva a pensar en el perfil del nuevo consumidor, el que navega a diario por Internet para consultar noticias, leer blogs, adentrarse en foros y comentar las actualizaciones de estado de sus conocidos en las redes sociales. Kantar Worldpanel ha presentado un estudio titulado “Una oferta diferente para el consumidor de hoy” en el que define las principales características del consumidor del siglo XXI.
Somos inquietos, expertos, únicos y tecnológicos, según el informe, que reconoce el potencial de Internet como canal de comunicación óptimo para conseguir los productos que deseamos. Y no solo como soporte para obtener información directamente de páginas web de críticas de productos o de comentarios en foros, sino también para comprar: el 14 por ciento de los hogares encuestados admite haber comprado productos de "gran consumo" desde la red.
Así, a los perfiles tradicionales de consumidores Kantar Worldpanel añade ahora los e-consumers o consumidores electrónicos, que acostumbran a conectarse a Internet tanto desde casa como en el trabajo y que acceden a información sobre productos a través de portales web. Son los consumidores que forman parte del presente y que el marketing debe comenzar a tener en cuenta si desea evolucionar.
Las redes sociales juegan un papel definitorio en este sentido, ya que aquí es donde las recomendaciones adquieren especial valor. Lo que antes los foros promovían con usuarios aparentemente anónimos y separados a miles de kilómetros, las redes sociales lo acercan a nuestro quehacer diario con nuestros amigos más inmediatos comentando nuestras acciones.
Pregunta: ¿Os habéis decantando alguna vez por un producto o servicio (ordenador, restaurante, viajes, lugares de marcha, etc.) al leer el comentario de algún agregado de vuestras redes sociales? Seguro que os sorprenderéis al analizar vuestras respuestas.
Más en la red.
Operación bikini o cambio por una vida sana
- Se han hecho verdaderas barbaridades con los productos de alimentación para los humanos. ej: alimentos con elementos pesados, o demasiado procesado de los alimentos que olvidaba la fibra.
- Es un mito el justificar con "tengo un metabolismo lento" o acelerado para demostrar por qué se está más gordo o más delgado. Estas más gordo porque quemas menos de lo que comes. Punto. Otro tema distinto es que particularmente exista un problema médico con el tiroides que no permita adelgazar o lo haga un proceso más lento.
- Se ha adelantado mucho en el conocimiento de la nutrición humana.
- Que hasta la "comida sana" engorda.
- Conforme más se investiga sobre alimentación y más se aprende, más se entiende que hay que seguir investigando.
- Que los lácteos desnatados ayudan a eliminar las grasas.
- Cualquier alimento triturado en sopa sacia.
- El Mercadona es el mejor supermercado donde comprar productos para bajar peso.
- Al comprar, mirar todos y cada uno de los productos en busca de sus valores nutricionales y comprobar el número de calorías, grasas e hidratos de carbono. También se tendría que comprobar su IG (indice glucémico), pero reconozco que con el IG me lío.
- Que de casi todos los alimentos se ha creado su versión baja en calorías. (Bombon sorbete de limón del Mercadona: pecado super adecuado para una merienda con pocas calorías en estas calurosas tardes de verano)
- Mejor pesarse 1 única vez a la semana, siempre a la misma hora en las mismas condiciones. El peso es muy traicionero y muchas veces entre días podemos subir o bajar de peso sin explicación de cómo se comporta nuestro cuerpo, pesándonos 1 vez a la semana nos quitamos de caer en obsesiones.
- Que prescindir de un grupo alimenticio, por ejemplo, dietas que solo son proteínas o las que prohíben los hidratos de carbono provocan mayores efectos yo-yo al introducir dichos alimentos en la dieta al llegar a la fase de mantenimiento.
- Comer 5 veces al día. Con esto dicen que se mantiene activo el metabolismo y no tienes sensación de hambre. Doy fe: apenas he pasado hambre al bajar de peso.
- Las 5 comidas siempre a la misma hora, así acostumbramos al estómago a unas determinadas horas. Desayuno (al levantarme), segunda comida a las 12 de la mañana, almuerzo a las 14 horas, merienda 18 horas y cena 21 horas.
- La cena es temprano y liviana para irnos a la cama con la digestión hecha.
- El desayuno tiene que ser la comida más importante.
- Hay que comer despacio, sin prisas, masticando bien la comida.
- No olvidar que los 3 grupos principales de alimentos, grasas, hidratos de carbono y proteínas deben estar presentes en nuestra alimentación, pero las más interesantes son las proteínas (carnes sin grasa, pescados, y proteínas de origen vegetal) porque nos sacian y quitan muy bien el hambre.
- Hidratos de carbono en el desayuno y comida. Proteínas de noche.
- Mi dieta es hipocalórica, pero permite cosas como 50gr de arroz o 50 de pasta un par de veces a la semana. Normalmente acompañados de verdura. Montones de verdura.
- El calabacín tiene un valor incalculable en una dieta, te sirve para absolutamente todo, apenas tiene calorías y está muy rico.
- Es muy importante utilizar platos chicos. Dicen que se come con los ojos, y si usamos platos pequeños, el efecto visual es directo. Creemos haber comido mucho más en un plato de menor tamaño. En mi caso, unos platos de postre preciosos :)
- Si hay ensalada, el aceite de oliva con moderación (mucha moderación, mis ensaladas lo huelen más que ser aliñadas), es muy sano pero tiene muchas calorías.
- Hay que apuntar todo lo que se come tras cada comida. Tener un diario de comidas y ser totalmente sincero te permite detectar errores, controlar lo que comes o bebes (la bebida, si tiene azúcar o es leche se considera comida también y habría que apuntarla).
- Nada de alcohol.
- Planear las comidas de los días siguientes. En mi caso, se planean tras la comida del mediodía (con el estomago lleno) para pensar con la cabeza y no con las tripas :)
- Beber un mínimo de 2 litros de agua al día.
- 1 o 2 sesiones de ejercicio físico al día, aunque sea suave, es muy recomendable.
- Cómo objetivo es interesante hacer un test de índice de masa corporal (IMC entre 20 y 25) y mantenernos en unos valores adecuados, el peso que ni falte ni sobre.
- No picar nada: ni siquiera alimentos "permitidos" como zanahorias o fruta. Si picamos de estos alimentos, no rompemos la dinámica del pica pica delante de la tele, por ejemplo. En estos momentos, ya soy capaz de ver una peli sin un bol de palomitas o una bolsa de patatas fritas. Eso es un cambio que pretendo mantener.
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